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lunes, 14 de agosto de 2017

Carrera de montaña Villafeide-Polvoreda 2017


En una temporada cargada de lesiones musculares y en la que he tenido que renunciar a casi todas las  carreras planificadas, paradójicamente acabo volviendo al punto de partida, y es que aunque dicen que todos los caminos conducen a Roma, en este pequeño y apartado reino montañoso nuestro, tardía y escasamente romanizado, todos los caminos parecen conducir irremisiblemente a Villalfeide. En ese pequeño pueblo colgado de esa emblemática montaña que es el Picu Polvoreda, y que nada tiene que envidiar a la aldea gala de Astérix, resisten un grupo de cazurros irreductibles que dirigidos por  Javier Perez, y haciendo honor a su nombre (cazurro viene del término árabe "Cad Ur" que significa "el que no cesa"), se dejan la piel para que año tras año salga adelante contra viento y marea una de las mejores carreras por montaña de León, una de esas pruebas donde todos los corredores, desde el primero al último, se sienten protagonistas por lo bien que son tratados.
Con Tomás Baños, Jesús Linares y Estrella Alonso en la salida
A las 8:45 arranca la prueba. Salimos por una pista ligeramente descendente en dirección a la zona conocida como El Calvillo, a 800 metros cruzamos saltando sobre piedras un riachuelo que se convierte en una boca de embudo y provoca un pequeño atasco , subimos un pequeño repecho, enlazamos con un sendero llano entre escobas donde se corre muy deprisa y en el kms 2 comienzo la primera ascensión de la jornada en compañía de Tomás Baños.

El paso por el riachuelo en el km inicial de la prueba
Subimos sin dificultad hasta la cota 1300 metros, giramos a la derecha y cogemos el clásico sendero de todas las ediciones que atraviesa un bosque de robles hasta que al paso por el kilómetro cuatro y medio, en lugar de coger la pista que baja al pueblo como otros años, giramos a la izquierda y comenzamos la primera subida del día. Se trata de una ascensión dura y constante, muy similar al Polvoreda aunque mucho más corta, donde en apenas 1000 metros de distancia se superan 300 metros positivos. Este tramo lo realizo en compañía de nuestra maratoniana leonesa Nary Ly, y par mi representa todo un honor, dado que no todos los días se tiene la posibilidad de compartir kilómetros en competición con toda una deportista olímpica. Alcanzamos la cota de 1600 metros y en lugar de seguir ascendiendo hasta cumbre, superamos el primer control de paso situado en Enrasadas (km 5'5) con un tiempo de 56':03" y comenzamos el descenso. Nada más comenzar a bajar, a mi espalda escucho el rugido de un motor de elevada cilindrada, me giro y resulta ser Tomás Baños que me supera a la velocidad de un avión de reacción. No pasan ni 300 metros y escucho de nuevo rugir otro vehículo a propulsión en esta ocasión es Jesús Linares quien me supera a velocidad de crucero. ¡Por fin se junta de nuevo la comunidad del tractor!...aunque a juzgar por lo visto, estos dos viejos tractores Massey Fergusson van trucados y utilizan motor Ferrari. Me pongo a su rueda y trato de seguirles como buenamente puedo hasta alcanzar el avituallamiento de La Peñica en un tiempo de 1h:11':58" (km 7 aprox.)
Los 3 mosqueteros del tractorismo leonés  en la base del Picu Polvoreda
Parada lenta en boxes para reponer fuerzas y arrancamos la dura ascensión al Picu Polvoreda. Por delante tenemos la complicada misión de superar unos 900 metros positivos en apenas 3 kms de distancia. Serpenteando entre peñas comenzamos a ganar altura.

Vehículos pesados  en el tramo inicial de ascensión al Picu Polvoreda
Jesús se queda un poco rezagado, mientras yo le cojo rueda a Tomás que tiene buenas piernas y ejerce de guía mientras con voz de barítono nos ameniza la ascensión entonando el nuevo himno del tractorismo leones y que dice algo tal que asi: “pa calentar les muyeres ya nun fai falta carbón, se calienten elles soles viendo subir al tractor”. Siempre genio y figura el amigo Tomasín.

Vista del tramo inicial de subida al Picu Polvoreda
A ritmo constante vamos ascendiendo sin contratiempos, e incluso somos capaces de adelantar a algún otro compañero como como Saul Jimenez que suben a un ritmo más lento. Superamos el descansillo situado ligeramente por debajo de la cota 1700 y enfilamos los durísimos 300 metros positivos finales de ascensión. Toca agachar la cabeza y apretar los dientes, si bien se agradecen los ánimos de los voluntarios y sobre todo la presencia de Alfredo Alvarez que nos espera a unos 100 metros de cumbre para hacernos fotos y darnos un último empujón.
Al paso por la cota 1900 metros, muy cerca de la cima del Picu Polvoreda (2007 metros)
Finalmente alcanzo cumbre en un tiempo de 2h:11':12" (km 10). Las vistas desde la cima de esta privilegiada pirámide de piedra caliza son sencillamente espectaculares en el día de hoy, con cielos completamente despejados al sur que permiten divisar un inmenso porcentaje de la provincia de León y una preciosa vista en dirección norte de un denso mar de nubes sobre el emergen multitud de cumbres como si de un improvisado archipiélago de islas volcánicas se tratase. Toco cumbre como manda la tradición y comienza un descenso muy técnico, con mucha piedra suelta y donde se debe de mantener en todo momento la concentración para evitar ningún percance. Muy pronto me adelanta de nuevo Tomás que baja con la agilidad de un corzo. Se nota que tiene en esta montaña su particular centro de alto rendimiento y trasmite una sensación de seguridad que asusta. Me resulta imposible seguir su ritmo de descenso, así que me limito a ver como se aleja irremisiblemente.
Decido bajar con mucha calma y tratando de cuidar las piernas, ya que la experiencia de mis cuatro participaciones previas me dice que siempre llego abajo con calambres, y por eso bajo con mucha precaución, casi con respeto reverencial a esta montaña, pues es fácil por descuido o cansancio acumulado cometer un error y sufrir un percance de consecuencias imprevisibles.

El descenso se hace muy llevadero siguiendo las precisas instrucciones y sintiendo los ánimos del ejercito de voluntarios estratégicamente desplegados a lo largo de toda la bajada. Acabando el tramo técnico de descenso escucho a lo lejos los gritos de ánimo de un voluntario que me indica que apenas me faltan 200 metros para el avituallamiento más cercano donde tienen agua y un poco más abajo comida, le contesto en broma que yo no necesito agua, que lo que realmente necesito es una cerveza fría, y cual no será mi sorpresa cuando llego a su altura y me esta esperando con una cerveza Mahou en la mano. Apenas bebo un par de tragos para no bajar lo que queda de descenso haciendo eses, pero esos dos sorbos son más valiosos para mi que el champán francés más caro del mundo. Esta anécdota describe perfectamente la humanidad que rebosa en todos y cada uno de los voluntarios que nos atienden en esta carrera.

Supero el control de paso de Valmerín con un tiempo de 2h:39':42"(km 12'5 aprox), llegamos a pie de puerto, superamos el último control de tiempo estipulado al paso por La Mata del Espino 2h:55':01" (km 14) y comenzamos la ascensión a la tercera cumbre, a priori la más sencilla de la jornada.

