.

.

viernes, 13 de enero de 2017

Debut en carreras de orientación

Dos años llevaba esperando debutar en esta nueva disciplina que siempre he considerado la evolución natural, o al menos una disciplina  complementaría,  de las carreras por montaña,  hasta que de repente y por sorpresa se presenta la oportunidad. Un mensaje del presi  Talo Guerra me anuncia  un curso de iniciación en el mundo de las carreras de orientación impartido por la Universidad de León y que finaliza con la disputa de la primera prueba de la liga universitaria de orientación. Así que sin pensarlo en exceso, y con apenas 3 horas de formación teórica un viernes por la tarde, me veo un sábado por la mañana  debutando en el mundo de la orientación.

Teniendo en cuenta que para mi una brújula es un instrumento de alta tecnología alienígena y un mapa cartográfico es poco menos que el Manuscrito Voyninch, famoso códice medieval que nadie ha sido capaz de descifrar en 600 años, es lógico intuir que en esta nueva disciplina me encuentro más perdido que un pingüino en las playas de la Rivera Maya.

Aspecto que presentaba en la salida de mi  primera prueba de orientación.
Me planto en la carrera sin tener más que unas leves nociones teóricas sobre la materia en cuestión y sin la elemental  brújula de rigor  porque ni siquiera se usarla. Me entregan el mapa, me coloco en la baliza de salida, paso la tarjeta-chip y empieza a contar el tiempo. Por delante tengo 10 balizas o puntos de paso obligatorios que debo superar en el menor tiempo posible y 1,5 kms de distancia estimado si sigo las instrucciones del mapa con precisión. Un breve vistazo al mapa, oriento mi posición y salgo en estampida como un toro de toriles y ¡zas! encuentro la primera baliza en un santiamén y sin ningún esfuerzo, registro mi paso por ella  y al sprint a por la segunda, y a por la tercera... y así sucesivamente voy superando sin contratiempo todas las balizas hasta que llegando a la penúltima me encuentro con Alfredo Alvarez, un compañero en las lides de correr por montaña y que  casualmente se encuentra entrenando por el Monte  San Isidro en ese instante, le saludo y continuo el periplo hasta alcanzar la última baliza (la que tiene el número 100) donde registro mi paso  y ya con calma camino a ritmo procesional de Semana Santa para entregar mi tarjeta a la organización y validar que he completado correctamente la prueba sin constatar que la carrera no acaba  cuando marcas  la última baliza, sino cuando registras tu paso  en la baliza de meta. En resumidas cuentas que acabo de pagar la novatada y he tardado 38 segundos en recorrer los apenas 25/ 30 metros llanos que separan la décima baliza de la baliza de meta. En cualquier caso  descargan la información de mi tarjeta en meta y validan que he pasado  por todos los puntos de control en el orden correcto. Miro el reloj y  marca exactamente 1,5 kilómetros, o lo que es lo mismo, he hecho el recorrido perfecto y en un tiempo inferior a 9 minutos  lo que arroja una velocidad media de 5':47" min/km, lo cual no está nada mal teniendo en cuenta que en cada baliza a parte de ser encontrada hay que detenerse y registrar el paso por la misma
Con Talo Guerra y las jovenes promesas del Club Maratón Benavides
¡Buaff! Me vengo arriba y pienso ¡esto de la orientación esta chupao! ¡Esto va a ser eso que llaman instinto animal y yo en mi condición de Bisonte juego con ventaja de partida sobre los humanos. Camino muy erguido para que no se den cuenta de que no soy un animal bípedo y avanzando de nuevo hacia el punto de partida de  la prueba larga noto como me voy hinchando como un pez globo y como me voy creciendo de tal manera  que debo agachar la cabeza al pasar bajo el tendido eléctrico para no chocarme con los cables de alta tensión.

Repito el ritual de la prueba corta, me pongo en la salida, me entregan el mapa y comienzo la prueba larga con una distancia estimada de 2,5 kms a la velocidad del rayo. Salgo como un obús y en nada encuentro la primera baliza, me giro y salgo escopetado a por la segunda....y aquí es donde por fin me doy cuenta de lo realmente es   una carrera de orientación. Me desoriento y empiezo a correr en todas las direcciones como un pollo sin cabeza incapaz de encontrar el dichoso punto de paso. Acelero monte arriba, monte abajo, me desplazo a derecha e izquierda incapaz de encontrar el punto marcado. Pasan los minutos y me voy poniendo más y más nervioso. Voy pasando por todas las fases, ansiedad, incredulidad, rabia y frustración  ¡Cagu'n mi mantu bisonte! 41 años corriendo sin retirarte jamás y te van a descalificar en una prueba de orientación por inútil. Me  replanteo volver a la baliza anterior para iniciar de nuevo  la búsqueda, pero como no se exactamente donde estoy tampoco ubico dicha baliza. Trato desesperadamente de buscar referencias y consigo triangular mi posición. Se que no estoy lejos pero por más que corro no encuentro la puñetera baliza, mientras me cruzo con muchos corredores niños, jóvenes y algún veterano que corren con sentido mientras buscan las balizas correspondientes. Llega un momento en que de tanto mirar en todas las direcciones tengo los ojos más torcidos que Fernando Trueba,  hasta que por casualidad me cruzo una compañera del curso del día anterior y extrañada al ver un tío tan grande con camiseta de Wally corriendo  como un orate sin sentido, me pregunta:

- ¿Que tal?
- Desesperado buscando la segunda baliza
- ¡Ah! la báliza del bosque. Esa si que la tienen escondida.

