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viernes, 26 de abril de 2013

Biosfera Trail 2013


Vista de los montes de Gordón por los que discurre la Biosfera Trail
He de reconocer que no me resulto nada sencillo tomar la decisión de participar en esta prueba  y por esa razón me apunte el último día, y no es porque la carrera  no tuviera todos los alicientes necesarios, sino  sencillamente porque  después de mi última experiencia en el Alto Sil, he reflexionado mucho sobre lo acontecido y  he llegado a la conclusión de  que no  se puede, ni se debe  recurrir a la épica por rutina cada vez que uno se pone un dorsal. La montaña  es hermosa pero no es un juego y arriesgar en exceso y de manera gratuita no es una muestra de valentía,  sino una temeridad. Y es que 4.222 metros de desnivel acumulado podrían parecer a simple vista un mero  guarismo, pero en la  composición de lugar que yo me hice significaba que con una pendiente media y constante del 10% sería necesario recorrer 42 km para superar semejante desnivel (media maratón ascendiente al 10% sin descanso y otra media descendiendo con el mismo porcentaje), pero es que para más señas la prueba solo tiene 26 km de distancia, con lo cual la pendiente media es del 16,22% y si a esto le sumamos que hay que ascender y descender 5 cumbres, pues esto justificaba que tuviera serias dudas sobre si a nivel muscular tendría aguante suficiente para   completar la prueba. En cualquier caso una vez que se toma la decisión  ya no hay vuelta atrás .

Salida de la prueba en el pueblo de Ciñera de Gordón
A las 9 de la mañana  y con una temperatura que no creo que superase por mucho los 0º  centígrados se dio la salida, con 179 corredores  en liza y un día  que amanecía esplendido   Para comenzar  una vuelta por el pueblo y tras recorrer unos  2700 metros prácticamente llanos, comenzamos la primera subida del día. 

Partiendo de lo expuesto inicialmente, mi idea era guardar fuerzas y cuidar las piernas lo máximo posible, lo que implicaba comenzar a un ritmo lo más llevadero posible, y la consecuencia es que a pesar de salir corriendo durante la totalidad de  este primer tramo voy literalmente de los últimos, hasta el punto de que a los 500 metros de ascensión detrás mía solo vienen otros 2 participantes  y el corredor escoba. Mientras tenga gente por detrás  no hay riesgo de quedar fuera por descalificación,  así que a disfrutar del entorno y a "cuidar los  neumáticos"  que la prueba es dura. 

Lo cierto es que esta primera ascensión es bastante sencilla, la pendiente no es pronunciada, no hay ninguna dificultad técnica y el sendero es muy bueno, por lo que sin ningun contratiempo corono la Peña Colorada en 54':52". En la cima me tomo un respiro, guardo los bastones en la mochila y siguiendo las indicaciones de los voluntarios a lo lejos veo el Cueto San Mateo (casi nada lo que nos queda por delante). 

Tramo final  de ascensión con la Peña Colorada al fondo
Tramos intermedio de subida a Peña Colorada


Coronando la Peña Colorada





Y sin más me  lanzo para abajo. La sensación es que esta primera bajada es una autentica autopista,  primero por hierba, luego por un sendero que atraviesa un  bosque y finalmente por pistas hasta llegar a Santa Lucia se puede bajar a un ritmo bastante alto, aunque yo procuro retenerme para no machacar los cuadriceps demasiado pronto.

Llegamos al primer avituallamiento y es tiempo  para reponer fuerzas, intercambiar impresiones  con otros corredores y posicionar la carrera de nuevo. Sigo teniendo 2 corredores más el escoba solamente por detrás, pero físicamente estoy muy integro y sin más dilación arranco  camino del Cueto San Mateo "el ogro de la prueba". 

El primer tramo de ascensión  hasta llegar llegar al alto del Rasón no es nada complicado y desde allí un falso llano de 1,5 km aprox corriendo por el interior de un Robledal  hasta llegar a los pies del Cueto, y lo cierto es que visto desde abajo la montaña  impresiona. 

El Cueto san Mateo visto desde abajo
A pie de puerto llevo 1h:52': 01" de tiempo.  Por delante un reguero  de corredores que me preceden subiendo como hormigas, y aunque no tengo muy claro por donde ascenderemos semejante pared, arriba ya se ven  corredores. Comienza lo duro, enciendo el mp3, agacho la cabeza, acompaso la respiración y el paso y para arriba hasta coronar los 1609 metros del  pico en 2h:18':02".

Subida al Cueto San Mateo
Tramo intermedio de subida al Cueto


Coronando Cueto San Mateo

Corredores en la Cima del Cueto San Mateo
En cumbre  tiempo para disfrutar de las vistas,  para reponer fuerzas y  guardar los bastones con el fin de  mantener las manos libres durante descenso que aparenta ser bastante  técnico. Y nos lanzamos montaña a abajo. El primer tramo aún siendo técnico no me parece tan complicado como preveía en principio (si se baja con la debida precaución), después viene un tramo intermedio bastante  sencillo y el tramo final que es posiblemente el  más técnico de toda la prueba, y en el que debes bajar agarrado a una cuerda en algunas zonas (en realidad más bien es una manguera), y con algún sencillo destrepe.