El Bisonte del Carbayedo al paso por La Mata del Espino
Por mi cabeza empieza a circular la descabellada idea de bajar de 4 horas en meta para lo que deberé recorrer los últimos 8 kms en apenas 65 minutos, y eso teniendo en cuenta que tengo que superar todavía 2 cumbres y que mi ritmo tras 3 horas de carrera apenas supera los 4,5 km/h
Ascendiendo a buen ritmo los primeros metros de la tercera cumbre de la jornada
Por pista de tierra voy ganado altura cómodamente. Al llegar al punto más alto en ediciones previas consigo dar alcance a Jesus Fidalgo que hoy no viene con buenas sensaciones, pero este año la prueba esta repleta de agradables sorpresas, y la organización nos desvía por un estrecho y serpenteante sendero que discurre por un espeso bosque de robles y que nos lleva hasta una bonita cumbre coronada por el regio Pendón de Villafeide que se encuentra flanqueado a ambos lados por una gran bandera de León y otra del club de montaña villafeide. Nos encontramos de nuevo a 1300 metros en el Pico del Castro, otro de los nuevos aciertos de la prueba, ocasión que Tomas y yo aprovechamos para  inmortalizar el momento en tan emblemático lugar.

Coronamos en 3h:11':37" (km 16). Me veo con mucha fuerza y buenas piernas, muy alejado de mis habituales problemas musculares, así que moralmente crecido me lanzo por delante de Tomás en la bajada. El sendero es bastante cómodo en su mayor parte, si bien hay un pequeño tramo que atraviesa de nuevo una mata espesa de robles donde hay ramas bajas y pasos estrechos, que teniendo en cuenta mi corpulencia, me obliga a realizar extraños escorzos y giros imposibles, que el Ministerio de Eduación y Ciencia bien me podrían convalidar por un título de grado superior en contorsionismo por  la escuela nacional de tiririteros.

Salimos del bosque, un último tramo de descenso muy rápido y enlazamos con un sendero llano donde se continua corriendo muy deprisa y que nos permite alcanzar el último avituallamiento de la jornada sin contratiempos en 3h:21':52" (km 17 aprox). Última parada rápida en boxes y con celeridad toca enfrentarse a los últimos 4500 metros de la prueba. Cruzamos la carretera y comenzamos la última ascensión de la jornada que coincide con el tramo inicial de las dos ediciones previas pero en sentido inverso. La subida es sencilla, apenas se deben superar unos 200 metros positivos en 1,5 km, por lo que solo es cuestión de llegar con fuerzas y hoy parece que a estas alturas de carrera las conservo casi integras. En solitario voy ganando altura serpenteando por el bosquecillo entre escobas y carbayos centenarios con la compleja misión de bajar de 4 horas en meta. A medida que ascendemos también se incrementa la pendiente, hasta encontrarnos de frente con la escombrera que marca el punto final de la ascensión. Apretamos los dientes y subimos como podemos los apenas 100 metros que nos recuerdan el pasado minero de esta tierra que hoy pisamos.

Finalmente Consigo coronar esta cuarta cumbre con un tiempo de 3h:42':04" (km 18,5). Por delante unos 3,5 kms de terreno muy favorable hasta meta que debo hacer en algo menos de 18 minutos, o lo que es lo mismo, debo correr a un ritmo aproximado de 5 min/km. Por fortuna para mi este tramo discurre por una pista descendente con pendiente no muy pronunciada y con buen firme donde se puede ir deprisa si te acompañan las fuerzas. Me lanzo con ganas y para mi sorpresa las piernas responden como hacia muchos años que no lo hacían. Comienzo a adelantar corredores con una facilidad pasmosa. Poco a poco me voy inflando como un globo aerostático por culpa del efecto Kilian Jornet, y es que al ir en un puesto tan retrasado en carrera, a nada que aceleras un poco tienes la sensación de ser hasta corredor de montaña de los buenos, nada más lejos de la realidad por otro lado. Miro el reloj y descubro con cierto estupor que por momentos estoy corriendo a ritmo de 3:30- 3:20 min/km y con el único contratiempo de que me arden las plantas de los pies, cosa que a estas alturas y tan cerca de meta es un problema menor. Un último tramo de bajada de unos 300 metros más complicado por tener más pendiente y mucha piedra suelta, un pequeño repecho y accedemos al pueblo por la carretera que une Villafeide con Correcillas.

¡Uffff! ¡Qué bonito es correr cuando se tienen piernas, y que pena que no quedan otros 3 kms de carrera para seguir disfrutando! Miro el reloj y veo que todavía me quedan 5 minutos para las 4 horas. ¡Ya lo tengo! No puedo evitar pensar que quizá con un entrenamiento adecuado podría aspirar a posiciones más decorosas en carrera. Cargado de moral entro corriendo como un toro por la calle principal del pueblo, chocando la mano con los niños que me voy encontrando a mi paso, para escribir una última oda al absurdo cuando afronto los 150 últimos metros de carrera esprintando como si me estuviese jugando el campeonato de Europa de carreras por montaña.

Esprintando en meta como si me persiguiese una manad de lobos hambrientos
Finalmente consigo acabar los 22 kilómetros de carrera con 3800 metros de desnivel acumulado (1900 positivos y 1900 negativos) en el puesto 62 (sobre 111 corredores en meta) con un tiempo de 3h: 56':30", a 1h:27':50" de un intratable Pablín Villa que ha conseguido su quinta victoria en una prueba donde corre más fácil que yo por le pasillo de mi casa.
Con mis compañeros del Cumbres de León que han conseguido el primer puesto por equipos

Tiempo de extraer conclusiones:
1.- Lo primero es dar las GRACIAS con mayúsculas a todos y cada uno de los voluntarios, que por cierto son legión en esta carrera, no en vano el ratio corredores-voluntario se aproxima a 1:1, cosa que no he visto en ninguna otra carrera que haya disputado hasta el momento, por su trabajo arduo y desinteresado. Esta carrera siempre ha tenido un nivel organizativo impresionante que nada tiene que envidiar a ninguna otra carrera nacional, pero este año con los cambios efectuados ha conseguido mejorar aún más. Un recorrido espectacular y mucho más montañero que en ediciones previas, duchas de agua caliente en meta, un nuevo menú que ha resultado ser todo un acierto, y todo esto endulzado con el buen hacer y el cariño de todo un pueblo que se vuelca con la prueba y hace que todos  los corredores se sientan como en su propia casa.
2.- La parte negativa para mi es pensar que una carrera con este altísimo nivel no agote dorsales y eso me entristece profundamente. Sabemos que la fecha es mala, que hay muchas carreras donde elegir y mucha gente de vacaciones, no obstante soy incapaz de explicarme porque está carrera que se disputa a unos 30 kms de León capital, que tiene un precio muy ajustado y que cuenta con todos los alicientes del mundo, no acaba de ser correspondida por los corredores. Aquí es donde entono el mea culpa, en un mundo dominado por el marketing quizás los que conocemos la carrera no hemos sabido vender la excelencia de la misma, quizás no hemos sido capaces de convencer a otros corredores de lo grande que es esta carrera para hacerla crecer en participación año tras año, y quizá un día esta gente se canse de luchar contra molinos de viento, de pelear contra las trabas de las administraciones y el poco apoyo que muchas veces reciben, y decidan dejar de organizar la prueba, cosa que ojalá no suceda nunca porque estoy seguro que si sucediese lo acabariamos lamentando.
3.- A nivel personal he completado mi mejor carrera en Villafeide y me voy muy contento con las sensaciones experimentadas. Las 4 ediciones previas entré en meta reptando como una culebra de río y hoy he acabado deprisa y muy entero. Si consigo entrenar con algo de criterio y controlar el peso, quizá en otoño pueda dar un pequeño salto de calidad, aunque esto sólo el tiempo lo dirá.