La chica sigue su camino a la carrera y yo me quedo con cara de bobo pensando ¿La del bosque? ¡Mátame camión! ¡Serás animal de bellota! Como todas las balizas del primer recorrido estaban en mesas, barbacoas, fuentes, instintivamente di por sentado que las del segundo recorrido también y sin mirar la leyenda del mapa me limite a seguir el instinto. Miro el mapa y ¡voila! Efectivamente tiene la marca de un ÁRBOL. Como quiera que estaba próximo a la zona, en seguida encuentro la baliza, registro mi paso  y me quito un peso de encima. A partir de aquí a a correr como un loco de nuevo y de sprint en sprint voy encontrando de nuevo con suma facilidad todas las balizas hasta completar por fin el circuito en 25':46". Mi Garmin esta vez marca 4,06 kms, es decir, que me deviado en 1.560 metros sobre los 2500 metros estimados de prueba  (un nada despreciable 62,4% de más ). Teniendo en cuenta que tardé 10':30" en alcanzar la segunda baliza que no estaría a más de 200 metros de la primera, lo que implica que encontré las 12 balizas finales en 13 minutos, creo que  con todo lo sucedido  he corrido a un ritmo de aproximadamente 6,20 min/kms que no está nada mal y da buena cuenta de que eta s una disciplina puede ser muy  intensa en los esfuerzos.

Aspecto en meta después del atracón de la segunda prueba.
 Como es habitual es hora de extraer conclusiones:

1.- Me ha gustado mucho la experiencia. Correr en completa soledad por un entorno natural con la única ayuda de un trozo de papel te permite experimentar una sensación de libertad y de simbiosis con la naturaleza que te rodea  solo comparable a la que se podía encontrar en las primeras carreras por montaña. Esta disciplina que sigue permaneciendo casi virgen, es una buena evolución y un complemente perfecto para las carreras por montaña. Es una combinación perfecta de esfuerzo físico y mental, y considero que es una disciplina que aporta que tiene mucho que aportar, especialmente para los más pequeños de la casa, pues te obliga a trabajar la ubicación espacio temporal mientras  fuerzas físicamente tu organismo.

2.- Suelo ser muy respetuoso con los organizadores siempre, pero me he llevado una muy mala impresión del club Alcón, a la postre  organizador de  este evento. Se equivocaron al entregarme el justificante  en meta por un error con el chip, y lo entiendo porque errores cometemos todos,  se lo notifique al chico de la mesa al completar la segunda prueba  tan pronto como constate el error  y me dijo que lo solventarían al colgar las clasificaciones. Salen las clasificaciones y sigo sin aparecer por lo que contacto con los organizadores y les facilito mis justificantes de prueba y les comento lo sucedido  y no solo no solventan el problema, sino que no se molestan ni en contestarme. He esperado casi un mes para colgar esta crónica con el fin de facilitarles  tiempo de sobra para que pudiesen solventar la incidencia, pero por lo visto no les preocupa en exceso hacer bien o mal las cosas. Todo el mundo tiene derecho a equivocarse, pero no solucionar los problemas es de necios o de arrogantes. Cuando cobras por organizar un evento tienes la obligación de prestar un servicio adecuado y por lo visto este concepto no lo tienen del todo claro. Una pena, me gusta mucho esta disciplina, pero estas cosas no ayudan demasiado y mas teniendo en cuenta que estos senores trabajan el León en régimen de monopolio. Lo sucedido  me ayuda a valorar todavía en mayor medida el altísimo nivel organizativo que tenemos en las carreras por montana y que no siempre valoramos adecuadamente.
Justificantes de ambas pruebas con tiempos de paso parciales por balizas (el primero con nombre erróneo)
Mapas de la prueba corta y larga para el desarrollo de la prueba
No encuentro mejor manera de acabar esta crónica que con unos versos de Antonio Machado que parecen escritos por un corredor de orientación

Caminante no hay camino,
 se hace camino al andar. 
Al andar se hace el camino, 
y al volver la visa atras
se ve la senda que nunca
 se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
 sino estelas en la mar

En 2017 volveremos a probar suerte en esta disciplina y espero tener dominada la rosa de los vientos y el manejo de la brújula y los mapas para entonces.
Rosa de los vientos astur.  A ver si la acabo dominando con el tiempo


domingo, 8 de enero de 2017

Objetivos para la temporada 2017

Finaliza un año y comienza el siguiente en un mundo que nunca se detiene por nada ni por nadie. Tras completar un  lustro con un calendario prácticamente fijo, se hacia necesario afrontar un cambio radical con el fin de renovar la ilusión por una disciplina que pierde su esencia a la misma velocidad que gana adeptos y las carreras se multiplican de manera casi exponencial. Es hora de afrontar nuevos retos, de conocer nuevos lugares y de coronar nuevas montañas que sacien nuestra innata sed de aventura.

Lo primero que quiero anunciar es que este año comenzará mi colaboración con la publicación de trail más prestigiosa de Castilla y León, así que podréis leer todas mis andanzas en Trailcyl a través de la columna denominada La Pisada del Bisonte con unos días de antelación a  que se publique en este blog (aquí  os dejo el enlace: http://www.trailcyl.com/categoria/blogosfera/pisada-bisonte/ )

Sobre el lienzo en blanco que representa la nueva temporada, comenzamos por pintar dos gruesos trazos  que representan las dos carreras que constituyen los objetivos prioritarios del nuevo año deportivo: Tres Valles en Salamanca y Maratón Resistencia  Reino Astur en Asturies.