Tramo final de descenso del Cueto San Mateo

De repente durante la bajada  y "a traición" te encuentras con la gran sorpresa de la prueba, debes cruzar por una  antigua galería minera de unos 200-300  metros de longitud. Entras por la boca de la mina  con los ojos adaptados a la luz del día  y por  contraste con la oscuridad reinante en la galería, mientras las pupilas se adaptan al nuevo medio  te quedas  completamente ciego. Un voluntario con una linterna recorre contigo los primeros 20-30  metros  hasta que te adaptas al entorno. Cruzas esta galería y te encuentras con un segundo túnel mucho más corto y consecuentemente más luminoso y tras salir de él,  completamos la bajada y nos encaminamos al segundo avituallamiento, no sin antes afrontar  un exigente repecho para  que las piernas no se relajen en exceso. 


Entrando en la primera galería minera
Corredores atravesando la primera galería minera en completa oscuridad
Entrada al segundo túnel
Repecho al final de la bajada del Cueto, antes de llegar al segundo avituallamiento

La prueba empieza a pasar factura y como vengo de atrás  me voy encontrando con algunos   corredores que abandonan por  torceduras de tobillo y con otros que   empiezan a padecer problemas musculares, y eso que  todavía quedan 3 ascensiones por delante

Al llegar al segundo avituallamiento estiro un poco,  hago un chequeo rápido  "Midas" de mi organismo y las conclusiones son muy buenas. Voy mucho mejor de lo esperado, sin problemas musculares y orgánicamente muy entero. He sido capaz de adelantar  a algunos corredores por lo que me olvido definitivamente del corredor escoba en lo que a esta carrera se refiere.

Comenzamos la tercera ascensión del día , con total seguridad la más sencilla con diferencia de las 5 cimas de las que consta la  carrera, siendo apenas una colina que separa Santa Lucia de Ciñera, con una pendiente bastante asumible. El primer tramo por pista, un tramo intermedio por bosque y por último un tramo final que discurre por un terreno altamente erosionado como consecuencia delas labores mineras,  y que más bien parece un paisaje propio de una isla volcánica como Lanzarote. En cualquier caso  corono el pico en 3h.16':29".  

Tramo intermedio de subida por el robledal del monte de la Mata
Tramo final de ascensión a la tercera cima del día

La bajada tampoco muestra ninguna dificultad reseñable y sin contratiempo  nos plantamos en el Faedo de Ciñera para comenzar la penúltima ascensión de la jornada.


Entrando en el Faedo, camino de la cuarta ascensión
Esta cuarta subida si se empieza a hacer dura. Las piernas ya van castigadas después de más de tres horas y media de esfuerzo, la pendiente es importante y hay algún tramo de piedra suelta que dificulta el avance. En  mi caso, tengo la suerte de ir encontrándome con gente conocida, que me va dando ánimos y lo cierto es que en estos momentos cualquier ayuda se agradece y se nota.  Primero me encuentro con Alex Santos en la escombrera de la Hullera y  unos 500 metros más arriba, cuando empieza el tramo más complicado, escucho los gritos de ánimo   de Roberto Dieguez que esta encaramado en un peña. 


Tramo de subida al cuarto pico, con la mina a cielo abierto al fondo
Llegando a la escombrera de la Hullera Vasco Leonesa
Otra panorámica de la subida (km 19 aprox.)
Tramo final de ascensión 
Coronando la cuarta cima de la carrera a 1.450 metros aprox,

Y finalmente consigo coronar  en 4h:08'.28" y me encuentro con otra grata sorpresa. En lo alto de la cima a unos 1450 metros de altura y sin ninguna pista cerca, la organización ha montado un avituallamiento, pero no solo hay agua como pudiera ser presumible, sino que los voluntarios  (entre los que reconozco a  Sergio Natal) también han subido a peso una caja completamente llena de naranjas y plátanos. Uno se queda sin palabras ante esto, porque el corredor se apunta a estas pruebas  para disfrutar, pero esta gente  sacrifica un domingo  de manera desinteresada para que otros podamos disfrutar de este deporte, así que solo cabe darles las gracias.

Tramo inical de bajada de la cuarta cima

Y toca bajar de nuevo  en dirección al Faedo, en este caso por una bajada que combina tramos bastante técnicos con otros más sencillos, pero que es una autentica gozada. Llegando al  tramo final del descenso y justo  antes de enfilar el cañón que  lleva al Faedo, los cuadriceps amenazan con dar guerra, no obstante  en seguida recuerdan lo que les sucedió la última carrera y para mi que me tienen  miedo porque en seguida dejan de protestar, en cualquier caso y con le fin de prevenir males mayores, decido gastar  la última bala que me queda en la recamara y me tomo un pastilla de magnesio y mi segundo y último gel. Si me tienen que dar calambres que sea por sobresfuerzo y no por una mala alimentación o hidratación.  Superado este último tramo en el que hay que echar las manos a tierra por momentos, entras en el tramo más bonito de toda la carrera, corriendo sobre una pasarela de madera que cuelga literalmente del río y más tarde atravesando el Faedo. !!!ufff¡¡¡ son imágenes de postal que se quedan gravadas en la mente, y es que es una autentica maravilla salir corriendo por una pasarela sobre el río y adentrarte  por el sendero de madera en un bosque mágico de hayas centenarias y prácticamente inalterado por la mano del hombre, que  con razón ha sido galardonado con el premio al bosque mejor conservado de España. Lugares como este hacen por si solos que merezca la pena correr esta carrera.

ultimo tramo de bajada antes de coger la pasarela que lleva al Faedo
Pasarela de madera sobre el río, camino del Faedo 
Tramo que atraviesa el Faedo de Ciñera
Otra vista del Faedo de Ciñera

