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viernes, 16 de enero de 2015

Transcandamia 2015

Por cuarto año consecutivo comienzo la temporada corriendo la Transcandamia, una prueba diferente y difícilmente clasificable que se encuentra a medio camino entre un cross alpino y una carrera de montaña al uso. Lo cierto es que me gusta esta prueba, o para ser más precisos me encanta. El 90% de mis entrenamientos discurren por algunos de estos parajes, y  en algunos senderos me conozco de memoria la distribución de los obstáculos y hasta la posición de las raíces de muchos arboles, por lo que se podría afirmar que corro literalmente en casa. 

Tras 3 largos años practicando tractorismo a un nivel muy alto (lo que viene a ser llegar en las proximidades del corredor escoba), creo que  algo ha cambiado en  esta edición. No se si influenciado por 3  buenos entrenamientos en diciembre, uno de los cuales fue en compañía de un fenómeno del trail como es  Oriol Barrrera, pero lo cierto es que vengo con ilusión por  hacer algo más que limitarme a llegar a meta. No se lo que me deparará la prueba, si me fallaran las piernas a nivel muscular como es habitual, o si acabaré fundido y tirado en una cuneta como muchos de los los participantes del Rally Dakar, pero lo cierto es que salgo con la intención de dar un pequeño salto de calidad y llegar a mitad de pelotón, lo que implica la nada sencilla misión de superar a otros 250 corredores.
En la salida con los compañeros del Club Maratón Benavides
En la salida frío, nervios y una larga espera mientras por megafonía un caballero nos tortura con una breve (que resulto no ser tan breve) elocución sobre la  historia de los pendones leoneses. Finalmente empieza la cuenta atrás y la carrera sale lanzada. Los primeros 150 metros vallados, con público a los lados  y flanquedaos por los pendones del alfoz son sencillamente alucinantes. No recuerdo haber salido tan rápido en una carrera desde categoría promesa y de eso hace ya más de 15 años. 
Primeros 200 metros de la prueba
Por ambos lados me van adelantando constantemente  galgos,  no obstante tengo la sensación de estar corriendo muy rápido y eso a pesar de que en algunas zonas sombrías la carretera tiene placas de hielo y hay que ir con prudencia. Mientras corro, voy manteniendo  un interesante debate interno y me repito constantemente el siguiente mantra  "no mirés el reloj Rubén, limitate a correr y olvídate del tiempo" y en esas estoy cuando de repente suena pipipi, pipipi y el corredor que llevo al lado le dice a su  compañero "primer km en 3':43". ¡Buafff! ¡la virgen! estoy corriendo a 16 km/hora cuando mi ritmo en este tipo de carreras oscila entre los  5 y 6 km/hora. Entre el frío, las dudas y  la velocidad se ve que algún cable se me afloja en la cabeza y el cerebro me hace click. A partir de ese momento  me sucede como en los dibujos animados, cuando  a los personajes se les aparece un ángel y un diablo y les van aconsejando que hacer, lo que sucede es que a mi los que  se me suben a los hombros son  un mecánico de tractores de Villablino y el ingeniero de pista de Fernando Alonso en Ferrari. A partir de este momento la locura se apodera de mi. El primero en contactar conmigo  es el mecánico: "¡cagu'n mi mantu! Que nun yes el camión de Antonio Albacete ¡ho! frena ya que-y vas a quemar el motor al tractor", a los 10 segundos es el ingeniero el que toma las riendas " Push bisonte, push, you are faster than Pablo Villa". Uno hablando en leonés y otro en inglés, uno mandando frenar y otro acelerar, así vamos mal chavales, a este paso no llegamos ni al aeródromo. ¿ Y a  quien le hago caso, al cenizo del mecánico o al fantasma del ingeniero? Nada Rubén, a estos 2 ni puto caso, tira de sabiduría popular  y "ante la duda la más tetuda", mantén el ritmo y hasta donde buenamente llegues. 

Km 2 de la prueba
A los 2,6 km y tras bajar unos 500 metros por pista, nos encontramos con el primer subidón de la carrera. Miro a mi compañero de Equipo Mario  que va a mi lado y le digo que se acabo el calentamientos y que  aquí empieza la Transcandamia. 

Primera subida de la Transcandamia (ya en el interior de los Pinos)
Coronamos el primer repecho, cogemos un estrecho sendero, una  bajada muy rápida, una subida pronunciada y llegamos a la pista del aeródromo.

Subida que conduce a la pista del aeródromo
 Pista llana y para correr muy deprisa ¿y ahora que Rubén?¿aflojamos o seguimos rápido?¡Ummm!  ¿A que hemos venido bisonte? A jugar....pues que leches, juguemos.  Usa el comodín del público y a por todas. Decidido,  seguimos a fuego y que dios reparta suerte. Bordeamos el aeródromo y entramos en una bajada larga, tendida y muy rápida que te lleva  hasta los pies del Portillín. Por radio me llama el mecánico "Camín xeláu, precaución y vete polo segao figura" , hombre por fin  un mensaje coherente. Muchas gracias socio. He bajado por esta senda cientos de veces y generalmente suelo bajar como si escapara del mismísimo diablo, pero efectivamente hoy  el camino sin estar muy mal, presenta tramos con hielo y es mejor ser conservador, por lo que bajo reteniendo y no lanzo mi peso como en otras ocasiones , pero aún así consigo adelantar a unos cuantos corredores. Llego abajo, paso junto a Moja y soy consciente de que se acabo la fiesta.
Llegando a los pies del Portillín
Mensaje del ingeniero "Be carefull, red light in the control panel, the motor is overheated"
Gracias fenómeno , pero  para saber que el motor va sobrecalentado no necesito a ningún ingeniero de Ferrari. El Garmin marca 5,6 km y 27'45" (4':58" minutos/km) estoy corriendo el doble de rápido de lo habitual ¿como va estar el motor? si lo raro es que no haya explotado ya.