Próxima parada del Bisonte World Tour 2017: kilómetro vertical de Villalfeide. Tras muchos años corriendo por montaña, creo que ha llegado la hora de debutar en esta disciplina y no se me ocurre un lugar mejor

viernes, 14 de julio de 2017

Tebaida Berciana 10.1

Para algunas personas el trail sólo  es un deporte más, para otras sin embargo es mucho más que un deporte, y  ese pequeño matiz de carácter semántico
marca una enorme diferencia. Para mí que  me encuentro en esta segunda categoría, correr por montaña es una filosofía de vida, una manera de conocer lugares, visitar pueblos y relacionarme  con personas que quizás no conociese si no corriese por el monte. El defecto y la virtud que se halla en esta manera de  entender nuestro deporte, radica en que por lo general te involucras en exceso con aquello que haces, dejándote una pequeña parte de ti  en cada lugar que visitas y llevándote contigo para siempre una parte de cada uno de esos lugares.

Hoy  toca hablar de una de las carreras de montaña más emblemáticas del León. Un devastador incendio  redujo a cenizas una gran parte de este hermoso y singular paraje natural de la montaña berciana obligando a suspender la prueba a escasos días de su celebración. En otro lugar habría sido la defunción de la misma, recientes ejemplos por la misma causa  tenemos en León como la Tilenus Extreme o el Cross Alpino de la Peña del Tren, y posiblemente eso sería precisamente lo normal en otro lugar, pero es que quien conozca a los bercianos sabrá que no se trata de gente normal, las personas que habitan en esta comarca leonesa son por definición orgullosas, aguerridas, extremadamente apegadas a su tierra e irreductibles, y luchando contra viento y marea, decidieron sacar adelante esta edición. Mucha gente decidió arrimar el hombro y  apoyar cada uno en la medida de sus posibilidades, corredores, voluntarios, patrocinadores, organizadores, y gente conocida de este mundillo como Salva Calvo, Nary Ly, Roberto Garcia Ferreras  o Juanjo López de Traicyl entre otros. Quizás por eso para mi, aún no estando en unas condiciones optimas,  era tan importante poder estar hoy aquí aportando mi pequeño granito de arena en esta Tebaida Berciana tan especial, no en mi condición de corredor, ya que a estas alturas soy consciente de que corriendo tengo menos porvenir que Falete  en las final de  Ninja Warrior , sino como una suerte de cronista (o más bien contracronista) oficioso, y es que por alguna extraña razón que a día de hoy desconozco, la gente parece leer mis pequeñas epístolas, y escribiéndolas puedo contribuir a promocionar las bondades de aquellas carreras en las que participo.
Con Salva Calvo en Peñalba antes de la salida
Llegamos a Peñalba de Santiago, y antes de comenzar la prueba me encuentro con el primer y único contratiempo de la mañana. La organización nos ha pedido que corramos todos con la camiseta verde de la prueba y esa es mi intención, no obstante  me encuentro con una talla M de camiseta,  rápidamente tratan de encontrar solución pero no hay tallas XL y en una talla L, dado mi particular  tamaño y "tonelaje", me veo más apretado que las chicas de gimnasia rítmica, por lo que  finalmente opto por correr enfundado en mis rayas rojiblancas habituales.

Dan la salida y me coloco a cola de pelotón en previsión de que la carrera se me haga mucho más larga de lo que señalan sus 20 kms. Salimos corriendo por las calles empedradas de este singular pueblo para coger un camino descendente entre helechos que  nos hará descender por el interior de un tupido bosque de castaños y robles hasta alcanzar El Molino, punto más bajo de la prueba en el km 2,6 por donde paso con un tiempo de 18':51". 


Tramo inicial de la prueba en la bajada al Molino
En este punto cruzamos el río por un puente de madera y comenzamos la ascensión a La Mayadica por un sendero que asciende en zig zag por la cara opuesta del valle. Al paso por el km 4 abandonamos la protección del bosque y entramos en los dominios de un astro rey que hoy nos castiga con inusitada virulencia para la época del año en la que nos encontramos.  Momento para detenerse y  disfrutar con las preciosa vista del pueblo de Peñalba de Santiago que se vislumbra desde este balcón natural. Arranco de nuevo por el mismo sendero que ahora transita entre escobas y urces que por momentos alcanzan casi los 2 metros de altura hasta alcanzar la extensa pradería que nos lleva hasta la cumbre de este primer puerto de montaña de la jornada en el km 5,2 (52':44"). Allí donde se encuentra el punto de inflexión y cambiamos el valle de Peñalba por el de Montes, me detengo de nuevo y aprovecho para hacer unas fotos. 
Vista de  La Mayadica desde Peñalba de Santiago. Se cruza por la pradería que hay  a los pies de la cresta de piedra.
El Bisonte coronando La Mayadica con el pueblo de Santiago de Peñalba al fondo
Isa Galán y Carlos Pérez coronando La Mayadica apenas unos metros detrás mía.
Comenzamos  el descenso y nos encontramos un tramo de tierra y piedra suelta, que sin ser complicado, si obliga a mantener la concentración para evitar torceduras y caídas. Poco más de un  kilómetro de descenso cuando para mi sorpresa me encuentro con una bala verde ascendente que resulta ser ese portento físico zamorano que responde al nombre de  Santiago Mezquita.   Apenas llevo recorridos unos 6,5 kms de carrera... y él ya transita por encima del kilómetro 12. No contento con eso, con su porte esbelto, su figura delgada y afilada cual corredor africano,  sube corriendo a buen  ritmo la pendiente del 11%, mientras yo desciendo cansinamente a la velocidad a la que Alberto Chicote bajaría a la bodega de su restaurante a por una botella de vino tinto. ¡Mátame camión! Estamos para rodar "El Pelotari y La Fallera" en versión trail (y ya sabéis quién hará el papel de fallera ¿no?). Parece mentira que seamos animales de la misma especie, es más, si nos viera juntos incluso pondríamos en aprietos al mismísimo Charles Darwin a la hora de defender su Teoría de la Evolución.
Bajada camino de Montes de la Valdueza. Se aprecian las zonas calcinadas y el pueblo colgado de la montaña al fondo.
Continuo el descenso y  uno 300 metros más tarde me encuentro con el bañezano Guzmán González que en compañía de otro corredor persiguen la imposible misión de dar caza al Lobo de Aliste.  Cruzamos el riachuelo, abandonamos el sendero y entramos en un camino en mucho mejor estado y con menos pendiente que nos deberá  llevar hasta Montes de Valdueza, momento que aprovecho para incrementar el ritmo ante la posibilidad de quedarme fuera de carrera por cierre de control. Llegando a Montes  nos  desvían a la derecha al paso bajo un gigante y solitario castaño centenario y debemos realizar un bucle de aproximadamente 2 kms por los alrededores antes de entrar en este bonito pueblo. Entramos por una pista descendente y nos encontramos con un auténtico oasis   a las puertas del histórico monasterio medieval  de San Pedro de Montes. Finalmente alcanzo al primer avituallamiento de la jornada con un tiempo de  1h:32':59" (km 10,2), y además de bebida isotónica y variadas viandas, nos encontramos con música, cerveza de barril fría y jamón cortado en tiempo real por un cortador. ¡Increible! Estas cosas sólo pueden pasar en esta tierra, poco más y me quedo aquí a pasar la mañana  y que me vengan a buscar cuando acabe la carrera.  Parece que me encuentro en el fotocall de una premier de cine, con tiempo para hacer  fotos con compañeros leoneses como Carlos Pérez e Isa Galán y para saludar al bueno de Simon Allen, un clásico de las carreras de montaña con el que también coincidí en esta misma prueba 5 años atrás. 
Con el ilustre Simon Allen
Con Isa y Carlos en el avituallamiento de Montes de la Valdueza
Tras 5 minutos de parada y  realizando un esfuerzo titánico  arranco de nuevo con Isa Galán, en cuya agradable compañía discurrirán los siguientes dos kilómetros de la prueba. Una pequeña bajada para salir del pueblo  y cogemos la pista ascendente que nos llevará de vuelta a Peñalba de Santiago. Solamente se trata de deshacer el camino que acabamos de andar en la hora previa. Primero el camino es amplio, con buen firme y muy corrible y tras pasar la cascada se vuelve más empinado, y en el mismo punto donde me cruce con el Lobo de Aliste, me despido de Isabel y aprovecho para incrementar el ritmo porque me veo con buenas piernas.  Corono de nuevo La Mayadica por la cara opuesta de la montaña en 2h:17':14" (km 13,9) y comienzo el descenso por el mismo sendero por el que ya hemos ascendido esta cumbre en la mañana de hoy. Por delante 2 kilómetros de rápida y cómoda bajada hasta alcanzar el segundo y último  avituallamiento de la jornada en el km 15,8 (2h:33':53"). 
Segundo avituallamiento de la carrera (km 15,8)
De nuevo parada larga en boxes. El calor está siendo  muy intenso durante toda la jornada con temperaturas por encima de los 30ºC y necesito hidratarme y tomar magnesio para retrasar lo máximo posible  los inevitables calambres que ton total seguridad aparecerán. Tengo la sensación de que mi aparato digestivo es un colador, porque bebo, y bebo..y bebo y soy incapaz de acabar con esa insaciable sensación de sed osmótica. Por lo que veo no soy el único en sentirlo, ya que en este punto coincido con varios corredores que dan por acabada la prueba ante al dureza que ha supuesto competir bajo temperaturas tan elevadas. 