Tres Valles es una de esas jóvenes carreras que crecen a velocidad de vértigo y ejercen  una poderosa fuerza magnética de atracción, será cosa de la magnetotermia,  sobre aquellos "bichos raros" que no entendemos la vida sin correr por el monte. Es el proyecto elegido esta temporada por ese colectivo de corredores lentos, fiables y seguros que representamos la élite de eso que denominamos  tractorismo leonés, y que entendemos esto de correr por montaña como una mera disculpa para disfrutar de la naturaleza mientras aplicamos a rajatabla el viejo proverbio Masai que reza "Si quieres ir  rápido camino solo, si quieres llegar lejos ve acompañado". Si San 4G y la Santa Conexión a Internet  lo tienen a bien y conseguimos plaza a primeros de enero, Jesús Linares, Tomás Baños y el Bisonte del Carbayedo estaremos corriendo por la Sierra de Francia y Las Batuecas en el mes de Marzo 

Tomás Baños, Jesús Linares y el Bisonte en La Peña del Tren 2014
Maratón Resistencia  Reino Astur es un viejo reto personal que históricamente  se me ha resistido y que ha llegado el momento de afrontar. Es una prueba de 42 kilómetros de distancia  con 6000 metros de desnivel acumulado con salida y llegada en la población minera de Nembra y que trascurre íntegramente por tierras del municipio asturiano  d'Ayer a finales de julio. Años atrás una lesión de gemelo/soleo me dejo tirado a escasos días de la prueba, le  dí mi palabra al organizador de que algún día me vería disputando su carrera, y como vengo de una tierra donde la palabra de un hombre vale mil veces más que ningún documento firmado por escrito, cinco años después ha llegado la hora afrontar un reto que dado mi precario estado físico habitual me merece un respeto casi reverencial por distancia y desnivel acumulado.
Más allá de estos dos colosos alpinos irrenunciables salvo causa de fuerza mayor, iremos dando pinceladas en el lienzo de esta nueva temporada. Cobran fuerza los verdes de la Carrera por Montaña de Sanabria, bonita comarca zamorana por la que siento una predilección especial pues viví 4 años en la ladera norte del cordal que la separa de León. Este año será campeonato de Castilla y León por equipos y tenemos una tremenda  ilusión en el Club de montaña Cumbres de León por sacar un equipo leonés  masculino y femenino que sea capaz de dar guerra y pelear por los puestos de honor. También los tonos grises de la roca caliza del Picu Polvoreda, mítica montaña leonesa donde tiene lugar una de mis tres carreras favoritas. Este año no llegaré a la prueba en linea de   Villafeide-Polvoreda  , pero si espero rendirle visita en mi debut en la disciplina en la modalidad de  kilómetro vertical . Para cerrar el  año pintaremos diciembre con los tonos marrones del otoño en la Carrera por Montaña de Matallana de Torío, la única carrera por montaña completamente gratuita que conozco y claro ejemplo, prácticamente artesanal,  de que existe otra manera diferente de entender este mundillo del trail. He dejado para el final una de las decisiones más difíciles que debo afrontar esta temporada y que tiene que ver con el color negro del carbón de la cuenca minera de Gordón. El divorcio y posterior pelea por la custodia del hijo, en sentido metafórico, que ha supuesto lo acaecido con la carrera por montaña que tiene su base el pequeño pueblo de Ciñera de Gordón, nos deja en una posición muy complicada a aquellos que durante cuatro ediciones hemos tenido la fortuna de disfrutar de una de las mejores carreras por montaña de  León. Ahora debemos decidir entre papá y mamá, o lo que es lo mismo, decidir correr la antigua Biosfera Trail o pasarnos  al nuevo Trail de Gordón, dos carreras prácticamente siamesas y completamente solapadas en el calendario.

¡Ahhh! también volveré a correr alguna carrera de orientación, una disciplina que acabo de conocer y que tengo la sensación de que se irá abriendo un hueco cada vez mayor en mis temporadas venideras.

Como podíes ver quedan muchos huecos y fechas libres y estoy abierto a escuchar todas las sugerencias que me podáis realizar ¿Que pruebas me recomendáis? 

Me gustaría acabar esta entrada con una reflexión del filósofo  Lucio Anneo Socrates: "No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas". Salud y prosperidad para todos en el año que está a punto de comenzar y que nos queden muchos kilómetros por recorrer, muchas cumbres por alcanzar y muchos nuevos lugares por descubrir.


Nos vemos corriendo por montaña

viernes, 30 de diciembre de 2016

Resumen temporada 2016


Aquí me tenéis entado a la puerta de casa meditando los objetivos para la temporada 2017
Finaliza la temporada 2016, la sexta desde mi retorno al mundo de las carreras bípedas (no me atrevo a utilizar el termino atletismo para definir lo que yo hago) desde el reverso tenebroso del sedentarismo, y es momento de echar la vista atrás para hacer balance lo de lo acaecido. 

Esta temporada ha sido la de la confirmación definitiva de que tiene más posibilidades Belén Esteban de ganar un Premio Nobel de literatura o Sergio Ramos de entrar en la Real Academia Española de la Lengua que yo de hacer TOP 50 en ninguna carrera de montaña con más de 65 participantes. Podría utilizar la disculpa de las lesiones, pero lo cierto es que  las lesiones generalmente son consecuencia de una ineficiente planificación y un escaso entrenamiento, así que la única realidad en este particular es que no tengo nivel físico para correr más rápido. Me lesioné el día 1 de enero de 2016  a eso de  las 10:00 horas de la mañana, y en lugar de parar y recuperar, que es lo que haría el 99% de las personas, decidí correr la Trasncandamia menos de 2 semanas más tarde y con el tendón de aquiles derecho convertido en una morcilla de Burgos. A partir de ahí toda la temporada se vio condicionada por unas molestias persistentes en un maltrecho tendón, que a pesar de todo resistió como un campeón durante todo el año, si bien a partir de Los Calderones en octubre parece que las cosas han vuelto por fin a la normalidad. Al final una temporada muy limitada constituida por apenas 6 carreras de montaña y que complementé con mi debut en 2 nuevas disciplinas deportivas: Las carretas de BTT y las carreras de orientación.