Empieza la subida, y  toca caminar mucho y cuidar piernas que todavía queda un mundo a meta . Y entramos en la parte más guapa del recorrido. Una sucesión interminable de bajadas de vértigo, subidas para dejarse las uñas y preciosos senderos entre pinos,  incluida nuestro particular tramo de  Spartan Race en versión  leonesa, la subida conocida como Senda de los Leñadores.

Senda de los leñadores
Agachate y pasa por debajo de 2 troncos, ahora estírate y salta un tronco a un metro del suelo estilo hipico, sin darte cuenta coronas un tramo, de nuevo  bajada rápida por el borde de un terraplen y llegamos a la parte más baja del recorrido, apenas 500 metros llanos y mensaje por rádio "box, box, box in this lap", a 100 metros aparece el primer avituallamiento del día. Parada muy rápida, el agua está helada y quema la garganta. apenas 2 -3 tragos y para arriba por la empinada cuesta del mirador. uffff!!! en lo alto de cada cuesta hay gente animando sin cesar "animo bisonte""vamos Rubén"" arriba tractorista" ¡joerr! de verdad que me suben en volandas.

Una de las múltiples subidas en la zona de los toboganes
Otra panóramica de la misma cuesta
Cada uno que baje como pueda
Tramo pronunciado de bajada 
Otro tramo de subida para dejarse las uñas
Tramo técnico de bajada en la cuesta de las culadas
Para arriba voy perdiendo posiciones y para abajo no soy capaz de recuperarlas porque los senderos son estrechos y aunque los que me preceden llevan menos ritmo que yo, no es fácil adelantar en este tipo de terreno, un mínimo error de calculo y estás fuera de la carrera. "Nun hai prisa Bisonte, cuida los neumáticos que tamos lloñe de meta" gracies mecánico, vamos por el buen camino. Por los sombrios senderos han pasado ya muchos corredores, en algunas zonas empieza a aparecer el barro y las zapatillas empiezan a presentar problemas de adherencia. ti,ti,ti,ti  nuevo mensaje del ingeniero  "Be carefull man, oil on road" ¿aceite? pero de que universidad vienes figura, como no vaya perdiendo aceite alguno de los de delante, a esto en Léon lo llamamos Barro y se forma cuando la vegetación  desaparece de zonas húmedas y con terreno arcilloso, ahora vas y se lo cuentas a tus compañeros de master. Abandonamos los pinos y entramos en Las Lomas por la pista que lleva a la Candamia. Ya  quedan solo  unos 9 km a meta. Un  par de subidas duras, la complicada bajada del cresteo y la ya archiconocida cuesta de los perros.

Preciosa imagen del cresteo con la ciudad de León al fondo

Otra panorámica del cresteo
Me obligo a correr en los tramos de transición para recordarme que este viejo tractor tiene más de 2 marchas. Subimos la cuesta de los perros y casi llegando arriba me  encuentro con Javier Fernández "el presi" del Cumbres de León que está encaramado en un alto como un muflón pirenaico. Un último esfuerzo y estoy en la meseta de Las Lomas. Por delante unos 6.5 km para correr y un ultimo km para sobrevivir. Intento correr pero las piernas no responden. Estoy a punto de darme la vuelta para buscar los gemelos y los pulmones que se me han quedado en esta ultima subida, pero me conformo con agachrame para apretar  los cordones de las  zapatillas y recobrar el aliento. Nada,  las piernas siguen sin responder, es una sensación extraña, como si corriera con retardo o con las piernas de otro.

¿Que le pasa a mis neumáticos mecánico? " Parez que tienes  blistering en les ruedes del tractor, trata de mantenete en pista y nun dexes de correr" O.k,  entendido jefe, sigo tus instrucciones. Bajada rápida hacia Puente Castro, comienza subida y nuevo mensaje de radio "box, box, box in this lap". Efectivamente segundo y último avituallamiento del día,  a los pies de la subida al deposito de agua. Aprovecho para ingerir alimento solido y sin dilación a pista de nuevo. Poco a poco obramos el milagro, las piernas vuelven a responder y mejoran las cosas. Por primera vez en casi toda la prueba soy yo el que adelanto corredores y no viceversa ¡subidón de moral!. Comenzando la subida a las antenas y  empieza a sonar la BSO de Conan en mi MP3, mensaje  por radio " Aprieta los dientes bisonte y da-y duru. Failo pol espiritu de Jorge Sanz" ¡Ostras!, pura magia, me imagino la escena inicial de Conan el Barbaro, con el pequeño Jorgito y el saqueo de su aldea y es que si me dan una espada lío la  de la San Quintín.  Llegamos a las antenas (punto más alto de la prueba), atravieso el sendero de pinos y último tramo del día para corrrer  (1'5 km prox). Empiezo a ir cada vez más rápido 4':27"... 4':08".... 3':57" min/km (y eso que voy con 18 km en las piernas) ¡esto mete miedo por la cabeza! ,me siento como Vin Diesel en el papel de Toreto conduciendo un coche tuneado en "fast and furious", es como si a este viejo  tractor le hubieran activado el botón del oxido nitroso.  Un poco  más abajo y cuando apenas quedan 2,5 km a meta, alcanzo  al gran  Rubén Nembra , uno de esos tíos que merecen la pena y que son una institución en el trail asturiano.

Coronando la cuesta de los chalets
Bajamos la cuesta del mirador (este año sin chocolatada), subimos por la pista  que conduce a  los chalets y para rematar bajada muy rápida por el cortafuegos. 