Vista del Sierro desde La Mayadica. Se asciende por el valle más cercano y se desciende por la cara opuesta del pico.
Me despido y afronto la ascensión final al Sierro que me han dicho que es bastante dura. Salimos cuesta arriba al amparo de grandes arboles centenarios, escuchando el piar de los pájaros y murmullo de las aguas de los riachuelos con aguas cristalinas que por aquí discurren. Un poco más adelante me encuentro a Salva Calvo ejerciendo labores de fotógrafo. Tendría que estar compitiendo pero una desgraciada caída en Valporquero en la semana previa le ha dejado en el dique seco con una muñeca fracturada, aún así le ha faltado tiempo para venir y apoyar a la carrera en todo lo que humanamente le ha resultado posible, lo que da sobrada cuenta de lo grande que es este caballero en el aspecto humano (del aspecto deportivo mejor no hablamos por falta de espacio para enumera su excelso curriculum). Abandonamos el camino tras atravesar de nuevo el río al paso por una preciosa cascada, sin lugar a dudas el punto más bonito de toda la carrera, y nos adentramos en un sendero más estrecho y pendiente, donde protegidos del sol en todo momento por la vegetación de la zona, sin ningún descansillo y con una pendiente media del 19% vamos ganado altura de manera constante.
Un corredor saltando al paso por la cascada (foto de Trailcyl)
El Bisonte del Carbayedo a ritmo procesionario al paso por el bonito paraje de la cascada  (foto de Trailcyl)
Sorprendentemente a estas alturas  voy bien de piernas y eso me permite ir superando corredores contra toda lógica, No obstante  el tramo final se me hace interminable porque ya voy notando el cansancio acumulado. Finalmente giramos a la izquierda y nos encontramos  con  un tramo llano de unos 300 metros que nos  conduce a alcanzar techo de la prueba a 1.501 metros de altitud. Estoy en el km 18,5 y mi reloj marca 3h:16:14. 

Inmediatamente comenzamos la bajada por un amplia senda perfectamente desbrozada entre monte bajo de escobas y piornos que en apenas 2 kilómetros nos debería conducir a la linea de meta. Es una bajada análoga al ascenso en cuanto a pendiente pero con ausencia de sombra que nos proteja del radiante sol. Abajo al fondo, pronto aparece la visión de Peñalba que ejerce como punto de referencia. Apenas comienzo a descender, el basto interno de mi pierna derecha comienza a crujir, y apenas un minuto después el mismo musculo de la pierna izquierda se agarrota igualmente, disminuyo el ritmo y bajo andando despacio con la inigualable ayuda de los bastones. Poco a poco voy perdiendo altura, hasta que por fin soy superado por  un corredor al que decido tratar de utilizar como improvisada liebre para mantener la motivación. Me supera sin dificultad puesto que baja corriendo, sin embargo dado que el sendero no es especialmente cómodo para correr rápido, consigo mantenerlo  a la vista a pesar de ir andando, finalmente acaba la bajada complicada y los últimos 500 metros de la prueba transitan por una verde pradería y un camino que nos lleva hasta las  empedradas calles de Peñalba, consiguiendo entrar en meta completando los 20,5 kma de la prueba y los 2230 metros de desnivel acumulado (1115 metros positivos y 1115 metros negativos) de la prueba en el puesto 94 (sobre 117 corredores en meta) con un tiempo de 3h:38:35,  a casi 2 horas  del ganador que fue Santiago Mezquita Fernández  con un estratosférico tiempo de 1h:49':43"


Y como siempre llega la hora de extraer conclusiones.


1.- El Bierzo (Bierzu o Bierciu en leonés) es una tierra especial y con una gran personalidad, cualquiera que la haya visitado lo podrá corroborar. Mucha gente desconoce que su nombre procede del término celtíbero Bergidum (siendo "Bhergh": alto, elevado) por lo que  podría traducirse por asentamientos en colinas o montañas. Sin embargo me gusta más el significado en lengua leonesa. Bierzu en leonés significa cuna, y eso es precisamente lo que parece el Bierzo visto cenitalmente, una gran cuna compuesta por un inmenso y redondeado valle  que hace las funciones de lecho y escarpadas montañas que lo rodean por sus cuatro costados dándole protección cual barrotes de protección. Al igual que en una cuna se custodia la pertenencia más valiosa de una familia, esta tierra y muy especialmente el valle el Valle del Silencio y la Tebaida Berciana, guarda la esencia espiritual de esta tierra desde el comienzo de la reconquista, siendo imposible hablar de León sin hacer referencia a este pequeño enclave de su territorio (por algo el símbolo del Bierzo es precisamente  la Cruz de Peñalba, regalo del rey leonés Ramiro II en el siglo IX a los monjes que habitaban esta tierra) y por eso debe ser igualmente protegida de todos esos desalmados que utilizan el fuego como herramienta para la obtención de beneficio propio, sean ganaderos, madereros, especuladores inmobiliriarios o simplemente pirómanos. Espero poder ver crecer ese simbólico carbayu (roble en español)  que los organizadores plantaron al comienzo de la prueba y confío en que sus raíces se fijen firmemente a esta tierra con la misma fuerza que sus pobladores lo han hecho de manera ininterrumpida durante los últimos dos milenios.


2.- A título personal esta temporada no esta saliendo como había planificado, pero prefiero quedarme con la parte positiva, al menos estoy de nuevo compitiendo y eso en el fondo es lo único importante a nivel deportivo.