Y toca parada en boxes en  el último avituallamiento de la jornada   donde llego en  4h.39'.42".  Tiempo para beber y reponer fuerzas, para estirar un poco y volver a sacar los bastones de la mochila para afrontar la subida final. Aprovecho que se ha formado un grupito de 5 o 6 corredores y comienzo la última ascensión del día. A los 150-200  metros de subida la cosa se empieza a poner seria. Se me agarrotan completamente las  piernas por la parte interna del muslo y esto si que es una novedad, lo cierto es que no se ni de que musculo se trata, no se si es el abductor o el recto interno, pero  lo cierto es que me cuesta una barbaridad avanzar cuesta arriba. Y aparece el único momento de zozobra de toda la prueba, y me pregunto ¿como narices hago para estirar estos músculos en mitad de un "pedreru"?. Solo me queda apartarme a un lado y dejar pasar a los 5 o 6 corredores que venían por detrás, llegados a este punto hay que llegar si o si a meta,  para atrás ni para coger impulso, así que me tomo un descanso  y a practicar la "economía muscular de guerra"  subiendo  a pasos muy cortos y tratando de forzar lo mínimo estrictamente imprecisdible, aunque esto implique subir a paso de tortuga. Hay mucha piedra suelta, no se impulsa correctamente  y cuesta ascender. El grupo de 5 o 6 corredores que subían conmigo se van escapando, pero esa no es mi guerra y   me concentro en avanzar paso a paso.  Cuando llevo unos dos tercios de subida asombrosamente me empiezo a encontrar mejor  y como si de un  un formula uno que supera el blistering de sus neumáticos se tratase , las piernas empiezan a responder de nuevo (probablemente lo que me sucedía es que los músculos estaban algo deshidratados y ahora  me empezaba a hacer efecto la pastilla de magnesio que tome al final de la bajada  del cuarto pico). El tramo más duro de subida ya estaba completado, atravesamos un tramo más sencillo y  finalmente corono la Sierra del Sardonal   en  5h:07':16" .

Subida a la Sierra del Sardonal
Tramo final de subida a la Sierra de Sardonal

Y llega el cresteo final al que le tenía bastante respeto,  y aunque por prudencia nunca se debe  cantar victoria hasta cruzar la linea meta, me invade una sensación de euforia difícil de explicar.  De alguna manera soy consciente de que ya esta hecho,   para abajo no voy tocado de cuadriceps y ya no quedan subidas, quizás sea por esta sensación, pero lo cierto es que este tramo voy comodisimo y disfrutando como un enano. 

 Unos 500 o 600  metros por debajo esta el pueblo de Ciñera y pienso que  voy a llegar a meta  aunque me tenga que tirar rodando por la ladera de la montaña. Tras  completar este preciosos cresteo, pasamos por la cruz de hierro y enlazamos el último tramo de bajada hasta alcanzar las primeras casas del pueblo y desde allí nos queda algo menos de un kilómetro por un sendero llano. Al fondo se intuye  el arco de meta y se escuchan las voces de la gente, así que a pesar del castigo acumulado  las piernas corren solas  hasta el punto de conseguir  adelantar a 2 corredores que me precedían y consigo entrar en meta con mucha más fuerza de la que en origen pudiera ser previsible..


Cresteo final camino de la Cruz de Hierro
En meta un tiempo final de 5h:38':00"   a .2h:26':28" .del ganador  Eulogio Bello Alvarez. Puesto 118 de la clasificación general  sobre 179 corredores en la salida. Para dar fe de lo dura que resulto la prueba  solo hay que comprobar que a meta solo han llegado 139 corredores, es decir, ha habido 40 abandonos y eso es  un ratio del 22'34% o dicho de otra manera que han abandonado 1 de cada 5 que tomaron la salida (y eso que muchos son corredores experimentados en pruebas de montaña)

En meta con la medalla de Finisher.
Me entregan la medalla de finisher y me entra una satisfacción enorme. En casa tengo otros trofeos y medallas de cuando competía muchos años atrás (a veces pienso que fue  en otra vida), premios  que me daban por ganar carreras o por hacer podiums, o lo que es lo mismo por ganar a otros corredores en competición, pero esta la primera medalla que me dan por superarme a mi mismo (eso es lo que significa acabar este tipo de pruebas) y lo cierto es no la cambiaría por ningún otro trofeo (quizás solo sea el consuelo  de  quien no volverá a disputar podiums nunca más)

Igual que otras veces reciben criticas, hoy es de justicia felicitar a Roberto Ferreras, Anibal Miguel , a todos los voluntarios que han colaborado y a los pueblos de Ciñera y Santa Lucia de Gordón porque gracias a ellos hemos podido disfrutar de una carrera SOBRESALIENTE. Habrá muchas más ediciones, porque a poco que la cuidemos,  esta carrera será referencia en el norte de España de aquí a uno años.

Para completar  un magnifico día deportivo, una  opípara  comida en una terraza junto al río en el bonito pueblo de Carbonera, en la inmejorable compañía de estos cuatro fantásticos corredores: Cañi, Yeti, Victor y Seve.



Y el último párrafo de esta crónica esta especialmente dedicado a mi fiel Schnauzer gigante Xicu . El verdadero tamaño de un amigo  no se mide por el espacio que ocupa cuando esta en tu vida, sino por el hueco que deja cuando ya no esta.  Más de cinco horas y media de carrera, muchas veces en solitario, dan para meditar y darle muchas vueltas a la cabeza. En mi caso para confirmar que tus  casi 50 kg de peso y tu metro de alzada eran  un tamaño ridículo  al lado del gran vacío  que has dejado en casa. Quizás no  siempre te hayamos  demostrado lo mucho que  te apreciábamos  pero quiero darte las gracias  por los 8 años, un mes y 3 días que has sido parte de esta familia. Es probable que  tu inmenso  corazón y tu gran fortaleza me hayan ayudado hoy cuando mis piernas empezaban a flaquear, en cualquier caso, el haber cruzado esta meta va por ti amigo.  Allí donde te haya llevado tu camino, descansa en paz  y corre libre. 