Tramo intermedio del cortafuegos
Posando para Luis Angel de Media Maratón León

Bajando al galope el tramo final del cortafuegos

Cruzando la pista, antes de encarar la subida final camino de la Anibalada
 Por primera vez en cuatro años llego abajo sin calambres (un  milagro), un ultimo arreón y sin tiempo para pensar,  me veo entrando en el sendero de las raíces que te conduce a la puerta del mismísimo  Mordor. Ya se escuchan el cencerro y  las voces de la gente de fondo, y los musculos se tensan preparandose para la gran  batalla final. De repente giras a la derecha y te das de bruces con la ya archiconocida Anibalada, cuna de alguna de mis mejores "gestas" deportivas. Ufff!!! toda esa gente arriba animando y lllamandote por tu nombre. No se si queda algo en el deposito de gasolina, pero esto hay que subirlo aunque  sea por eso tan asturiano de esto "lo hago por mis cojones".

Este año la Anibalada tiene 3 tramos claramente diferenciados: primero una subida vertical con cuerda, un segundo tramo de transición de "falso llano" con un repechín final y por último una subida estrecha y vallada con la linea de meta al fondo.
Mario Rego subiendo el primer tramo de la Anibalada
Coronando el primer tramo de La Anibalada
Comenzamos el tramo inicial,  unos 5 metros a gatas hasta agarrar la cuerda, agacho la cabeza, concentración para evitar sustos  y para arriba sin mucho estilo. En esas estoy cuando sorpresivamente  por detrás sufro el ataque de una "mosca cojonera".  No se si es porque los bisontes tenemos los huevecillos pequeños, redondos y pegados la culo como los tigres y son una especie de reclamo o sonajero en las cuestas pronunciadas para aquellos a los que precedes o  por el contrario la razón es que  los fotógrafos de la cumbre, en busca de una instantánea mítica que les garantice un Pullitzer,  han contratado sicarios deportivos cuya misión última es desconcentrarme para que la vuelva  a liar parda como el año anterior, pero lo cierto es que  cada 2 pasos noto que una  mano inocente me toca los genitales, me giro con un movimiento grácil y descubro que el artista y creador de esta  performance  resulta ser el demonión de Nembra, genio y figura hasta la seputura. ¿Serás castrón paisanu? Me da la risa floja  y  así no hay dios que se concentre. Aún con todo consigo coronar y afronto un falso tramo llano (por decir algo) que a estas alturas ya se encuentra  en bastante mal estado.

Segundo tramo de la Anibalada

Segundo tramo de la Anibalada una vez han colocado la segunda cuerda
 Llega un momento en que las pezuñas ya no me agarran absolutamente nada, las piernas se bloquean y soy incapaz de avanzar ni un solo paso. Oigo a Ivan Losa decirme  que le de la mano,  que me ayuda a subir, pero  tengo miedo de llevármelo conmigo para abajo (son 96 kg a remolcar y para eso hacen falta una grua). Al final le hago caso y literalmente me sube al peso (muchas gracias maestro). Poco después de pasar, me enteré que la organización con buen criterio,  había tirado una  segunda cuerda  para superar este tramo.  Por fin salto un ultimo tronco que está tirado en el suelo  y enfilo la tercera y última parte de la Anibalada. Me pasan 2, 3 y creo que incluso un cuarto corredor, pero lo cierto es que me da lo mismo, mi guerra es otra diferente. Apenas 25-30 metros me separan de la pancarta de meta  y un estrecho pasillo bordeado por vallas y repleto de público es mi particular pasarela Cibeles..

Pablo Villa afrontando los últimos metros de la prueba
Subida final, a escasos 20 metros de meta
¡Vamos bisonte!¡Un último esfuerzo! Agacho la cabeza, manos a las rodillas y para arriba con el deposito en reserva. Ya no hay de donde tirar, pero no hace falt., son los gritos y los ánimos de la gente los que te suben. ¡uffff! Se te ponen los pelos como escarpias, si esto es  así,  no me quiero imaginar lo que puede ser Zegama.

Una última zancada y estamos arriba, apenas a un par de metros me separan de la meta. Me detengo,  miro atrás y decido esperar al señor Rubén Solis. En el  nivel en el que yo me muevo,  los puestos y los tiempos carecen de mayor trascendencia, son las experiencias y momentos como este los que perduran en el recuerdo y los que le dan sentido a este deporte. Llega el demonión nos fundimos en un abrazo y entramos  juntos en meta.

Entrada en meta con el gran demonión de Nembra
Estoy literalmente fundido, desconozco puesto y tiempo, pero no me importa, porque hoy me he vuelto a sentir corredor por un rato Unas palabras con otro grande Oriol Barrera (cuarto en meta) y finalmente sale la clasificación y escucho las voces interiores de mis 2 compañeros  de aventura en el día de hoy"bravo, bravisimo Bisonte, Weldone" "ta fechu collaciu, ta fechu"

Quería llegar a mitad de grupo en el puesto 250 y Al final he conseguido una  digna posición 145  (sobre 500 inscritos y 434 corredores en meta), con un tiempo para completar los 21 km y superar los 2008 metros de desnivel acumulado (1004 positvos y 1004 negativos) de 2h:20':48" a solamente 48.48" minutos del ganador que fue el fenomeno de  Pablín Villa con un tiempo de 1h:38.00". Y digo solamente porque  aunque 48 minutos son un mundo, no es nada   para alguien que suele llegar a entre 2h:30 y 3 horas del primero generalmente.