A nivel meramente estadístico he competido por espacio de 26 horas 58 minutos y 6 segundos para completar apenas   154,25 kilómetros de distancia con un desnivel acumulado global de 18.274 metros. Datos a todas luces muy modestos que apenas dan para considerarse senderista, pero nunca corredor de montaña en sentido estricto. A nivel cuantitativo ha sido una temporada cargada de emociones donde he podido disputar aquellas carreras que durante el último lustro me han acompañado y   que previsiblemente no estarán en calendario para el año próximo. Respecto a mi "aventura" en otras disciplinas, he quedado muy satisfecho con ambas experiencias. Para mi la bicicleta de montaña es algo parecido a una nave espacial y por eso trasformé una carrera de BTT en una duatlón de montaña. No se me da bien la bici y nunca será una disciplina recurrente. Otra cosa diferente son las carreras de orientación, una disciplina que me ha gustado mucho y que espero repetir en 2017 tras mi debut en el Monte San Isidro (Llión) para la disputa de 2 pruebas cortas de 1,5 y 2,5 kms respectivamente (aunque la segunda en mi caso fuera de 4,1 kms por mi escasa pericia en la disciplina).

CARRERA
DISTANCIA
DESNIVEL (m)
TIEMPO
PUESTO
Transcandamia
19.000
2.092 m (1.046+ y 1046 -)
3h:11':43"
285/443
Carrera por montaña Alto Sil
31.700
3.640 m (1820 + y 1820 -)
5h:49':14"
382/419
Biosfera Trail
26.050
4.600 m (2300 + y 2300 -)
6h:24´:45"
297/359
Carrera por montaña Villafeide-Polvoreda
27.700
3.476 m (1738 + y 1738 -)
4h:33':07"
80/105
Carrera por montaña Los Calderones
25.200
2.000 m (1000 + y 1000 -)
3h:29':10"
46/65
Carrera por montaña Matallana de Torío
24.600
2.466 m (1233 + y 1233 -)
3h:30':07"
134/196
154.250
18.274
26h:58':06"



CARRERA
DISTANCIA
DESNIVEL (m)
TIEMPO
PUESTO
Powerade BTT Race Léon
57.000 m
596 m (248 + y 248 -)
4h:15':53"
318/374


Una última reflexión que tiene que ver con la existencia de este humilde blog de carreras por montaña. En el mes de diciembre alcancé la cifra de 50.000 visitas, una cifra impensable apenas unos años atrás y que para mi es un pequeño logro personal. Teniendo en cuenta que necesité más de 6 meses para alcanzar las primeras 1000 visitas y algo más de años para alcanzar las 10.000, el hecho de haber llegado a 50.000 consultas  en 5 años y un mes es un hecho que me sirve de motivación para seguir contando mis pequeñas aventuras de montaña por este medio. Si nadie me leyera  no tendría ningún sentido seguir escribiendo, así que os quiero dar las GRACIAS a todos y cada uno de los que a lo largo de este ultimo lustro habéis dedicado parte de vuestro tiempo a visitar este pequeño cuaderno de bitácora personal y a los que habéis formado parte de él por haber compartido carreras y experiencias con pretencioso senderista y eterno proyecto de corredor de montaña que firma las crónicas.

Ahora toca planificar la nueva temporada, con nuevos retos y nuevas ilusiones. Muchas gracias a todos por los kilómetros compartidos a lo largo de la temporada en curso y nos vemos corriendo por montaña en 2017.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Feliz Navidad



En mi condición de autoproclamado rey asturleonés del tractorismo, y como todos los años, aprovecho para felicitaros las fiestas a mi manera.

Vivimos tiempos convulsos en un mundo en constante evolución, un proceso donde los cambios se superponen de manera exponencial y por ello los que  estéís viviendo buenos momentos disfrutad el presente (CARPE DIEM) porque nada es eterno y los que estéis pasando momentos difíciles no perdáis la esperanza, ni las ganas de luchar precisamente porque nada es eterno, la noche siempre es más oscura cuando empieza a amanecer  y pronto vendrán tiempos mejores.

Las montañas son una preciosa metáfora de la vida, ascender a su cumbre requiere esfuerzo, ilusión y constancia, pero una vez que alcanzas la cima,  desde allí todas las cosas se ven más pequeñas, incluso los problemas, y es que no hay montaña más grande que la propia ilusión.

Os deseo a todos unas felices fiestas navideñas y un prospero año nuevo, donde nos queden muchos senderos por descubrir, muchos kilómetros por recorrer y muchas cumbres por alcanzar. Y que la Vieya´l Monte, que es quién reparte ilusiones en este viejo reino del León Dormido, os traiga TRABAJO para seguir pagando las cada vez más elevadas inscripciones en las pruebas de montaña, SALUD para entrenar y competir y RESPETO para que las montañas permanezcan inalteradas para el disfrutes de las próximas generaciones...¡Ahh! y una buena conexión 4G para que podáis conseguir plaza en esas carreras cuyas inscripciones solo duran 3 minutos.