Xicu :  14.03.2005 - 17.04.2013



lunes, 15 de abril de 2013

Camino de la I edición del Biosfera Trail

Después de la borrachera de sensaciones vivida en   la Carrera de montaña del Alto Sil  inevitablemente tocaba pasar la consiguiente resaca y a mi dicha experiencia me duro dos semanas íntegras. Tras 15 días completamente parado  tratando de  recuperarme a nivel muscular  del tremendo esfuerzo acometido en el Sil, por fin tocó calzarse  de nuevo las zapatillas de montaña  para  volver a entrenar. Y llego la  hora de buscar nuevos retos y motivaciones. En mi caso me costó mucho más de lo habitual decidirme por la siguiente prueba y es que 4200 metros de desnivel acumulado en tan solo 26 km de distancia me hizo sentir verdadero vértigo (como dice el cartel de la prueba), pero finalmente sucedió lo inevitable y es que a la mínima oportunidad la cabra siempre acaba tirando  al monte, o dicho de otra manera, sufro lo que yo denomino el "Sindrome de Chuck Norris" y es que me sucede como a él en la saga "Desaparecido en combate",  no se como me arreglo pero al final acabo metido en todas la guerras posibles.


El próximo fin de semana correré la primera edición del Biosfera Trail, donde espero disfrutar de los preciosos valles y montañas de la comarca Leonesa de Gordón, así como del afamado "Faedo" de Ciñera. Estaré según mis cálculos previos entre 6 y 7 horas por el monte, así que creo que habrá tiempo de sobra para disfrutar de lo anteriormente expuesto.

En otro orden de cosas y tras realizar constante apología de las carreras por montaña en mi blog, me alegra ver que algunos de mis compañeros de equipo en el Club Maratón Benavides han mordido la manzana y se han decidido a dar el salto a esta disciplina. En este caso  es  el gran capitán y presidente del equipo Talo, el que si sus obligaciones personales  se lo permiten, disputará la prueba y  para mi será un autentico honor acompañarlo en su debut en la disciplina.

Finalmente   tambien he tenido  tiempo para planificar (si no surge ningún contratiempo adicional)   mi calendario de carreras  para  los próximos meses, con cabida para una única prueba por mes:

MAYO: Carrera de montaña Truchillas-Vizcodillo
JUNIO:  Travesía de los Montes Aquilianos
JULIO: La Batallona de Somiedo o  Ecotrail de Omaña
AGOSTO: Carrera de montaña Villalfeide-Polvoreda

Nos vemos corriendo

sábado, 23 de marzo de 2013

Carrera de montaña del Alto Sil 2013

La mayor parte de las carreras que disputamos pasan por nuestra vida sin pena ni gloria y entran en la curva del olvido nada más cruzar la linea de meta, sin embargo hay un porcentaje mínimo de las mismas que se graban a  fuego en el alma y permanecen en la memoria para siempre, en mi caso el Alto Sil entra en esta última categoría.

El Alto Sil del año 2012 me marco de tal manera que decidí que lo que me gustaba no era correr por carretera sino por montaña. Correr por un paisaje completamente nevado y más propio de otras latitudes me llevo a pensar que pasarían muchos años  años antes de  volver a disfrutar tanto de una prueba de montaña, sin embargo cuan equivocado estaba, apenas 365 días después se  superó lo anterior y ha vuelto a ser en el mismo lugar.

Sin lugar a dudas esta ha sido la carrera más dura que haya disputado en mi vida, la carrera en la que de largo más he sufrido y en la que más cerca he estado de tener que abandonar, y no obstante es la prueba de la que más orgulloso me siento y probablemente el mayor éxito de mi vida deportiva. Intentar expresar con palabras todo lo acontecido en las casi 6 horas que duro la prueba para mi  es misión imposible, tratar de transmitir tantas  sensaciones: el esfuerzo, el sufrimiento, la soledad y tantas otras cosas es muy complicado y probablemente solo sea capaz de entenderme (al menos en parte) algún otro loco de las carreras que haya pasado por algo similar. Para mitigar mis carencias literarias trataré de colgar muchas más fotos que de costumbre para que aquellos que se han tomado la molestia de leer este blog se hagan una idea de lo que fue la prueba.

Y sin más dilación comenzamos el relato. Este año, mis habituales  compañeros de batalla: Cañi y Yeti  decidieron  hacer noche en Toreno, por lo que a priori me tocaba viajar solo y dado que me daba muchísima pereza ir (y sobre todo volver), traté de encontrar compañeros de viaje. Finalmente tuve la suerte de compartir expedición con Cesar "Rasta", Sergio Natal y Alex. Santos, muy buena gente que hicieron el viaje y la comida muchísimo más amena. Vaya desde aquí mi agradecimiento. A las 6 de la mañana salimos de León y a las 7,30 ya estábamos en destino  con margen suficiente para desayunar en la carpa de la organización, saludar a  múltiples amigos y conocidos y prepararnos con tiempo para la disputa de la prueba.  Las condiciones meteorológicas eran bastante mejores de lo esperado, lo que facilito la elección del material a llevar en competición y a las 8.45 cruzamos el control  de chips y nos metimos en el cercado de salida.