¿Y como acabamos esto? Con unas cuantas reflexiones:

1.-  Lo primero dando las GRACIAS A TODAS Y CADA UNA de las personas que han colaborado como voluntarios y/o como parte de la organización  para que este fantástico proyecto que es la Transcandamia haya salido adelante y a todos y cada uno de los que habéis estado animando a  los corredores por esos terrenos silvestres de los Pinos. No sabéis lo que se notan esos gritos de ánimo cuando las fuerzas flaquean. Para mi ha sido una experiencia única recibir los ánimos y sentir el cariño de tanta gente (muchos que ni siquiera tengo el gusto de conocer), si hoy me he sentido especialmente orgulloso de ser uno más en  esta fantástica  tierra y de representar a esta ciudad es gracias a vosotros

2.- Un lujo haber podido  conocer en persona  por fin a Franchu, otro de esos caballeros que merecen la pena y que trabajan mucho y bien de manera desinteresada en favor del atletismo leones. Sin Running León y sin Media Maratón León, no es posible entender el mundo de las carreras populares en esta tierra.

3.- A titulo personal me voy de esta prueba con unas sensaciones estupendas. En lo personal desbordado por todo lo vivido y en lo deportivo muy  contento por  comprobar que puedo aspirar a algo más que acabar carreras. Veremos si lo de hoy solo ha sido un mero espejismo o por el contrario soy capaz de mantener esta progresión a futuro. Parafraseando al Neil Amstrong "hoy ha sido un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto (de calidad) para el bisonte"

4.- Una última reflexión, esta prueba es una mina y tiene un potencial enorme. Es diferente, es dinámica y se desarrolla a las afueras de una ciudad de 150.000 habitantes. El potencial es inmenso  y hoy ha quedado sobradamente  demostrado. A ver  si por una vez en esta tierra, organizadores, corredores, medios de comunicación y esponsors unimos fuerzas y le damos un empujón entre todos a la prueba.  Parece una salvajada querer compararla  con  Zegama y a día de hoy lo es, pero con semejante progresión ¿quien sabe lo que sucederá a futuro?  dejémosla crecer y veremos hasta donde son capaces de llevarla los chicos de Interval.

Próxima parada a priori: ALTO SIL (mi carrera favorita de la temporada)

jueves, 1 de enero de 2015

Resumen de la temporada 2014



Como todos los años por estas fechas, toca repasar lo sucedido en la temporada recién concluida. La temporada anterior (año 2013) había sido muy floja, pero siendo objetivos esta última la vence por goleada. Por numero de carreras disputadas y por resultados,  ha sido el peor año  con creces desde que en el año 2011 volví a correr. Sin embargo,  no todo ha sido malo y analizando las cosas desde una perspectiva subjetiva la temporada me ha dejado unos cuantos  momentos inolvidables  y solo por ellos ha ha merecido la pena cualquier sacrificio asumido durante el año.

Cuantitativamente la temporada se resume en 7 carreras disputadas, con  157'53 km recorridos y apenas 17.773 metros de desnivel acumulado total. Moviéndome casi  todo el año en las últimas posiciones del pelotón, entre por méritos propios en nómina del tractorismo.


Mes
Carrera
distancia (m)
desnivel acumulado (m)
Tiempo
Puesto
enero
Transcandamia
15000
1750 (875+ y 875-)
2h:08:52
283/416
febrero
10 Km Virgen del Camino
10000
0
0h:43:26
184/594
marzo
Carrera de montaña del Alto Sil
31000
3500 (1750+ y 1750-)
5h:30:57
365/393
abril
Biosfera Trail
26000
4222 (2111+ y 2111-)
5h:48:24
200/211
julio
Batallona de Somiedo
21840
1963 (478+ y 1483-)
2h:32:40
270/480
agosto
Carrera montaña Villalfeide-Polvoreda
27690
3476 (1738+ y 1738-)
4h:27:51
127/157
diciembre
La Peña del Tren Trail
26000
2862 (1431+ y 1431-)
4h:18:39
128/143


157530
17773




Como son pocas, puedo dejar un breve apunte de cada una:

1.- TRANSCANDAMIA: Primera carrera de la temporada. Un insensato eliminó una baliza del recorrido y consecuentemente el recorrido disminuyo en 3,1 kilómetros, sin embargo, se da la paradoja de que  dado  que llegaba físicamente peor que una marmota y más pasado de peso que un osos pardo un par de días antes de comenzar a hibernar,  me hizo un favor. En la cuesta final (Anibalada) viví uno de los mejores momentos de la temporada. Con mucho público animando en la cima, fruto del enorme cansancio acumulado y de una torpeza mayúscula,  me caí y fruto de ello queda una  foto de Luis Ángel Esquibel  que perdurará para  la posteridad.



2.- 10 KM DE LA VIRGEN DEL CAMINO: Primera y única incursión de la temporada en esa superficie tan extraña para mi que es el asfalto. Sin pena, ni gloria, me sirvió para constatar que soy incapaz de correr de continuo, porque ni siquiera fui capaz de completar los 10 km en un terreno llano sin caminar durante algún tramo. Definitivamente no pinto nada corriendo fuera de montaña.



3.- ALTO SIL: Es mi carrera favorita del año y cada participación es una vivencia personal. Disfruté mucho y sufrí otro tanto similar. Me quedé completamente sin piernas nada más coronar Peña Negra. Por delante unos 4 km cuesta abajo y con amenaza de cierre de control, pero conseguimos hacer meta por tercer año consecutivo. Dada la enorme dificultad existente para conseguir plaza, quizá haya sido mi última participación,  pero que me quiten lo bailao.


4.- BIOSFERA TRAIL: Otra clásica en mi calendario. Está edición tuve la suerte de compartir los 26 km con un amigo de la infancia, que vino explicitamente a correr conmigo. Una replica del Alto Sil, disfruté mucho  hasta que me quede sin piernas (empezando la quinta ascensión), lo preocupante es que no solo me quede sin piernas, si no que se acabo la gasolina en el cresteo y llegue totalmente vacío a meta. A estas alturas algo había dejado de funcionar adecuadamente en mi organismo, pero preferí esconder la cabeza y no darle importancia.