Y no olvidéis que estando al la lado de vuestros amigos y seres queridos, todas las noches del año son Nochebuena y todos los días del año son Navidad.

Primeros rayos de luz sobre el Llagu Ercina, Cangues d'Onis, Asturies

Nos vemos corriendo por montaña

EStampa navideña de la Carrera por Montaña del Alto Sil


BON AÑU Y PRESTOSES FIESTES NAVIDIEGUES


La Vieya'l Monte esperando para bajar de la montaña leonesa en navidades

jueves, 8 de diciembre de 2016

Carrera por Montaña Matallana de Torío 2017

"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad". No se me ocurre  una forma mejor de comenzar esta crónica que con esta reflexión de Albert Einstein. De repente, en una pequeña población de la montaña leonesa, uno de esos pueblos de nuestra cuenca minera tan duramente castigados por la crisis,  aparece una persona cargada de ilusión que, con escasos recursos y una VOLUNTAD de hierro, decide sacar adelante una carrera por montaña diferente, una carrera gratuita donde el único y verdadero protagonista sea el corredor. En un momento en que el que las grandes marcas deportivas han desembarcado en nuestro deporte, en el que el numero de carreras  ha crecido de manera  exponencial en muchos casos únicamente a la sombra del dinero fácil, aparece un caballero que decide romper con todo lo establecido y volver a la esencia del deporte, decide olvidarse de las cosas superfluas (chip, bolsa del corredor, etc) y demostrar que es posible organizar una carrera de montaña con todo lo necesario y sin coste alguno para el participante. Muchos creyeron que no era imposible, pero posiblemente desconocen que generalmente quien mejor te conoce es tu propio enemigo y que el termino cazurro, algunas veces utilizado con carácter peyorativo, proviene en realidad de la definición que las tropas islámicas dieron a los fogosos habitantes de esta tierra durante la reconquista, derivando dicho gentilicio de la unión de las palabras árabes cad ur que significa "el que no cesa" y esa es precisamente la mayor fortaleza de los pobladores de este territorio montañoso. El leonés es por definición duro, noble, testarudo, trabajador y tiene una voluntad inquebrantable. Y lo digo yo que soy de fuera, que viniendo del otro lado del cordal he encontrado en esta tierra mi hogar. Detrás de este precioso proyecto hay muchas, muchísimas horas de un trabajo duro, constante y oscuro, de desbrozar a mano sendas en mitad del monte, de buscar apoyos debajo de las piedras, de convencer a su  ayuntamiento y a toda la gente de los pueblos de que esta carrera era un proyecto de todos y para todos, y es  aquí donde radica otro de los grandes secretos de la prueba, el iluminar a todo el mundo con esa inmensa ilusión que trasmites y el ser capaz de conseguir algo tan difícil, en un mundo donde prima cada vez más el individualismo, como es unir voluntades y eso sólo se puede consegir siendo generoso y humilde. Al creador de la prueba nunca le oiréis hablar de SU carrera porque considera que no es suya, sino de todos y cada uno de los corredores, voluntarios y colaboradores y por eso habla de  NUESTRA carrera. Por todo lo anteriormente expuesto, y creo exponer un pensamiento común, muchas gracias por todo Miguel, gracias a ti y a toda tu guardia pretoriana (Joaquín, Camino, tu familia) por hacernos participes de este vuestro proyecto, al que he adoptado como mio. Durante estos últimos meses os he visto trabajar  muy duro sin desfallecer, escuchando sugerencias de todo el mundo, y siempre con la hospitalidad que caracteriza a la gente del carbón. A vuestro lado he podido poner mi pequeño granito de arena, insignificante al lado de vuestra titánica labor, pero lo suficientemente gratificante en lo personal como para que vuestro proyecto también sea mi carrera. Creo que si hubiese mucha más gente como vosotros, este mundo sería sin lugar a dudas un lugar mucho mejor.

A partir de aquí, llega la hora de hablar de la carrera propiamente dicha, aunque hoy más que nunca, me va a costar ser objetivo.
Minutos antes de la salida con Carlos Guerrero Holguín, buen corredor y mejor persona.
Llega la última carrera del año, el final de una temporada atlética que me ha servido para confirmar que  tiene más posibilidades la Pantoja de Puerto Rico de ganar un concurso de belleza  o Paquirrín de obtener un asiento en la Real Academia española de la lengua, que yo de quedar en el TOP 50 en una carrera por  montaña.