En mi caso el planing de carrera era muy sencillo. Tras  6 meses prácticamente parado y con apenas 65 km de entrenamiento (el 80% andando) en las piernas, la única aspiración racional era llegar a meta, y para ello lo básico era gastar las menos posible hasta el pie del último pico, librando los controles de paso de Paramo y Primout y llegado a este punto rezar para que los habituales problemas musculares que suelo padecer no me impidiesen llegar a meta.

A las 9 de la mañana y tras la protocolaría cuenta atrás, se dio la salida  y como estaba previsto salgo en antepenúltima posición, aunque a los 100 metros ya voy emparejado con el corredor escoba, el cual resulto ser protagonista involuntario en mi carrera, como se demostrará más tarde.

Salida de la prueba en Santa Cruz del Sil
Km inicial de la prueba ya en compañía de mi "amigo" el corredor escoba
Ya en carrera realizo el  primer kilómetro  en 11'28", un ritmo que sin ser excesivamente alto  tampoco es un ritmo de paseo, no en vano este kilómetro discurre  íntegramente cuesta arriba y sin embargo solo me sirve para adelantar a una corredora y es que al estar las fuerzas completamente  intactas  la gente sale en estampida como salen los toros de toriles. Continuo subiendo a mi ritmo  procurando no desgastarme  en exceso, pasando el segundo km en 12':30", y ya en el kilómetro dos y medio  pisamos por primera vez nieve (y eso que no estaba prevista hasta el km 13), y sin mayor contratiempo en el km 3 corono el primer alto del día La Chañada en 36':24". Casi no he gastado energías, así que hasta aquí vamos según el guión previsto.

Último kilómetro de subida a La Chañada
Coronando el primer el primer pico La Chañada con unas vistas espectaculares al fondo

Y comenzamos la bajada por un cortafuegos que tenía miga y que muchos corredores tuvieron que bajar con el culo a tierra.  A media bajada  me encuentro con la impresionante visión de "El Muro" de frente y no puedo más que detenerme para hacer fotos. Y es que la visión de un cortafuegos casi vertical  por donde se ve  ascender  en fila de a uno a una multitud de corredores que simulan una serpiente multicolor  impresiona y asusta a partes iguales. Al poco rato me cogen los 4 corredores que cierran carrera y el corredor escoba y arranco con ellos.
Bajando de La Chañada con "el Muro" al fondo
Vista de "el Muro" desde la ladera frontal
Pablo Villa coronando "el Muro" con el cortafuegos de bajada en la ladera de en frente

En grupo bajamos el cortafuegos con precaución, saltamos un arroyo y ascendemos el impresionante cortafuegos, que no es muy largo en longitud (apenas unos 400-500 metros) pero si tiene una pendiente muy respetable  (unos 200 metros de desnivel positivo). Corono "El Muro" y me encuentro con el primer control de paso de la prueba. En el reloj 1h:06'15".  Bien de tiempo, aunque me noto cansado de piernas. A pesar de no haber corrido desde la salida, el esfuerzo en este último tramo  ha sido considerable y los músculos de las piernas me empiezan a pesar. Tengo algo menos de 40 minutos .para llegar a tiempo al control de paso  Páramo. Me despido  del  corredor escoba, al que sinceramente espero no volver a ver más en toda la prueba y me tiro para abajo por un tramo de los mas sencillos de toda la carrera, pero para mi sorpresa  empiezo a notar pequeñas molestias en la parte lateral externa de la  rodilla derecha y eso que no recuerdo haber realizado ninguna mala pisada en la bajada. Procuro no darle mayor  importancia y continuo el descenso ya completamente en solitario  llegando a Páramo del Sil en 1:36:15 (con unos 13 minutos de margen sobre el cierre de control).
En Páramo aprovecho para alimentarme adecuadamente y sin dilación arranco camino de La Campona.
Por detrás apenas llevo  unos 8-10 corredores y por delante tras adelantar a otros 2 corredores a la salida del pueblo me quedo completamente solo (y así haré el 95% del recorrido que me queda hasta meta).  
Tramo intermedio de subida a La Campona
El primer tramo de subida es un falso llano ascendente que serpentea  por un sendero que remonta el valle hasta cruzar un descampado y entrar en un bosque de escobas que es donde empieza la subida propiamente dicha. Entrando en dicho  bosque y producto de mi  falta de concentración, me salto una baliza y me pierdo. Afortunadamente constato relativamente pronto el error y solo pierdo unos 300-400 metros y unos 3 minutos de tiempo (nada importante en principio),  retomo el camino y en seguida nos encontramos con la nieve (aprox, a 1200 metros de altitud según mi GPS). Aunque la ascensión en si misma no es excesivamente complicada, la acumulación de nieve se hace cada vez más notoria y la subida me empieza a pasar factura. Llevo 2h.30' y apenas estoy a media subida de La Campona. Me detengo y me tomo un gel,   automáticamente noto la mejoría y sin darme cuenta incremento mi ritmo de ascensión. Seguimos subiendo hasta el tercer punto de control  que paso en  2h;43:04".  Me dicen los organizadores que faltan 3km hasta la cima de La Campona y unos 4 de bajada hasta Primout. 
A 2 km de la cima de La Campona
Por primera vez en la prueba empiezo a dudar si llegaré a tiempo al segundo control de paso con tiempo limitado, y es que no tener nadie a la vista ni por delante  ni por detrás  y el hecho de ir muscularmente tocado hace que la cabeza te de muchas vueltas, aún así  hay que tirar para adelante. A medida que asciendo la nieve acumulada se incrementa.