3.- Mis últimas palabras quedan reservadas para una persona muy especial que recientemente ha iniciado su viaje, un hombre de la montaña leonesa, de allí donde nace los ríos Boeza y Vallegordo, al igual que las aguas de estos dos ríos riegan y hacen fértiles las tierras por donde pasan,  tú has regado con tu nobleza y tu sabiduría la vida de las personas que te han conocido. Dicen que 

todos comenzamos a morir el mismo día que nacemos y vivimos mientras quede gente que mantenga nuestro recuerdo, así que estimo que te quedan al menos dos generaciones de vida. Espero que pronto llegues al destino que los dioses reservan para aquellas personas que han pasado por la vida obrando correctamente. Muchas gracias por cruzarte en nuestro camino.

Próxima parada del Bisonte World Tour 2017: Babia Sherpa Tour


Nos vemos en la montaña


Perfil de la Tebaida  Berciana 10.1

viernes, 19 de mayo de 2017

EL TRACTORISTA (El exorcista en versión libre)

Nuevo fin de semana y seguimos en el dique seco. Como sigo sin tener nada interesante que contar, aquí os dejo una nueva entrega de los grandes clásicos del cine doblados en modo tractorismo para intentar alegraos el día. Espero que os guste



EL TRACTORISTA (El exorcista en versión libre)
* El Padre Joselín llega a la vivienda*
-Buenas tardes Padre Joselín
-Buenas tardes señora ¿Que sucede?
-Es la niña, lleva meses haciendo cosas muy extrañas
-Cuénteme
-Lleva compitiendo desde los 7 años. Ha sido campeona de España en pista alevín e infantil y campeona de Europa cadete de cross. Era tan competitiva que daba asco verla. Una vez quedo segunda en un mitín y no subió al podium por no hacerse una foto con la ganadora...pero de repente comenzó a leer blogs en Internet y le cambio el carácter
- ¿Que cambios nota?
- Tenía la habitación llena de posters de Sergio Sánchez y los ha cambiado todos por fotos de tractores, motocultores y cosechadoras. Ahora baja las escaleras de casa haciendo el cangrejo y gira 180 grados la cabeza cuando camina
-¿Para que lo hace?
-Dice que para ver donde viene el corredor escoba.
-¡Aha!
-Lo más grave es que la han expulsado del colegio porque en educación física tenía que hacer el Test de Cooper y le preguntó al profesor por los tiempos de corte y la ubicación de los avituallamientos y cuando el profesor le dijo que no había, se negó a competir y convenció a todos sus compañeros para que se amotinaran.
-¡Ufff! Está claro que es cosa del maligno
-¿Está hablando de que está poseída por el diablo Padre Joselín?
-No,no hablo de Contador de Kilómetros. Un poderosos espíritu capaz de hacer que incluso el mismísimo Carles Castillejo se pase al tractorismo. Tenemos que hacer un exorcismo urgente. Tráigame una botella de Isostar para rociarla con agua isotónica.
* El Padre Joselín entra en la habitación de la niña para practicar el exorcismo

- Hola Regan ¿Sabes quién soy?
-¡Pasa Joselín!, te estaba esperando pájaro
- Por el poder de Usain Bolt y sobre el calendario oficial de la RFEA yo te lo ordeno ¡Sal de este cuerpo Contador! (bendice a la niña con agua isotónica)
- ¡Ahhh! ¡Me quema, me quema!... bocata de jamón, bocata de crorizo, salchichón, tortilla, frutos secos, coca-cola, cerveza...buuuuf..sandwich mixto, frutos secos y chupito de orujo.. buuuuf
-¿Padre Joselín que dice la niña?
-Esta hablando del avituallamiento de Ferradillo en la carrera de los Montes Aquilianos.
-¡Padre, es imposible! Mi hija sólo tiene 12 años y nunca ha corrido la Travesia de los Montes Aquilianos
-Señora, no habla ella, es el espíritu tractorista que la tiene poseída
-Regan,¡Deja el tractorismo y vuelve al tartán!¡Yo te lo ordeno por el recuerdo de Yago Lamela!
- ¡Buaffff!!¡Joselín, paquete! que te retiraste a 200 metros de meta en la San Silvestre de León porque no ibas ni entre los 10 primeros... y eso que llevabas dos meses durmiendo en una cámara hiperbárica y que era la carrera popular de 2 kilómetros.
-Cierra la boca
-¡Joselín! Que con 25 años medias 1,75 m y de tanto abusar de la EPO con 35 años mides 1,90m y tienes las orejas más grandes que Eduardo Chozas.
-Sal de este cuerpo tractorista
-¡Joselín, pedazo pufista! Que te apuntaste a la Maratón de Madrid y convenciste a tu primo de Tomelloso para que corriera con tu dorsal para conseguir la marca necesaria para correr la Maratón de Nueva York, porque tu no bajas de 2h:40' ni cogiendo el metro a 5 kms de meta.
- ¡Basta, me rindo! Esto ya no tiene solución. Regan vete a correr al monte y no bajes ni para correr los 10 kms de la Virgen del Camino.
* El Padre Joselín sale de la habitación con el rostro desencajado y camina erráticamente mientras habla con la madre de la niña justo antes de tirarse de cabeza por las escaleras que hay a la salida de la vivienda
- Padre ¿Que le pasa a la niña?
-Siento decirle esto, pero es un caso completamente perdido señora. Hemos llegado tarde, el tractorismo se ha apoderado de ella y ya no volverá a ser competitiva, ni a correr en pista nunca más.
-Pero yo quiero una campeona en casa para fardar con los colegas y cubrir mis frustaciones personales ¿Que puedo hacer Padre Joselín?
- Pues haga como Turquia o Qatar
-¿El que?
-Adopte una niña keniata, etíope o eritrea y cámbiele el nombre y los apellidos.


domingo, 14 de mayo de 2017

Versión tractorista de STAR WARS


Como producto de las lesiones  últimamente  no tengo nada interesante que contar y con el fin de mantener vivo este  blog, mi departamento de I+D+i en "pedradas" ha decidido crear nueva sección a la que hemos denominado "Diálogos de grandes películas de la humanidad en versión tractorismo"
Comenzamos con el primer episodio: STAR WARS