Me cambio de ropa, me pongo el dorsal  y llego a la salida con el tiempo justo. Un abrazo sincero y sentido con Miguel justo en el momento en que salen todos los corredores y arranco a ritmo de pastor trashumante a cola de pelotón y  en compañía de  Vicente del Coyança Trail y de  mi compañero Javi Pascual  que hoy harán labores de escoba.
Grupo de expertos pastores trashumantes al cuidado del ganado caprino y lanar que circula unos  metros por delante
Salimos del pueblo y ascendemos lentamente durante un kilómetro y medio por un camino en buen estado y con pendiente constante. Vamos en compañía de una pareja que debuta en carreras por montaña y que dado su reducido ritmo de desplazamiento, temo que no sean capaces de superar el primer control de paso,  y en estas lides tengo contrastada experiencia. Coronamos este primer repecho en 19 minutos (km 1,5), me despido de mis compañeros y me lanzo pista abajo. Voy tan rezagado que el siguiente corredor en carrera me saca más de un minuto y medio a estas alturas. Finalizo la bajada y enlazo con el sendero llano  que nos lleva hasta el pueblo de  Pardavé. En completa soledad disfruto corriendo entre la  borrina (niebla) mientras siento l'orbayu (lluvia fina) en mi rostro. Dicen que el otoño es una estación triste, pero en mi condición de asturiano, para mi la seronda es la estación más bonita del año, la estación del eterno renacer, la época en que los arboles de hoja caduca se desprenden de su ropaje para afrontar desnudos el duro invierno antes de vestirse de nuevo la primavera siguiente. Es el otoño  en sentido metafórico un periodo de cambio y refleja perfectamente mi actual estado personal. Avanzo entre carbayos centenarios corriendo sobre una mullida alfombra de hojas mientras me empapo de olvidadas sensaciones, como el olor a tierra y hierba húmeda, que me trasladan a mi tierna juventud atlética dando vueltas al Parque de Ferrera de mi Avilés natal. Llego a Pardavé por carretera, cruzo el puente sobre el Río Torío y por ir pensando en la reproducción del gamusino centroeuropeo y no estar a lo que hay que estar, me despisto a la salida del pueblo y me meto  por una calle equivocada. La solución es sencilla y me la facilita cantando  el mismísimo Ricky Martin: "un, dos tres...un pasito p'alante Bisonte, un, dos tres...un pasito p'atrás". Retrocedo 200 metros p'atrás, avanzo 200 metros p'alante y enlazo de nuevo con el recorrido al paso por el túnel bajo la carretera León-Coyanzo.

Tramo inicial de la segunda subida con el pueblo de Pardavé al fondo
Uno muy grande de rayas que siempre va de los últimos
Ascendemos un primer tramo duro por terreno de piedra suelta  hasta alcanzar  un precioso sendero que discurre por el interior de  un bosquecillo de encinas,  donde  aprovecho para intercambiar impresiones con el primer corredor neozelandes que disputa la prueba y ya de nuevo en solitario continuo la ascensión hasta coronar en 59':08" ( km 7). Entramos en mis dominios y aquí me siento realmente poderoso. Afrontamos el descenso por una pista sencilla y carente de cualquier dificultad técnica y  en este tipo de bajadas el peso deja de ser un inconveniente y la  zancada se convierte en una poderosa aliada. Sin el más mínimo esfuerzo empiezo a adelantar corredores con suma facilidad hasta  que llegamos  al pueblo de  Naredo de Fenar donde se encuentra el primer avituallamiento de la prueba (km 9).  Aún voy de los últimos y eso me da la posibilidad de comprobar como evoluciona la prueba desde una atalaya privilegiada. En el avituallamiento hay agua y naranjas en abundancia ¡bien!, intercambio unas palabras con  un corredor que se afana en limpiar su rodilla ensangrentada y compruebo que  afortunadamente solo se trata de  chapa y pintura por lo que arranco de nuevo. Un tramo inicial de carretera hasta cruzar por el interior del túnel de la antigua linea ferroviaria de  La Robla y de nuevo ya  por pista de tierra avanzamos  camino del barrio de la estación de Matallana de Torío
Por aquí cruzamos los corredores a la salida de Naredo
Las piernas corren solas, voy  muy cómodo a nivel orgánico y para mi sorpresa avanzo a ritmos próximos a 4 min/kms que no son sostenibles dado mi precario nivel físico habitual, y más aún teniendo en cuenta que en las 3 semanas previas  sólo pude entrenar un día. En el cuadro de mandos se enciende el piloto rojo  de peligro y  en mi cabeza aparece un bronceado Julio Iglesias que me guiña un ojo y me señala con el dedo mientras me dice: "Bisonte, estas corriendo por encima de tus posibilidades, llegarás a meta fundido y  reptando como una culebra.... y lo sabes". Pues si Julito lo sé, pero hay días en que es muy difícil parar y hoy es uno de ellos, así que gracias por el consejo y vuelve a tu solarium de Miami.  Un último tramo de pista, giramos a la derecha y ¡voila!   una de mis aportaciones a la prueba, el cruce del Río Torío. Estamos en el km 10,5 y llevo 1h:18:32". Al otro lado veo a Miguel Bernardo con una cámara de fotos y entre la emoción y el postureo deportivo, cruzo erguido y estilizado cual garza y sin agarrar la cuerda en ningún momento, porque puede que  sea más tosco que los Toros de Guisando y más pesado  que una escultura de mármol, pero soy un purista de la montaña y en el interior del agua me desplazo con la gracilidad de un corzo.
Nuestro juvenil Salva Calvo  "debutando" en montaña
El Bisonte del Carbayedo cruzando el río  como mandan los cánones, sin tocar la cuerda
Miguel comprobando el estado del lecho del Río Torío
Miguel pensando: "el año que viene abro las compuertas de la Presa de Orzonaga y pasáis todos nadando"
Salgo del río con los pies empapados  mientras pienso en la cantidad de corredores que se estarán acordando de mis ancestros en estos momentos por haberles hecho cruzar las frías aguas del río en el mes de diciembre y con 15 kilómetros aún por delante. Camino del Barrio de San Lorenzo pasamos por  la estación de tren que se encuentra completamente desierta. Otra descriptiva y triste metáfora de lo que actualmente sucede en este lugar, una tierra donde el último tren con destino al progreso partió años atrás y donde  solo queda el  recuerdo de una época mejor, quizás por eso sea si cabe todavía más importante cualquier actividad, que como sucede con esta carrera y a pequeña escala, consiga dinamizar y poner de nuevo en el mapa esta vieja y orgullosa  tierra que asienta sus raíces en suelo carbonífero.