5.- LA BATALLONA DE SOMIEDO: Una de las sorpresas positivas de la temporada. Me tocó una inscripción gratuita en la Biosfera y acabe corriendo una carrera que no figuraba en mi calendario. Completamente parado desde la Biosfera  anuncié que renunciaba a correr, hasta que una semana antes me vino a ver Salva Calvo (el gran capitán de León) y me animo a correr. Hacia 14 años que no corría en Asturies y sorprendemente me salió la mejor carrera de la temporada y posiblemente una de las tres mejores carreras de montaña de los últimos 4 años. No se si fué la lluvia, la niebla, el barro, el frio o el hecho de correr en mi casa, pero me salió una carrera prodigiosa dentro de mis escasas posibilidades y encima mi "participación" coincidió con la primera victoria leonesa en 3 ediciones. Volveré, pero para correr de azul y defender los colores de los astures del norte.



6.- VILLALFEIDE-POLVOREDA: La mayor locura de la temporada. En pleno brote de Crohn, me planté en al salida con la única intención de llegar a meta aunque fuera a gatas, guiado por ese criterio tan poco recomendable y tan asturiano de "esto lo hago por mis cojones". Me salió una carrera muy digna y llena de buenos recuerdos, entre ellos la foto de Tomás Baños en cumbre del Picu Polvoreda. Llegué a meta con la reserva de combustible y el cuadro de mandos lleno de pilotos rojos de "peligro" encendido. Esta carrera me supuso  "tocar fondo" a nivel físico y decidí dar por concluida la temporada para evitar males mayores (aunque a priori  quedaba  por disputar  La Legua y Media Nocturna de Benavides, ya  no sería posible).



7.- LA PEÑA DEL TREN TRAIL: La segunda gran sorpresa de la temporada. NO estaba previsto quer empezase a correr de nuevo hasta enero, pero en la vida todo sucede por alguna razón. Apenas 4 días antes de la carrera, me tocó una inscripción gratuita y los ánimos de Tomas Baños y Jesus Linares hicieron el resto. El resultado es la carrera en la que más he disfrutado en toda la temporada (y hasta creo que en los últimos 4 años). Espero que marcase  un punto de inflexión, ya que parece que mi cuerpo por fin responde a la medicación y las sensaciones acompañan de nuevo.



 El año que viene no creo que corra muchas más pruebas, ni previsiblemente corra más rápido, pero espero disfrutar tanto o más que en esta última carrera del año, y  como en los dibujos animados solo queda despedimse con un Thats all Folks!!! (Esto es todo amigos),

Nos vemos corriendo por montaña en 2015,

martes, 23 de diciembre de 2014

Feliz Navidad




Como todos los años por estas fechas, me gusta cumplir con la vieja y arraigada tradición  del "mensaje navideño", y lo que toca es felicitaros las fiestas a todos los valientes que con mayor o menor asiduidad os pasáis por este humilde blog.

Os deseo a todos y cada uno de vosotros unas felices fiestas y un prospero año 2015. Que la salud os respete y que nos os falten ganas y tiempo para entrenar y disfrutar  de las maravillosas  montañas de esta nuestra querida tierra astur-leonesa.

Una última reflexión de una persona mucho más sabía que yo (tampoco es complicado); "habiendo salud y teniendo cerca a familiares y amigos, todos los días del año  son NAVIDAD y todas las noches del año son  NOCHEBUENA".

Recordad que la vida solo es un camino y que todavía os  quedan muchos kilómetros por recorrer, en el año que empieza seguid el sendero de las luces amarillas y antes o después, llegaréis a vuestro destino.




La figura mitológica de reciente creación en el trail leonés, y que responde al nombre de "Rubén de Benavides" (también conocida como  el "Bisonte del Carbayedo") os desea a todos en la milenaria lengua de los antiguos astures:


BON AÑU 
Y 
PRESTOSES FIESTES NAVIDIEGUES



Nos vemos corriendo (o galopando) por montaña en 2015,


domingo, 14 de diciembre de 2014

Salva Calvo se pasa al Tractorismo

Salva Calvo con Tomás Baños y Rubén Álvarez,  en el momento de su presentación oficial