- Lord Comandante ¿Como está todo por nuestros dominios?
- Todo bien Lord Mariscal. El imperio del Resultado en el deporte se está haciendo cada vez más fuerte. Los de NIKE corriendo maratones en circuitos de Formula 1, acaban de coger dopada a la campeona del mundo de kilómtro vertical, atletas populares subidos en el metro para acortar 20 kms en la Maratón de Madrid  sólo para ganar al vecino y colgarlo en facebook.
- Bien, bien ¿Alguna incidencia reseñable?
- Sólo una pero es pequeña. En un inhóspito y poco poblado paraje del Planeta Tierra ha surgido un grupo de disidentes que se hacen llamar  República Tractorista, les importa un carajo el resultado y sólo hacen deporte por diversión aunque lleguen los últimos.
- ¿Quienes son esos carapijos?
- Son pocos y los tenemos a todos controlados Lord Mariscal. Está Jesús LinaresTomas BañosJuan Jose PrietoFrancisco Manuel González FernándezAlbertoCarlos Manuel RocaCarlos Alvarez Castillo y unos pocos más. El único contratiempo es que son incorruptibles, hay mucha fuerza en ellos y están ganando adeptos rápidamente.
-¿Por qué lo dices?
- Porque ya les están creando hasta categoría propia de tractorismo en muchas carreras de montaña y hasta los speakers más reputados de la zona como Gobitu Bode y Rubén Nembra se han puesto de su parte y los animan en las carreras.
-¿Y que más?
- Están convenciendo a corredores de élite para que se unan a ellos ¿Conoces a Salvador Calvo?
-¿El cepedano volador que lleva 30 años ganando carreras por los 5 continentes?
-Si, ese. Pues le han visto haciendo tractorismo y quedando de mitad para atrás en la Transcandamia 2016... y eso no es lo peor
-¿Conoces a Kilián Jornet?
-¿Que le pasa a Kilian?
- Se ha echado una novia sueca y ha dejado de competir. Se ha ido al Himalaya a practicar senderismo. Dice que a él lo que lde verdad le gusta es hablar con los voluntarios, pararse en los avituallamientos,  hacer fotos a las montañas y que está cansado de ganar carreras.
-¡No me jodas! ¿Hay algo más que deba saber?
-SI mariscal ¿Conoce la nueva canción del verano?
-¿El "DESPACITO" de Luis Fonsi? 
-Esa
-Si, en el Lado Oscuro somos muy fans de Fran Blanco y siempre escuchamos los Cuarenta Principales cuando viajamos por la Galaxia. ¿Que le pasa a la canción?
- El autor acaba de confesar en la MTV que compuso la canción pensando en el movimiento tractorista.
- Me cago en la Estrella de la Muerte y las mochilas Kalenji
¿Aún nos queda alguién de confianza en ese Planeta Tierra?
- El inutiil de Josef Ajram
-¿El paquete ese de los 7 ironmans?
-Si, es más malo que el representante de España en Eurovisión, pero tiene mucho marketing y los globeros le adoran. Es nuestra última esperanza para desactivar el movimiento tractorista.
-¿Y quién dirige a esos tractoristas?
-Un tío alto y peludo como Chewaka y más pesado que una estatua de mármol que se hace llamar el Bisonte del Carbayedo
-Acaba con él ya mismo.
-Ya lo intento mariscal, ya lo intento... pero es imposible. Le hemos inoculado 2 enfermedades crónicas (Crohn y asma) y le hemos deportado a un lugar inhóspito del Universo.
-¿Plutón?¿Algún planeta de hielo?
-Mucho peor... lo hemos enviado a un lugar del Planeta Tierra llamado León. Hace -10ºC en invierno, 35ºC en verano y cocinan de muerte con buen embutido, buenas legumbres y cocidos hipercalóricos para ponerlo más gordo que Falete después de Nochevieja. Le hemos jodido el aquilés izquierdo, el gemelo derecho, le hemos hecho un nudo marinero en el cuadriceps y aún así siempre vuelve a correr
- ¡Inutil! sólo es un endeble ser humano
- De eso no estoy tan seguro Lord Mariscal. Antes sólo era irracional, pero ahora se le han pegado atributos de los aborígenes locales de la zona y es más terco y testarudo que un buey. Creemos que no es humano, no descartamos que sea un Tractor Trasnformer con forma humana
- ¡Me cago hasta en las mallas de compresión de Hoko y en las zapatillas minimalistas de Merrell! O acabas con él antes de la Tebaida Berciana , o como le vea corriendo por el Bierzo, te inscribo en La Travesera de Picos en régimen de autosuficiencia y te hago correr toda la carrera en chanclas de piscina de esas cutres de los chinos y con vinagre de Módena en los botes de hidratación ¿Entendiste carapijo?
- Alto y claro Lord Vader

Negociando en persona con Dark Vader para pasarme al reverso tenebroso de la fuerza (lo que viene a ser el resultado)

jueves, 23 de marzo de 2017

Tres Valles 2017

En verano de 2016  llegan a la capital del viejo reino  las primeras noticias sobre la existencia de una poderosa energía  de origen incierto  y carácter magnético que está ejerciendo una inusitada fuerza de atracción sobre miles de  corredores de montaña de todos los confines del planeta. Dicho fenómeno, conocido como magnetotermia, parece tener su epicentro en el pueblo salmantino de La Alberca. Esta remota comarca salmantina  fue repoblada en tiempos del monarca leonés  Alfonso IX  con población leonesa y con un nutrido grupo de colonos  franceses dirigidos por  Raimundo de Borgoña, de ahí la denominación de Sierra de Francia y la presencia de numerosos topónimos franceses en la comarca. Desde ese momento y durante muchos siglos, estos recónditos valles han dado refugio a nuestros hermanos salmantinos, mientras estas escarpadas montañas han ejercido como frontera meridional del Reino de León, y por eso este territorio, aún distante en lo geográfico, es ciertamente cercano en lo emocional para León y los leoneses.  Con esos lazos invisibles de afecto y respeto  mutuo que establece la sangre y los siglos de convivencia, tocaba desentrañar la fuente de tan  misteriosa energía, tratando de descartar el origen mágico de la misma, y lo que sería más preocupante, que pudiera tratarse  de radiación procedente de los cercanos yacimientos de uranio del Retortillo. Como la maltrecha caja de caudales del reino tiene más telarañas que la mansión de la Familia Adams, no hay presupuesto para contratar a Iker Jiménez y hay que tirar de los escasos recursos humanos disponibles, lo que viene a ser “la cantera”,  para tan mística misión.