Cruzamos Matallana de Torío  y por la Via Bardaya avanzamos hasta el kms 12,5 donde nos enfrentamos a la subida más dura de toda la prueba.
Galopando a buen ritmo por la Vía Bardaya
Sigo avanzando a un ritmo elevado y consigo dar caza a un grupo de reconocidos tractoristas leoneses: Juanjo Prieto, Estrella Alonso, Victor Rabanal, Chano Morán y Julián Sánchez entre ellos.
Vista de la subida a Los Mapas desde la Via Bardaya
Giramos a la derecha y comenzamos a subir por el paraje conocido como  Los Mapas. Es una ascensión con fuerte pendiente en su tramo inicial y que posteriormente se trasforma en un tramo de sinuoso y divertido sendero que transita por el interior un bosquecillo de robles y escobas hasta coronar a 1190 metros de altitud.
Entrando en la Subida a Los Mapas
Ascendiendo los Mapas con Julián Sanchez
A partir de aquí, compartiré carrera durante unos cuantos kms con el bañezano Jose Ángel Castro quien vuelve a competir tras once meses alejado de la competición. Bajada rápida desde el alto hasta llegar a las afueras de Robles de la Valcueva y comenzamos otra dura ascensión por el paraje conocido como El Calero.
Zona de ascensión conocida como El Calero
A media subida nos cruzamos con un par de corredores despistados que sin mala fe y por despiste, se han saltado un tramo del recorrido. Les comentamos que deben bajar para pasar el control de paso situado a pie de puerto si no quieren ser descalificados y comienzan el descenso con celeridad. 
El Bañezano Jose Ángel Castro y yo posando para la posteridad al paso por El Calero
"Haciendo" que corro cuesta arriba por puro postureo  al salir del Calero.
Continuamos el ascenso hasta coronar esta tercera subida de la jornada. Enlazamos con un sendero entre escobas que transita por una ondulada zona de cresteo por lomas donde se puede correr con comodidad  hasta que entramos  en el descenso que nos lleva al paraje conocido como Valdesalinas. Avanzamos por una amplia pradería dejando a nuestra izquierda el Cueto Salón, montaña que por su cara norte se asciende en otra imprescindible carrera de montaña leonesa, la Carrera por montaña Villafeide-Polvoreda (una de mis favoritas de la temporada), llegando al final del valle, pasamos por el lateral derecho del enclave rocoso donde antaño se situaba la ermita y que por cuestiones  seguridad y con buen criterio, la organización ha decido evitar a media carrera ante el peligro de caídas, y sin dilación alcanzamos el avituallamiento de la Valcueva (km 18,5).

 Voy sorprendentemente entero a estas alturas de la prueba  y me tiene mosqueado, no obstante decido gastar todos los comodines disponibles. Me tomo una pastilla de magnesio y un enantium por precaución justo antes de comenzar una nueva subida por lo que aparenta ser una vieja escombrera minera. Hay mucho barro, resbalo constantemente y como era de esperar  comienzo a sufrir los primeros problemas musculares. Coronamos y de nuevo rápido descenso hasta alcanzar el pueblo de la Valcueva y desde allí hasta Palazuelo de la Valcueva la carrera discurre por un  camino asfaltado. En esta ocasión la degradación de las ruedas de mi tractor ha sido muy rápida y a estas alturas ya voy bastante tocado, sin embargo desde una casa recibo ánimos, automáticamente subo el ritmo y vuelvo a correr. El funcionamiento de la mente humana en carreras de resistencia es cuando menos sorprendente y a veces  el mínimo estimulo externo es capaz de recargarte las baterías contra toda lógica. Salgo de Palazuelo, cruzo un túnel y comienzo la última ascensión del día con destino a  La Cruz de La Valcueva.

Empiezo animado, pero poco a poco voy sufriendo el desgaste acumulado y los problemas en mis cuadriceps se van haciendo más y más severos.

Vista del tramo intermedio de ascensión a la Cruz de Vlacueva
Sufriendo en el tramo final de ascensión a la Cruz de Valcueva
Alcanzo la cima en 2h:42:11" y me detengo a estirar agarrado a la cruz. El problema es que a estas alturas estirar un grupo muscular significa contracturar el grupo opuesto, así que no tengo excesivo éxito, razón por la cual  decido arrancar poco a poco, sabedor de  que sólo me queda una pequeña bajada, un último tramo de ascensión entre escobas antes de afrontar el tramo final  de rapidísima bajada donde tengo depositadas mis esperanzas para correr de nuevo.
La Cruz de la Valcueva
Alcanzo el techo de la prueba  en 3h:01:29" (km 21,7) y por delante  me quedan solamente 3 kms de descenso muy propicio y donde se puede correr muy rápido.... pero eso siempre y cuando  llegues en buenas condiciones físicas. Trato de correr y en menos de 500 metros mi tren inferior literalmente colapsa. Esta vez en vez de acalambrarse una parte localizada del cuadriceps, directamente se me compacta completamente todo el grupo muscular de mi pierna izquierda desde la rodilla hasta la zona inginal. El muslo se acartona y me deja inutilizado. ¡Game Over amigo mio!,  esta vez no tendrás la suerte que tuviste en Los Calderones. Imposible estirar, asi que solo queda tomar el segundo enantium, el de emergencia, y ya sea por efecto placebo o efecto quimico, confiar en que me ayude a relajar mi deteriorado sistema musculoesquelético inferior. Comienzo  a caminar con un estilo indescriptible y a un ritmo tan lamentable, que paso de ser un Bisonte animado a convertirme en un gato de escayola. Enfilo andando la bajada final por un amplio sendero desbrozado hasta que a un kilómetro de meta me supera  Jose Angel que baja como un cohete. Arranco a correr por vergüenza torera tras él y lo alcanzo entrando de nuevo en las primeras casas de Robles de la Valcueva. Al fondo se escucha la megafonía, el terreno es llano y las piernas dejan de ser un problema porque estos últimos metros se corren con el alma. Son las últimas zancadas de la temporada y en meta hay que entrar esprintando como si viniese escapando de la mismísima  muerte con su afilada guadaña.