ÚLTIMA HORA: Salvador Calvo Redondo, el mejor corredor de montaña leonés de todos los tiempos, anuncia que se pasa al TRACTORISMO.
En el transcurso de la quedada preparatoria para la Transcandamia, se ha formalizado su fichaje para la temporada 2015. Dado su escaso bagaje es esta nueva modalidad deportiva , Salva contará con ficha del equipo filial: "tractorines y motocultores", aunque competirá con el primer equipo en algunas pruebas puntuales del calendario.
Salva comenta: "después de 30 años en la élite y tras ganar pruebas de prestigio en los 5 continentes, empiezo a estar cansado de correr tan deprisa y necesito nuevos retos en mi carrera deportiva. Siempre he querido sacar el tractor que llevo dentro, pero nunca me he atrevido a hacerlo por miedo a la reacción de la gente, pero tras ver la buena acogida que ha tenido Fernando Alonso compitiendo este año con Ferrari, creo que es el momento de "salir del armario" y demostrar que yo también estoy capacitado para correr muy despacio".
Tomas Baños (secretario del Club Tractorista de León) comenta: "tras hacerse público el fichaje de Salva, en las oficinas del club el teléfono no ha dejado de sonar, hay cientos de corredores, algunos muy buenos, que nos dicen que tras ver lo sucedido en en La Peña del Tren Trail, ellos lo quieren es correr a cola de pelotón. Estamos literalmente desbordados".
Jesús Linares (presidente del Club tractorista de León) comenta: "esto es un gran salto de calidad en el mundo del tractorismo, gracias a Salva nos llueven los patrocinios y estamos a punto de cerrar un acuerdo con John Deere para los próximas 2 temporadas por una elevada cuantía".
Rubén Álvarez (responsable técnico del club tractorista de león) comenta: " nos ha sorprendido la total predisposición de Salva, se ha ofrecido a engordar 10 kg estas navidades, a correr con piedras en la mochila o a correr por montaña en chanclas si fuera necesario, y todo con tal de ser capaz de llegar con los últimos a meta. Es un crack".
No obstante, no todo el mundo se ha alegrado con la noticia. La asociación unificada de organizadores de carreras por montaña ha mostrado su tremendo malestar por esta noticia. Su portavoz Gobitu Bode (organizador de la Redes Trail) ha dicho: " esta moda del tractorismo se tiene que acabar. Si todo el mundo corre despacio, en vez de una carrera de montaña, vamos a parecer una marcha solidaria de Carrefour o una salida senderista de los miembros del hogar del pensionista de Turón. Es una tragedia para nuestro deporte. Ya me veo poniendo mamparas, porque con el trail no me gano la vida".
Para acabar decir, que Salva ha recibido una felicitación muy especial por parte de Kilian Jornet (el mejor corredor de montaña del mundo en la actualidad) , el cual le ha confirmado personalmente que dentro de su proyecto "Summits of my life" su reto más difícil es llegar a meta con el corredor escoba. Intentará conseguirlo a finales del año 2015 tras subir y bajar al Everest en un solo día (aunque este reto lo ve mucho más factible).

Solo nos queda desearle mucha suerte a Salva en esta nueva etapa de su vida deportiva,

miércoles, 10 de diciembre de 2014

La Peña del Tren trail 2014

Es prácticamente imposible explicarle a un profano en la materia, que fuerza desconocida nos hace levantarnos de la cama a las 5:30 de  una fría mañana de domingo en el mes de diciembre, para hacer 100 km con el coche e ir a correr 26 km por montaña, sin embargo esa extraña fuerza se reatroalimenta una y otra vez de las experiencias vividas junto a los compañeros con los que compartimos aventura, lo que hace que se vuelva cada vez más poderosa. Esa fuerza gravitatoria, en lo que a las carreras por montaña se refiere, es de tal magnitud, que a quien cae en su campo de atracción, le resulta imposible escapar de ella. Y es precisamente esa extraña fuente de energía, la que hace que  tras pasar 4 meses parado por causas de fuerza mayor, sientas que ha llegado la hora de calzarte de nuevo las zapatillas de montaña y salir a competir, aún cuando la lógica más elemental  te dice que  probablemente esta carrera llega demasiado pronto para ti  y que con total seguridad hubiese sido mucho más prudente disputar la prueba corta, pero uno no puede evitar ser como es y cuando repartieron el sentido común, los asturianos llegamos tarde y ya se había agotado el cupo, razón por la cual los dioses decidieron compensarnos con una dosis extra de arrestos y mala leche.

Y es que a veces parece que el destino conspira a tus espaldas. Para empezar me tocó una inscripción gratuita gentileza del blog Media Maratón León (aprovecho para dar  las gracias  al cabeza visible del proyecto que es Luis Ángel Esquibel) y para continuar tuve la inmensa fortuna de poder  compartir viaje con la gente del Club Atletismo León, toda una experiencia. Esto sumado a la posibilidad de compartir km con don Tomas Baños, genio, figura y alma mater de Correcallejeros la Virgen del Camino, constituyó el caldo de cultivo perfecto que acabo por inclinar la balanza a favor de "debutar" de nuevo  en la Peña del Tren, una carrera de montaña que no es  ni la más espectacular, ni la más dura, ni la más pintoresca, pero que tiene algo que engancha.

Y ya es hora de centrarnos en la carrera propiamente dicha.

Foto de familia en la salida con algunos miembros de "La comunidad del Tractor"

A las 9:15 y tras la pertinente cuenta atrás, dan la salida con  0ºC de temperatura y una sensación térmica que hacia que se te congelasen hasta las pestañas. Las 2 pruebas (Cross y Trail) arrancan simultáneamente lo que ocasiona que unos 320 penitentes, no sé si por escapar del frio o por las  ganas de disfrutar de la montaña, salgan como verdaderos miuras. Tomás Baños, Jesús Linares  y yo salimos sin prisa y a cola de pelotón. Como era previsible, teniendo en cuenta que estábamos en pleno puente de La Constitución, cuando apenas llevábamos disputados 150 metros nos encontramos con un megaatasco que en nada desmerece a la operación salida en Madrid capital . Valga como referencia  que en los primero 6 minutos de carrera solo habíamos conseguido avanzar 275 metros (y a 22 min/km el tiempo estimado de carrera supera con holgura  las 10 horas). 

Galopando con Jesús Linares en el km 3
A partir de este momento, y ya con los pies mojados, entramos en un camino que durante  3 km aproximadamente nos lleva por un terreno ligeramente descendente, mullido  y donde se corre muy cómodo, hasta que  a los 3.5 km y para entrar en calor, nos encontramos  a los pies de la primera gran subida del día.

A Los pies del primer cortafuegos (km 3'5 aprox.)

Con las fuerzas intactas y la moral por las nubes nos disponemos a subir los 3 avezados "tractotes", más Laurina Blanco que se había  unido al grupo,  constituyendo una pintoresca "Comunidad del Anillo" en versión tractorista.