El trio calavera de turismo por La Alberca
El sábado sale de León nuestra particular nave del misterio con Javier Pérez al timón , Tomás Baños ejerciendo de capitán y el que escribe la crónica de grumete. Llegamos a La Alberca y ni rastro de magnetotermia, lo que si se percibe desde el primer instante en este precioso pueblo medieval es ambiente de carrera de montaña de las buenas. Un paseo por sus calles, tiempo para saludar a los pocos  expedicionarios venidos de León  y a descansar que el domingo la batalla será francamente dura.  Nos levantamos y  perfilamos el plan de actuación, enviaremos a Javi Pérez, nuestro hombre más rápido, a investigar sobre el terreno en la prueba corta o CrossCountry, mientras  Tomás Baños y el Bisonte del Carbayedo, lentos, duros y fiables como pocos,  nos enfrentaremos  a la prueba larga.
Javi Pérez, Tomás Baños, David Redondo y el Bisonte del Carbayedo en la salida de TRES VALLES
A las 8.30 accedemos al corralito de salida y nos mezclamos con la multitud tratando de pasar desapercibidos, sin embargo,  con mis 193 cms de altura   y mis 96 kgs de peso,  y rodeado por  350 deportistas  con una planta de corredores de montaña que se te cae la cabeza del susto, me encuentro más perdido que Sergio Ramos en una reunión consultiva de la Real Academia Española de la LenguaLlega la emocionante cuenta atrás, la adrenalina se dispara y arranca nuestra particular aventura. Al igual que todo gran viaje comienza con un pequeño paso, para un bisonte toda gran migración anual -lo que los humanos denominan temporada deportiva- comienza con una pisada lenta y firme.
Saliendo en última posición  como mandan los cánones del tractorismo
 Salimos por las estrechas calles de La Alberca como si de un encierro de San Fermín se tratase, con 347 corredores galopando por delante de un Bisonte y dos mozos que hacen funciones de cierre. Abandonamos el pueblo y cogemos una amplia pista en buen estado que asciende con poca pendiente por el interior de un pinar. En el kilómetro 3 nos desvían a la derecha y ante nosotros se levanta imponente la Peña Francia. Llegados a este punto miro el Garmin y para mi sorpresa veo 18':59", es decir, estoy corriendo a 6,20 cuesta arriba (9,5 km/h)… ¡y ojo,  voy el antepenúltimo!.  Por un momento creo haberme equivocado de evento deportivo  ya que estos ritmos son prohibitivos para el  tractorismo.  O me he apuntado a una prueba de atletismo  sin darme cuenta o la famosa magnetotermia me está afectando más que al resto de competidores, pero lo cierto es que entre tanto galgo  desentono más  que Isabel Pantoja actuando de telonera en un concierto de Iron Maiden. 
Cortafuegos en el tramo intermedio de ascensión  a La Peña de Francia (foto de RM2)
Un kilómetro de rápida bajada, cruzamos un arroyo y enfilamos la subida a la Peña  de Francia. Es una ascensión carente de la más mínima dificultad técnica. Los primeros kms discurren por una pista sin excesiva pendiente, posteriormente se enlaza con  un cortafuegos, para finalizar ascendiendo en zigzag por un camino empedrado. Es en este tramo final cuando el tiempo cambia bruscamente, la temperatura desciende y la niebla nos envuelve hasta limitar la visibilidad de manera manifiesta. Corono La Peña de Francia a 1.727 metros de altitud sin ser consciente de que estoy en cumbre debido a la escasa visibilidad y alcanzo el primer avituallamiento del día en 1h:30':48" (km 9).
En la cumbre de la Peña de Francia
Apenas llevo un par de corredores por detrás y solo tengo 29 minutos de margen para superar el primer punto de corte de la prueba. Me lanzo en solitario por la cara norte de Peña Francia entre la densa niebla y el fuerte viento de cara que por momentos  me obliga a correr con los ojos medio cerrados.  El sendero desciende zigzagueando, voy muy justo de tiempo y el hecho de carecer de referencias sólo contribuye a incrementar mis dudas. Llegamos al desvío de la prueba corta y cambiamos el sendero de piedras por uno de tierra en buen estado. Sigo sin ver  el punto de corte del km 12 y las 2 horas se me echan encima. Con un tiempo de 1h:55' minutos corridos le pregunto a un compañero si falta mucho para el punto de control  y para mi tranquilidad me dice que ya lo hemos sobrepasado (entiendo que estaba en la bifurcación entre la prueba corta y larga), pero me advierte de que el corte complicado es el segundo y que vamos muy pelados de tiempo. Instantáneamente me quito un pequeño peso de encima, no obstante, como los malos estudiantes que lo dejan todo para septiembre, tengo que recuperar el tiempo perdido y me lanzo al galope cuesta abajo por el Valle del Monsagro.  Descendemos por un sendero  con escasa pendiente y fácilmente corrible que discurre paralelo a un riachuelo de aguas cristalinas. Entro en un circulo virtuoso a nivel motivacional , adelanto corredores porque voy a buen ritmo, y al adelantarlos sin darme cuenta incremento el ritmo, lo que a su vez me permite alcanzar nuevos corredores y así hasta llegar al segundo avituallamiento situado en el Puente de la Yunta en 2h:22':00" (km 16,4).

Toca apretarse los machos y afrontar la subida a la Mesa del Francés ,  cumbre bautizada como magnetotermia, por lo que no es descabellado pensar que el misterioso foco energético que venimos a investigar se encuentre precisamente en este punto concreto de la prueba. Salimos del avituallamiento, Cruzamos el puente, giramos a la izquierda y nos damos de bruces con un largo cortafuegos ascendente de unos 2500 metros, que con unos 400 metros de falso llano intermedio y un tramo final más pendiente, nos deja en la base pedregosa de la atractiva cima que se dibuja en lontananza.
Largo cortafuegos de ascenso a la Mesa del Francés
Vista de la Mesa del Francés tras abandonar el cortafuegos
Las condiciones climáticas empeoran a medida que nos acercamos a la cumbre  y fuertes rachas de viento nos sacuden sin piedad. Es un tramo técnico de ascensión sobre piedras irregulares de gran tamaño que me obligan a meter la marcha reductora y aplicar tracción a las cuatro pezuñas, es decir, a subir a 4 patas en determinados momentos. Impresiona y emociona ver a todos esos voluntarios estáticos en la subida aguantando estoicamente las adversas condiciones climáticas y guiando nuestros pasos siempre con una palabra de ánimo y un buen gesto.
Tramo final de ascensión a la Mesa del Francés 
Últimos metros antes de coronar  la Mesa del Francés  (foto de Ángel Serrano)
Finalmente consigo tocar la cima en 3h:22’:51” (km 19,6). Me aparto del recorrido marcado unos 25 -30 metros para tocar el montículo de piedras que indica  la cumbre real a 1.522 metros de altitud y mostrarle el debido respeto a la montaña -manías de animal herbívoro de gran tamaño- y sin tiempo que perder comienzo el descenso. 
Tomás Baños interrogando en la cumbre a dos afectados por la magnetotermia (foto de Ángel Serrano)