Dando la últimas zancadas de la temporada 2016 a escaso metros de la pancarta de meta
Finalmente completo los 24,7 kms de la prueba con 2466 metros de desnivel acumulado (1233 positivos y 1233 negativos) con un tiempo de 3h:30: 07 en el puesto 134 .de la general (sobre 196 corredores en meta y 209 en la salida), a 1h:14': 44" del ganador que fue Francisco Javier González Fernández  con un tiempo de 2h:16':51". Una vez más he vuelto a ser más lento que el caballo del malo y  cuando llego a meta mis predecesores ya se han bebido todo el chocolate caliente.

Con Jose Ángel Castro y Javier Nistal en meta

Y llega la hora de extraer conclusiones:

1.- Lo primero de todo es la habitual ronda de agradecimientos. Han sido necesarias apenas dos ediciones de esta prueba para demostrar que existe otra manera de entender el mundo de las carreras por montaña. Detrás de este proyecto  están 3 personas: Miguel, Camino y Joaquín  que han dedicado mucho tiempo, esfuerzo y trabajo para que todo haya rozado la perfección el día señalado y a la hora señalada. Ellos y solo ellos se merecen todos los elogios porque ellos han sido capaces de crear esta maravilla y de coordinar al resto de personas para que todas las personas fuesen capaces de aportar su granito de arena al proyecto. En mi caso sólo puedo darles las gracias, en primer lugar como corredor,  y en segundo lugar y aun más importante, por hacerme sentir parte importante de este precioso proyecto cuando mi labor apenas a supuesto un 3% del inmenso trabajo acumulado. Para mi aconsejaros sobre el recorrido y  posteriormente ayudaros a promocionar la carrera no ha sido ningún trabajo, sino más bien  todo un honor. Es muy fácil hablar bien y promocionar una carrera en la que crees y que se podría promocionar por si sola. Miguel, siguiendo tus indicaciones ya no hablo de la carrera en tercera persona, sino en primera persona y como miembro de pleno derecho de la organización, pero creo que por una cuestión de justicia y de ética  personal nadie debería apropiarse de méritos que no le corresponden y por ello es necesario que la gente conozcn quienes sois los verdaderos artífices  de esta obra, mientras  el resto debemos dar un paso atrás para no apropiarnos de elogios que no nos corresponde recibir. Para la  edición 2017 quedan 12 intensos meses por delante y sabéis que podéis contar conmigo para todo aquello que entendáis oportuno.

Muchas gracias igualmente a fotógrafos, voluntarios y público en general por su apoyo a la prueba y a los corredores. Por último, o como dirían los británicos last but not least, no quiero olvidarme de otras dos personas que creo que han sido importantes para el proyecto. El primero es el señor Salvador Calvo Redondo. Salva, mil gracias por haber apoyado esta carrera  desde el primer minuto en que te hable de su existencia, por dedicarnos tu tiempo y tus conocimientos, y por ofrecerte para la presentación sabiendo que eres un imán para los medios de comunicación, pero por encima de todo esto, mil gracias por ser como eres a nivel personal, tu humildad y compromiso como persona engrandece tu excelso curriculum deportivo. Por último gracias a Tomás Baños por poner la carrera en órbita, por promocionarla dentro y fuera de León con todos los medios disponibles, aún sabiendo que por cuestiones laborales no podrías  disputarla. Tomás, eres una de esas personas que merece mucho la pena y que este deporte ha puesto en mi camino. Tenemos algún proyecto interesante entre manos en 2017 y espero que finalmente llegue a buen puerto

2.- Con la mayoría de los que leéis este blog  ya he podido hablar en persona y me habéis dado vuestras impresiones, pero es muy importante que aquellos que habéis estado en la prueba (corredores, fotógrafos o acompañantes) nos comentéis todos aquellos aspectos en los que creéis podríamos mejorar, esos pequeños fallos que pudiésemos haber cometido sin darnos cuenta (avituallamientos, señalización de algún tramo, entrega de dorsales, etc). El halago agrada e ilusiona, pero es la crítica constructiva la que ayuda a mejorar porque sólo es posible mejorar si se conocen los fallos y tenemos 12 meses por delante para trabajar sobre ellos, así que bien a través de este blog, de la página oficial de la carrera, del facebook de la carrera o por mensaje privado si no queréis plasmar vuestra opinión en abierto, por favor decirnos en que podemos mejorar. Creo que el listón ha quedado muy alto esta edición  y las expectativas para el año próximo serán mucho más complicadas de satisfacer  así que muchas gracias a todos por anticipado.

3.- A nivel personal se acaba una temporada extraña en lo deportivo que ya habrá tiempo de analizar con calma. Creo que necesito un cambio de aires para recuperar la motivación y por eso el año próximo haré un cambio casi completo de calendario. Con muchos de vosotros coinciré poco, pero me quedo con todos los momentos vividos y todos los kilómetros compartidos este año.

MUCHAS GRACIAS A TODOS y nos vemos corriendo  por  montaña en 2017

Miguel, Camino y Joaquín, ellos son los creadores de esta fantástica carrera. Ahora ya les podéis poner cara

Perfil de la II Carrera por montaña de Matallana de Torío