Vista de la parte final del primer  cortafuegos

Subimos el cortafuegos sin contratiempos y llegamos al primer avituallamiento del día (km 4). Parada rápida y a continuar. No no podemos despitar en demasía  porque   si no vamos los últimos de la prueba larga, poco nos falta. Continuamos subida, coronamos este primer repecho e iniciamos el descenso,  inicialmente por un camino pedregoso y con mal firme y posteriormente por  un cortafuegos, hasta que al llegar al km 7 ¡¡¡sorpresa!!! nos encontramos con que debemos atravesar lo que parece ser un antiguo camino abandonado con escobas que superan los 2 metros de altura en algunos tramos. Un autentica selva al estilo Cabrera-Valdería, de esas que te hacen pensar que Frank de la Jungla, está haciendo el bobo en Tailandia teniendo estos terrenos tan cerca de su casa (Astorga apenas dista 50 km de aquí).

Avanzamos  en fila de a uno, de avanzadilla enviamos a  Jesús que para eso tiene formación militar,  unos 20 metros por detrás voy yo y a igual distancia intuyo que me siguen Tomás y Laurina, y digo intuyo porque como las escoban son altas, a Jesús si le veo la cabeza, pero a  Tomás y Laurina no, solo veo que se mueven las escobas, de manera que   si me viniese siguiendo un jabalí, seguiría dando por sentado que es Tomás quien viene detrás. A medio sendero Jesús se detiene, nos agrupamos y nos hacemos un foto para la posteridad. Somos una especie de sucedaneo de  Equipo A de las carreras por montaña y vivimos el primer momento surrealista de la mañana. Yo arranco por delante ejerciendo de  explorador, detrás mía se pone Jesús, por detrás Tomás y cierra Laura. En ese momento Jesús se pone a  twittear en tiempo real, al tiempo que avanza, mientras Tomás le intenta guiar por detrás ¿Creéis que nos preocupaba la integridad física de nuestro compañero Jesús? ¡¡¡Nooo!!!, lo que realmente nos preocupaba es que si se caía, podiamos perder el teléfono móvil o lo que es peor, podríamos perder cobertura en cualquier momento y  no podríamos inmortalizar el momento. ¡Jesús, ten amigos para esto!.

El Equipo A en medio de la jungla (km 7,5 aprox.)
En el km 8,5 abandonamos del sendero, y en apenas km y medio nos encontramos con el segundo avituallamiento de la jornada (km 10).

Con Carlos, Jesús y Tomás en el segundo avituallamiento (km 10)
El cuaderno de bitácora marca un tiempo de paso de 1h:38':02". ¡La virgen! que despliegue de medios, pedazo de avituallamiento con el que nos sorprenden en  cumbre, tanto por cantidad, como por variedad, más que un punto para reponer fuerzas, parece el menú de una boda gitana. Me quedo hablando un ratín con el fenómeno de  Gobitu Bode y mis compañeros de expedición se van por delante. Arranco  tranquilamente en compañia  de Carlos Justel, que ejerce de corredor escoba para la prueba larga.


Comenzando el descenso tras reponer fuerzas
El límite es el infinito. Esto es lo que vemos los corredores en carrera
 Los siguientes 2 km los hacemos juntos,  intentando arreglar un poco, las a veces revueltas aguas del mundo de las carreras de montaña y los circuitos de carreras por tierras leonesas, sin entender muy bien como en lugar de remar todos en la misma dirección, de vez en cuando  se establecen bandos, con presuntos boicots y cosas de índole similar, en fin, seguimos a la nuestro.

En compañia del corredor escoba  Carlos Justel (km 11,5 aprox)
Salimos del cortafuegos, nos desviamos a la izquierda y entramos en un tramo de bajada pendiente por sendero que nos llevará a la carretera de Torneros. Me dejo caer y mi elevado peso se encarga del resto, consiguiendo bajar a un ritmo elevado.

Tratando de frenar al final del descenso previo al km vertical (km 12 aprox.)
Llegamos abajo, apenas 100 metros de respiro y nos enfrentamos al "km vertical" de la prueba (en sentido estricto es un km de distancia pero con unos 300 metros de desnivel positivo aprox.). Llego al control de paso a pie de cortafuegos con un tiempo de 2h:01':21", En este  cortafuegos fue donde me quede tirado en mi ultima participación (año 2011) con los gemelos tocando la parte trasera de mis rodillas y aullando  como un lobo estepario. Quizá por esta razón, empiezo con prudencia la subida, pero voy con buenas sensaciones y poco a poco voy adelantando corredores,  hasta alcanzar de nuevo a mis 3 compañeros de aventura.

A mitad del Km vertical con Tomás y Laurina justo detrás
A 250  metros de cumbre en el km vertical
Finalmente consigo coronor el "km vertical" con un tiempo de  2h:17:15, haciendo unos dignos 15':52" (puesto 156 sobre 226 corredores en liza entre cross y trail). En cumbre, Jesús y yo echamos a correr suavemente y Tomás y Laurina ya se quedan definitivamente por detrás. Constatamos que vamos muy enteros físicamente, tenemos los tiempos de corte controlados y la moral alta, por lo que entendemos que hasta que estamos gestionando correctamente la carrera.

Coronando el km vertical con  Jesús Linares justo detrás
Pasamos por meta (km 18) en 2h:41:48 y nos tomamos un merecido descanso. Llegan los últimos corredores de la prueba corta y los vencedores de la larga y nosostros en medio del fregao disfrutando del ambiente. Tal es nuestro desparpajo, que mientras yo me pido un caldo caliente (más bien creo que era sopa de ajo) que me entona el cuerpo y me viene de lujo, a Jesús le llegan a preguntar si ya hemos acabado la prueba. Supongo que nuestro modo de correr "bohemio", es contraproducente en un mundo tan competitivo como el actual, pero a si somos los practicantes de esa nueva modalidad conocida como "tractorismo".