El Bisonte del Carbayedo en la cumbre de la Mesa del Francés
Tengo un margen de  35 minutos para sobrepasar el segundo punto de corte y desconozco la dificultad de la bajada, así que toca apretar los machos y elevar el ritmo hasta alcanzar el control de paso de Los Puertitos , objetivo que supero en 3h:43´:01" (km 21,5) con apenas 17 minutos de margen sobre cierre de control.
Tramo inicial de descenso de La Peña del Francés camino de Los Puertitos (foto de Ángel Serrano)
En este punto de nuevo la prueba corta y larga separan sus destinos y nos adentramos en el angosto y frondoso valle de Las Batuecas. Un estrecho sendero que transita por un bosque de encinas nos permite bajar sin excesiva dificultad hasta mitad de valle, a partir de aquí seguiremos el cauce de un serpenteante arroyo que cruzaremos en reiteradas ocasiones. El descenso se va haciendo cada vez más técnico, con varios puntos de paso que requieren el uso de cuerda y algún pequeño destrepe que te obligan a no bajar la guardia y a  mantener la concentración. Loable de nuevo la actuación de los voluntarios en todos y cada uno de los pasos complicados. 
Bonito tramo intermedio de descenso en el Valle de las Batuecas (foto de Artedeportivo.com)
De repente comienza a llover y la dificultad se incrementa. La lluvia no es un elemento extraño para un montaraz de las agrestes tierras del norte, pero corremos sobre tramos de pizarra y la piedra mojada incrementa exponencialmente el riesgo de sufrir un percance. Aumento la precaución y continúo descendiendo a un ritmo inferior   tratando de guardar piernas para la última ascensión del día, pese a todo, y como es habitual gracias a la fuerza de la gravedad, consigo adelantar corredores en las bajadas, hasta que alcanzo a uno en concreto y me sucede lo que nunca me había sucedido a nivel deportivo. Le pido amablemente paso, mira para atrás y me contesta: “De ninguna manera, entre andarines jamás se facilita el paso”. Anonadado me hallo, fundamentalmente porque si  en un sendero estrecho y sinuoso quien te precede camina, los que le siguen sólo pueden avanzar a un ritmo similar o inferior al suyo  ante la imposibilidad de superarle. Los bárbaros del norte tenemos la extraña costumbre de ceder el paso a quién nos lo solicita, no obstante y viendo lo visto, a partir de ahora tendré que entrenar también salto de longitud para poder superar rivales tratando de emular a mi malogrado paisano Yago Lamela. Quiero creer que el susodicho deportista se encontraba negociando la renovación de su actual contrato con el equipo Salomon y la dirección técnica  le habría pedido defender la posición 319 de Tres Valles con uñas y dientes. Apenas unos 150 metros más adelante consigo sobrepasarle y continuo una bajada que se me está haciendo eterna hasta alcanzar en el fondo del valle el emblemático monasterio de Las Batuecas, lo bordeamos, unos últimos 150 metros sobre las raíces de centenarios arboles de ribera y alcanzamos el cuarto avituallamiento de la jornada en 4h:54:02" (km 28,1)
Tramo final de descenso llegando al avituallamiento del Monasterio de Las Batuecas (foto de Artedeportivo.com)
Parada larga en boxes con  tiempo para quitarme el cortavientos, estirar y reponer energías. Toca lucir mi segunda piel,  las características rayas rojiblancas de mi camiseta estilo wally que representan los colores del pendón de la noble y leal villa de Benavides de Orbigo. A título de pequeña reseña histórica  conviene recordar que los pendones leoneses tienen un origen militar, siendo estandartes  de gran tamaño que cada pueblo portaba al campo de batalla y cuya finalidad era servir de referencia para que los miembros de la misma mesnada pudieran identificar a los suyos con el fin de agruparse y combatir juntos.
Comienza la última ascensión del día, sobre la que me han prevenido por activa y por pasiva. Me han dicho que parece un episodio de la serie The walking Death por la gran cantidad de cadáveres que te puedes encontrar entre corredores que  no han regulado convenientemente,  y yo que suelo acabar todas las carreras opositando para ganar el premio a mejor corredor de reparto  en los “zombi trail awards”, este tipo de cosas me suelen poner los pelos del lomo como escarpias. Para mi sorpresa me noto mucho más entero de lo esperado a estas alturas de la prueba  y subo con mucha facilidad. 
Tramo incial de ascensión al Portillo con el Monasterio de las Batuecas de fondo (foto de Artedeportivo.com)
Sin dificultad ascendemos por una pista en buen estado que zigzaguea por el interior de un pinar. El sol brilla de nuevo en el cielo y la vista en alguna curva del Monasterio de las Batuecas es sencillamente sublime. Voy adelantando algún corredor con la motivación de intentar bajar de 6 horas en meta (cuando mi objetivo en la salida era bajar de 7h:30), sin embargo a medida que asciendo el peso de los kilómetros se nota y mis cuádriceps comienzan a chirriar como era previsible. Debo detenerme a estirar, aminorar el ritmo y aún con todo comienzo  a notar el agarrotamiento muscular que me lleva a avanzar más rígido que un gato de escayola
Tramo intermedio de ascensión al Portillo
No sin esfuerzo  consigo coronar El Portillo a 1252 metros en 5h:56':26" (km 32,5). En teoría todavía quedan cuatro kms para meta y sin embargo tenemos la parte alta de La Alberca a tiro de piedra lo que me hace pensar que la organización todavía nos  reserva alguna sorpresa. 
Me detengo únicamente a que los sanitarios bañen en reflex mi maltrecho tren inferior y  a estirar lo que buenamente es posible en este momento. Me lanzo para abajo en solitarios con más pena que vergüenza.   Mi lamentable estilo inicial de descenso es indescriptible hasta limites insospechados, tal parezco la versión tosca del influencer Aless Guibaja desfilando ante un grupo de Ángeles del Infierno. Sin embargo, y por fortuna par mi,  La bajada  tiene escasa pendiente y es muy sencilla. En la medida en que el terreno se allana y apoyándome en los bastones de travesia, los problemas musculares parecen solventarse por arte de magia  ante la proximidad de tan ansiada meta (será por efecto de la magnetotermia) ,  incremento el ritmo muy notablemente para entrar en estampida en el pueblo de La Alberca.
Con toda la emoción contenida  del mundo consigo completar los 35 kms de la prueba con un desnivel acumulado de 4118 metros (2059 positivos y 2059 negativos) con un tiempo de 6h:09:44" en la  posición 307 de la general (sobre 331 corredores en meta y 350 en la salida),  a casi 3 horas del ganador que fue un intratable  Jokin Lizaga Mitxelena  con un estratosférico tiempo de 3h:14:40"  (nuevo record de la prueba). Increíble que seamos de la misma especie, creo que si da 2 vueltas al circuito todavía me dobla.

Mis compañeros de expedición ya han llegado a meta. Javier Perez ha conseguido  un fantástico puesto 34 en el CrossCountry y Tomás Baños ha sido capaz de completar la prueba larga en poco más de 5 horas y media, razón por la que tiene abierto un  expediente disciplinario en la Federación Internacional de Tractorismo por correr a ritmos impropios de un vehículo de sus características.

Lo que queda del Bisonte en la meta de TRES VALLES
Y llega el momento de extraer conclusiones:
1.- Me voy de La Alberca sin tener ni la más remota idea de lo que es la magnetotermia. Quizás sea una fuerza de carácter termodinámico o incluso eólico (a juzgar por las condiciones climáticas) o quizás solo sea un brillante invento producto del marketing, pero lo único cierto es que me vuelvo de la Sierra de Francia con las baterías cargadas y la moral a tope y esa energía de algún lugar tiene que surgir.

2.- Dado el espectacular auge de esta prueba en apenas tres ediciones, no es descabellado pensar que TRES VALLES con el tiempo se acabe convirtiendo en una suerte de Zegama charra. La prueba tiene magia, ese intangible tan difícil de conseguir y que se alcanza cuando un entorno privilegiado, una organización eficiente, los pueblos de la zona y  los voluntarios trabajan en armonía y consiguen que los corredores se encuentren como en su propia casa. La pena es que debido a la elevada sobredemanda  conseguir plaza en un futuro va a ser más complicado que meter a Iñaki Urdangarín en la cárcel, así que me temo que a muchos nos tocará ver la prueba desde la distancia, no obstante siempre me quedará el orgullo de poder comentar que he sido parte de esta prueba en su tercera edición y siempre me quedarán recuerdos de los grandes momentos allí vividos.
3.- Por fin he podido conocer en persona  e intercambiar unas palabras con un montón de grandes corredores: los salmantinos voladores Alvaro Garcia y Alfredo Gil, el incansable zamorano Santiago Mezquita, el cerebro y el corazón de trailcyl Juanjo López , el ilustre embajador del Alto Sil Nacho Pello e incluso con el gran corricolari vasco Jokin Lizeaga . Sin duda una de las mejores cosas que ofrece este deporte es sentir la cercanía y el respeto con que los corredores de élite tratan a los corredores de cola de pelotón, algo absolutamente impensable en otras disciplinas deportivas.
La expedición leonesa con Jokin Lizeag(a ver si se nos pega algo de este fenómeno)
4.- Y Para finalizar una pequeña reflexión personal. En la parte final del descenso a Las Batuecas y en la subida a El Portillo me encontré con alguna botella vacía y unos cuantos envases de geles tirados en el suelo. Me paso todo el fin de semana tratando de ver  cerdos de pata negra por tierras de  Salamanca  y finalmente lo que encuentro son cerdos bípedos. Como los corredores no seamos capaces de cuidar el entorno natural por el cual competimos y entrenamos, las autoridades competentes acabarán estableciendo restricciones e incluso prohibirán completamente correr por montaña ¿tanto os  pesa una botella de plástico vacía?¿tanto os  cuesta llevar los envoltorios de gel vacíos en el bolsillo hasta meta? En caso contrario sólo cabe sugerirle a la organización para futuras ediciones que ponga bellotas en los avituallamientos para que alguno de estos guarros se sienta como en casa.

Próxima parda del Bisonte World tour 2017: Biosfera Trail

Nos vemos corriendo por montaña