Km final de subida a La Campona
Circulo por un estrecho sendero abierto con las huellas de paso, pero precisamente el paso previo de 380 corredores han convertido el sendero en hielo y cuesta avanzar porque las zapatillas resbalan, ademas los bastones se clavan demasiado en la nieve y debo hacer fuerza para sacarlos de nuevo. Finalmente consigo coronar La Campona a 1620 metros de altitud en 3h:15.06' .y me encuentro con un amplio sendero abierto por un vehículo  pero a los lados hay probablemente metro y medio de nieve. Aún sabiendo que voy muy justo de tiempo (apenas tengo 30 minutos para llegar a Primout) me detengo para inmortalizar el momento, y es que en el fondo estos son los paisajes que se gravan en para siempre en el recuerdo.

Alto de La Campona a 1620 metros de altitud aprox,

Alto de La Campona con metro y medio de nieve a los lados
Arranco de nuevo hasta el km 18, probablemente el tramo más bonito de toda la prueba, atravesar un bosque de pinos completamente nevado, con tanta nieve acumulada en las ramas y las copas de los arboles  que de vez en cuando las ramas colapsan por su propio peso soltando nieve, es sencillamente indescriptible, uno tiene la sensación de estar corriendo por los bosques de Finlandia o Canada.
km 18 de la prueba, mi tramo favorito
Atravesando el bosque antes de bajar a Primout
Sin tiempo que perder me lanzo  para abajo camino de Primout. En la bajada resbalo constantemente y voy sin ninguna confianza (que diferencia con el año anterior  que baje como un autentico bisonte, adelantando a no menos de 20 corredores en este tramo). No cojo ritmo en ningún momento,  los cuadriceps hace tiempo  que van agarrotados y amenazan  constantemente con colapsar y las molestias de la rodilla derecha van a peor. 
Bajando Camino de Primout
a 500 metros de la entrada en Primout, el sendero se convierte en un  auténtico río
Las dudas crecen  pero hay que seguir como sea, estoy convencido  que en Primout se verán las cosas de otra manera, pero lamentablemente el tiempo vuela.....3h.35' (apenas 10 minutos para el cierre de control) y sigo sin ver el pueblo. Intuyo que no esta muy lejos  pero no soy capaz de verlo y los minutos siguen cayendo como losas  36, 37, 38...40   y finalmente por fin veo el pueblo al fondo,  un último esfuerzo, un kilómetro a tope  y cruzo la portilla que da entrada al pueblo. ¡¡¡¡ uff!!! por los pelos,  pero este hito esta conseguido. 

portilla  que marca la entrada en Primout
En el control de paso 3h,43':15"  (después de casi 20 km de esfuerzo apenas me ha sobrado 1 minuto para quedar descalificado). Para mi desgracia ya no queda absolutamente nada de alimento sólido  en el avituallamiento, y lamento no poder ingerir al menos un par de plátanos para que el potasio me ayude con mis maltrechos músculos  pero es lo que hay y  al menos consigo Reflex para "engañar" a  la rodilla derecha y a los cuadriceps que a estas alturas van dando bastante guerra.

Vista desde el camino de entrada del precioso pueblo abandonado de Primout
sendero de salida de Primout, ya paralelo al río del mismo nombre
Camino de La Braña de Santa Cruz
He conseguido librar mi primer Match Ball, pero todavía queda muchísimo partido y sin ningún margen de tiempo arranco a correr camino de La Braña de Santa Cruz por un tramo que recuerdo relativamente cómodo del año anterior. No obstante pronto constato mi enésimo error de calculo del día. Después de haber pasado unos 375 corredores previamente por el mismo lugar, el sendero es un autentico patatal con el barro por encima de los tobillos. La mente me transporta a los duros crosses invernales de mi infancia  en las tierras del norte, donde solíamos correr con el barro hasta 10 cm por encima del tobillo y en ocasiones se te quedaba una zapatilla  de clavos trabada en el barro y debías meter la mano para recuperarla con el consiguiente riesgo de que algún otro corredor te pisase la mano y se corría con afilados clavos de 12 milímetros,   pero en este caso ni las zapatillas son de clavos, ni el tramo de barrizal es corto por lo que el desgaste es brutal.

Intento salir de la trazada de vez en cuando pero la capa de nieve sin ser desproporcionada si tendrá unos 15-20 centímetros y al pisar sobre la nieve, te entierras igualmente y el esfuerzo muscular es considerable. Cada 500 metros me detengo a estirar porque los cuadriceps van muy justos. Afortunadamente en este tramo llano y probablemente gracias al reflex la rodilla no me molesta absolutamente nada, sin embargo saltando uno de los múltiples riachuelos que debemos cruzar, fuerzo demasiado y al caer se me suben los cuadriceps y me tengo que detener instantáneamente. Estirando ya no consigo nada y quedan unos 8 o 9 km  (incluyendo la presumiblemente dura ultima subida), A grandes males  grandes soluciones, o mejor dicho soluciones desesperadas  Recuerdo que en alguna ocasión leí (supongo que sin ninguna base científica sólida)  que los calambres se pueden arreglar pinchando el musculo para deshacer el nudo, así que sin pensarlo demasiado (si lo hubiese meditado quizás no me hubiese atrevido) me quito un imperdible del dorsal y le doy varias pinchazos a ambos cudriceps, y milagrosamente consigo que el musculo se  relaje (espero no verme en la tesitura de tener que volver a repetir tan osada  operación y no se lo recomiendo a nadie).