Unos 5 minutos más tarde arrancamos camino de nuestros últimos 10 km de prueba. Vamos avisados de que son complicados y que hay 3 subidas de infarto. A nuestro ritmo vamos cruzandonos con compañeros que ya bajan camino de meta, entre ánimos y saludos, ascendemos la primera cumbre, nos lanzamos para abajo por un empinado cortafuegos, giramos a la izquierda, otro km fuera pista por medio de un pinar y de bruces con la segunda subida. un cortafuegos de aupa. Casualmente en el tramo de bosque  me encuentro con otro corredor de la zona Kuko badana ( @elrunnerfeo) vamos juntos unos 500 metros y él se queda haciendo fotos al empezar esta subida. Subimos cómodos, alcanzamos a Juanjo Prieto casi en cumbre y nos dejamos caer hasta el último avituallamiento de la prueba, donde vivimos el segundo momento kafkiano de la jornada. En está bajada mis cuadriceps empiezan a chirriar y me voy poniendo en lo peor para la última bajada del día. Entrando en el avituallamiento me pregunta una voluntaria si soy Rubén de Benavides y le contesto que si. Me comenta que le han dicho que yo soy el último de la prueba  y que ya no viene nadie por detrás, Le comentamos que solo desde el paso por meta hemos adelantado al menos a  9 corredores, más los que venían detrás de antes, vamos que por detrás deberían venir unos 15 o 20 más, y la chica me insiste en que a ella le han dicho que Rubén con la camiseta del Benavides es el "escoba virtual"y cierra la carrera. Una vez aclarado el entuerto y una vez nos hemos echado unas risas con los voluntarios, que lo cierto es que ayudan en todo y generan buen rollo, mi compañero de fatigas y yo, nos enfrentamos a la última subida de la jornada. Me voy de ese punto rumiando que hemos encontrado una nueva criatura para la mitología del trail leonés,  El "Rubén de Benavides", asi que ya sabéis, si yendo en carrera os adelanta un corredor grande y alto con una camiseta de rayas horizontales rojas y blancas, daros por jodidos, que vais fuera de control.

 No se si es porque al igual que los tiburones huelen la sangre a kilómetros de distancia, a los corredores nos sucede lo mismo con la linea de meta, pero lo cierto es ascendemos  a buen ritmo y coronamos la última subida de la jornada en 4h:05':11". Sabemos que lo hemos dejado atrás y que solo nos quedan 1,5 km de bajada y medio de llano hasta el pueblo. No hemos avanzado ni 300 metros cuado se me  acalambran los cuadriceps y tengo que ponerme a caminar. Mi eterno problema de calambres es mi talón de Aquiles particular, incrementado en estos momentos por el hecho de no poder ingerir ni geles, ni magnesio, ni otras suplementos por cuestiones medicas, lo que me deja en una situación delicada, y suerte que hoy gracias al intenso  frío, apenas he sudado y no he perdido excesivas sales minerales por sudoración. Jesús va unos 50 metros por delante y le digo que tire y se vaya  solo para meta que voy tocado, pero como buen compañero, baja el ritmo y me espera. Acabamos la bajada, cruzamos el puente sobre el río Ería y encaramos el tramo final.

Los últimos 500 metros los hacemos a  ritmo de 5,10"" por km (un  ritmo muy digno  teniendo en cuenta que ya llevábamos 25 km en las piernas) y  nos plantamos en meta con un tiempo de 4h:18'39", completando los 26 km de la prueba   en el puesto 128 sobre 170 corredores inscritos (143 corredores en meta).


Llegando a meta en compañía del gran Jesús Linares tras 26 km juntos

Para completar un gran día todavía  me queda queda una agradable comida en compañía de  los miembros del Club atletismo Léon, unos chicos que además de ser unos corredores fuera de serie (acaban de quedar campeones de la III Copa Diputación de León en su primer año de existencia como club) son una gente cojonuda en el plano personal y que generan un buen rollo y un gran ambiente allí donde van, razón por la que son conocidos y muy apreciados dentro el mundillo de las carrreras populares en Léon.

Finalmente agradable viaje de vuelta con mi compañero de fatigas Jesús Linares (mil gracías por todo "presi"), Gabriel  y su novia, con la satisfacción del deber cumplido.


No quiero acabar la entrada  sin dar mi opinión PERSONAL (e intransferible) sobre la prueba. 
Hay 2 pequeños detalles (de indole menor)  que no me han gustado y que creo que podrían ser susceptibles de mejora:
1.- El atasco del km inicial. Yo soy senderista y no me afecta perder 5 o 10 minutos en un embotellamiento, pero para muchos corredores que no lo conocían y les ha pillado por sorpresa, entiendo que les ha podido condicionar la carrera (especialmente a los del Cross).
2.- El tramo de selva entre escobas puede ser pintoresco, pero lo cierto es que personalmente he acabado con las piernas llenas de pinchazos y arañazos, tal parecía que me había peleado con un gato montés. Entiendo que se puede desbrozar un paso estrecho y en ese caso, este tramo sería mucho más llevadero, sin perder ni un apice de su encanto.

Dicho esto, La Peña del Tren es una prueba de autor, que no se guía por convencionalismos, ni modas y es fiel reflejo de su creador Santi Nistal. Es una carrera que en su modalidad de cross, es ideal para aquellos corredores que quieran dar el salto de carretera a trail. Una prueba que  sin tener nada especial a priori, tiene esa magia que distingue unas carreras de otras y las hace especiales. Solo queda darle una nota muy alta a la prueba por organización, voluntariado, comida final, avituallamientos y actitud y cariño de los vecinos del pueblo. Muchas gracias a todos. Si los vientos son propicios, volveremos a vernos en 365 días.

Próxima parada: Transcandamia 2015.