Atravesando el río 
 Cesar "Rasta" cruzando un arroyo
Tramo final de bajada tras pasar La Braña de Santa Cruz y cruzar el rio
Aprovecho para echar agua fría sobre las piernas y una vez más hay que mirar hacia adelante. A partir de aquí al pasar por cada riachuelo que cruzábamos o cada vez que me metía en el río  aprovechaba para echar abundante agua fría sobre los cuadriceps  y de esta poco científica manera fui librando hasta llegar a La Cabaña de Santa Cruz, cruzamos  transversalmente el río (que no llevaba mucha agua, pero si bajaba con bastante fuerza), un kilómetro mas de bajada  y casi a traición nos encontramos con  la última subida, la otra gran sorpresa que nos tenía preparada Lolo Diez en el día de hoy.
Comenzando a cruzar el río en La Braña de Santa Cruz
Primer tramo de subida al Pico Negro
Tiramos para arriba como buenamente se puede  pero a los 300 metros de subida y tras más de cuatro horas y medio de esfuerzo me noto  físicamente vacío. Me detengo, rebusco en la mochila  tratando de encontrar algo que llevarme a la boca y  finalmente encuentro un segundo gel que me tomo inmediatamente. Un respiro de medio minuto y aprovechando que me pasan un par de corredores me subo al tren. Poco a poco nos agrupamos unos 6 o 7 corredores que ascendemos con paso lento y cansino . Es curioso lo relativo que es todo en la vida, no nos separa más de medio metro, apenas una pisada, pero parece un autentico mundo porque cada zancada supone un gran esfuerzo cuando vas tan cansado, agachas la cabeza, te concentras en tu propio esfuerzo y procuras no parar en ningún momento para no perder el ritmo (como eché de menos mi MP3 en esta ascensión).
Tramo intermedio de subida al Pico Negro
Poco a poco va apareciendo la nieve y la dificultad se incrementa.  ¡¡¡¡¡madre mia!!! parecemos una procesión de animas, un reguero de caminantes que avanzan con paso cansino, en fila india y sin intercambiar palabras, tanto que damos la sensación de ser una expedición que asciende  un 8000 en el Himalaya y no un pico de apenas 1550 metros. Un poco más arriba la sensación térmica baja rápidamente porque empieza a soplar algo de ventisca y me detengo de nuevo  para abrigarme. Apenas 45 segundos para coger una bocanada de aire y de nuevo a la batalla.

Tramo final de subida al Pico Negro
Otra instantánea desde la cumbre del Pico Negro
Finalmente consigo coronar el Pico Negro. En la cumbre un paisaje precioso,  otra postal para el recuerdo. Me detengo para hacer unas fotos  y en ese momento me alcanza Jose Luis Garcia, un veterano corredor que me reconoce por el blog y se detiene para  intercambiar unas palabras conmigo. Después de hacer casi toda la prueba en solitario se agradece la conversación.. Me cuenta que venía con un compañero debutante en estas lides pero que les cogió el corredor escoba y su amigo se vio forzado a abandonar, él como tenía sobradas fuerzas tiro para adelante y doy fe de que estaba fuerte,  porque en cuanto arranco  a correr me paso como un autentico avión. 

En la cima del Pico Negro
Jose Luis Garcia en la cima del Pico Negro
Bueno, aparentemente a estas alturas la peor parte ya esta hecha, pero recuerdo que el año pasado cuando peor lo pase fue en los 3 kilómetros finales,  De nuevo bajada por sendero helado y muy resbaladizo. Los cuadriceps duelen  pero aguantan, sin embargo la rodilla es otra cosa. Cada zancada me da un pinchazo en la parte exterior externa y de nuevo me entran las dudas de si seré capaz de acabar la prueba. Aprieto los dientes y para adelante.hasta llegar al último avituallamiento y control de paso de La Collada en 5h:26':15.  
Primer tramo de bajada camino de La Collada
Ionut Zinca Llegando a la Collada
En ausencia de compañía  y cuando las fuerzas y los músculos flaquean, solo el corazón y la cabeza te mantienen a flote. Me animo a mi mismo ¡¡¡Ya casi esta Bisonte, ya lo tienes, solo te quedan 3-4 km de nada!!!,  El primer tramo de bajada es técnico y muy resbaladizo, probablemente producto del castigo acumulado, y del  cansancio muscular y físico, me pego  3 buenas culadas. y al final decido bajar  agarrándome  a los arboles que encuentro y como buenamente puedo alcanzo la pista que me lleva a Santa Cruz, tan  solo quedan unos 3 km y voy completamente fundido,  pero ahora si que ya lo difícil esta hecho y aunque sea arrastrando la pierna, llego a meta seguro.

Bajando de La Collada
Tramo técnico de bajada de La Collada
Pero como esta visto que hoy nada puede  ser fácil,   por detrás me alcanza  corriendo un corredor que resulta ser Gaizca Broullon, es decir, el corredor escoba, y como su propio nombre indica es el corredor que cierra la prueba (todos los demás corredores ha sido descalificados por tiempo o han abandonado). Al cogerme le digo que no tendrá valor a echarme de la carrera después de lo que llevo pasado  y tras más de 5 horas y 40 minutos de esfuerzo, y me dice que si me hubiera cogido un km antes estaba fuera de carrera, pero que como ya hemos pasado el último puesto de control  puedo estar tranquilo  que no me descalifica, aún así me comenta  que cierran el control en 6 horas y que ve prácticamente  imposible  que pueda llegar a tiempo, aunque también me dice que tendré el merito de ser el último corredor valido en meta, puesto que detrás de él ya están todos descalificados o han abandonado. Sacando ese extraño orgullo propio de la raza (que tantas alegrías y tantos disgustos no ha dado a los astures a lo largo de la historia) , le digo que por mis cojones  que llego en 6 horas, que nunca se duda de un asturiano y arranco a correr sacando fuerzas de la más absoluta nada (enésima tontería porque llegados a este punto que más da hacer 5h,59' que 6h.10'), pero como un loco acelero el ritmo  por debajo de 5.30 min/km y hasta me permito el lujo de adelantar a 3 corredores en el ultimo km.
a · 3 km de Santa Cruz del Sil
Último tramo de bajada llegando a Santa Cruz del Sil
Finalmente entro en meta  en el puesto 354 de la general (sobre 358 corredores en meta y 400 inscritos en la prueba) en un tiempo de  5h.57'.23¨, a  2h:54':41¨del ganador Ionut Zinca. Estoy tan sumamente fundido que tardo unos minutos en poder reaccionar. Ha sido sin lugar a dudas la carrera más dura de mi vida, pero si alguien me preguntase  ¿Mereció la pena tanto esfuerzo? La respuesta sería SI, para mi ha sido un autentico refuerzo moral, he tocado mis limites físicos y la cabeza me ha mantenido a flote cuando las piernas dejaron de responder. Como dice el Demonión de Nembra " El éxito radica en el esfuerzo, no en el resultado. Un esfuerzo total siempre será una victoria completa".......pues esta es mi mayor victoria, no obstante, también es hora de hacer autocrítica y de sacar conclusiones.  No me puedo permitir que los árboles me impidan ver el bosque. No tenía la base física necesaria para haber afrontado esta prueba y por consiguiente no tenía que haber participado en ella. Nunca en mi vida me he retirado NUNCA, pero esta vez he estado demasiado cerca de hacerlo, porque he tentado la suerte y he jugado con  mis limites físicos y eso no se puede tomar por rutina. He aprendido mucho de esta experiencia, me he conocido mejor como corredor y me he demostrado (y esto es valido para todo el mundo)  que  cuando piensas que ya no se puede, si crees en ti mismo y tienes confianza en tus posibilidades se sacan fuerzas de donde no hay.

Para acabar quiero  destacar la participación de mis amigos y compañeros de expedición: Yeti, Cañi,  Cesar Rasta, Sergio Natal,  Alex Santos y Roberto Dieguez, todos en meta y con muy buenos tiempos.  Enhorabuena a todos campeones,  os habéis portado como auténticos leones.

Y no quiero acabar la crónica sin rendirles un último y sentido homenaje a los 29 valientes que se vieron obligados a abandonar en esta prueba. Solo por haber tomado parte en esta batalla para mi ya sois unos auténticos colosos, y el hecho de no haber llegado a cruzar la linea de meta no os quita ni un ápice de mérito. Hoy ha cambiado mi percepción de las carreras y desde este momento apreciaré mucho más el esfuerzo callado y discreto de aquellos que sin grandes facultades para el deporte, ni condiciones físicas destacables tienen el arrojo y el coraje de enfrentarse a si mismos y a sus limitaciones. Para mi vosotros sois los auténticos protagonistas de este último reducto de deporte en estado puro que son las carreras de montaña.

En 365 días volveremos a vernos en Santa Cruz del Sil.


En meta con Gaizca Broullon , el corredor escoba

martes, 12 de marzo de 2013

Camino del Alto Sil 2013




Dice  Haruki Murakami  que "el tabique que separa la sana autoconfianza de la insana arrogancia es realmente muy fino"

 En 15 días he conseguido acumular unos 65-70km de entrenamiento (si bien el 80% han sido andando), un volumen de kilómetros inferior al que me gustaría, pero espero que suficiente para reactivar el organismo y arrancar de nuevo después de 6 meses de descanso, y para no traspasar el tabique de Murakami por el lado de la arrogancia.

Faltan apenas 4 días y unas horas para la disputa del Alto Sil, y ahora   toca descansar y empezar a planificar la carrera (equipación, decisión de llevar a no bastones de travesía, estrategia de carrera,  tiempo en los controles de paso, etc). A  medida que nos acercamos a la prueba los recuerdos de la anterior edición vuelven con más fuerza, y se hace  muy difícil explicar con palabras las sensaciones vividas el año pasado, y es que no es sencillo explicar lo que se siente cuando corres  en completa soledad durante muchos kilómetros en un entorno completamente nevado. Por extraño que parezca llega un  punto en el que te olvidas del cansancio físico, del frío,  de que durante varios kilómetros estas corriendo por dentro de un río con el agua helada, sencillamente avanzas y disfrutas del entorno y del esfuerzo en completa simbiosis con la naturaleza que te rodea. Es una vuelta al origen del deporte en el sentido más amplio. Este año la predicción de la agencia de metereología da  temporal con fuertes nevadas viernes y sábado, con lo cual espero volver a encontrarme con un paisaje parecido al año pasado

Aquí dejo mi crónica del año pasado, al menos las fotos podrán explicar lo que fue la prueba y podrán servir como referencia para lo que posiblemente nos encontremos este año

http://ochobre34-asturies.blogspot.com.es/2012/03/carrera-de-montana-del-alto-sil.html


Nos vemos en Santa Cruz del Sil,