.

.

lunes, 30 de abril de 2012

Abril 2012

Finalizamos un mes de abril bastante bueno a nivel deportivo. A nivel de entrenamientos he introducido una variante importante, y es que para descargar las rodillas, que constituyen mi punto más débil, he prescindido en gran medida de los entrenamientos a pie, para centrarme en hacer kilómetros en bici. Evidentemente compito corriendo, y el handicap de los pocos kilómetros entrenados a pie, lo suplo  a través de los kilómetros disputados en competición y en ese particular ha sido un mes positivo, con 2 carreras que me dejaron un buen sabor de boca (10 km de Astorga y Tebaida Berciana) y una tercera (10 km universitarios de León) que me ha dejado contrariado  por haber rendido por debajo de lo esperado, pero que en cualquier caso, ha servido para acumular experiencia.

RESUMEN MENSUAL

A nivel de entrenamiento:
* A pie: 20,6 kilómetros de CACOS (caminar-correr-caminar) a 10,2 km/hora 
                         
* En Bici: 131,3 kilómetros a 22,5 km/hora


A nivel de competición:
*  2 carreras en carretera: Astorga y 10 km Universitarios de León , totalizando 19.770 metros
* 1 carrera de montaña: Tebaida Berciana, totalizando 21.700 metros

 Mi próximo objetivo importante es superar la barrera de los 40 km en competición con La Travesía de los Montes Aquilianos a primeros de Junio, y para el mes de mayo, "debutar" en  una media maratón y ademas corriendo en casa : Media Maratón del Dulce en Benavides de Orbigo,  y si los compromisos personales lo permiten, la Carrera de Montaña del Vizcodillo.

miércoles, 25 de abril de 2012

Tebaida Berciana 2012

Cada carrera de montaña es una experiencia nueva, y en nuestro caso casi una aventura, así que esta ocasión no podía  ser diferente. 

El domingo, la expedición del "cumbres de León" compuesta por los 4 "locos de la montaña" de siempre: Yeti, Cañi, Cesar "Rasta" y el que escribe, salió de León con tiempo suficiente para llegar, recoger el dorsal  y hasta calentar (cosa que no hacemos casi nunca), pero como andamos con la "caraja a cuestas" , nos equivocamos de ruta en el último cruce y en lugar de tirar en dirección a  Peñalba de Santiago, tiramos en dirección a Villanueva de la Valdueza, y menos mal que después de recorrer unos diez kilometros por una carretera en muy mal estado y llegando al alto de un collado que probablemente marcaría el cambio de valle, nos dimos cuenta del error y dimos la vuelta. En ese momento y para recuperar el tiempo perdido, Javi nos deleito con unos tramos de rally, propios del Carlos Sainz de sus mejores tiempos, que a Rasta casi le hacen perder el estomago.


 Precioso pueblo de Peñalba de Santiago, Salida y meta de la Tebaida


Finalmente llegamos a Peñalba a las 9:20 más o menos, pero como llegamos tarde, tuvimos que aparcar donde buenamente se pudo, a unos 200-250 metros del pueblo por una pista de tierra camino del monte. Bajamos a buscar el dorsal  sin cambiarnos y como había una cola tremenda, no nos lo dieron hasta unos minutos antes de las  10:00 (hora de salida de la prueba). Subimos a toda leche a cambiarnos al coche, a ponernos el dorsal, las zapatillas de montaña, el chip, etc...y cuando estabamos acabando de componernos, se escucha a lo lejos..."se dará la la salida en un minuto",  Yeti, que es perro viejo ya estaba en la salida, pero quedabamos en el coche los otros 3 juveniles del equipo. Rasta  y Cañi se quedan un segundo atrás  y yo me lanzo cuesta abajo todo lo rápido que me dan las piernas, llegando a la salida con el tiempo justo  para cruzar la linea de salida y buscar ubicación donde encuentro un hueco disponible. Cañi y Rasta ya llegan con la carrera comenzada, por lo que salen literalmente los últimos.


Vista desde Peñalba de la parte alta del recorrido (se coronaba  por el paso situado debajo de la cornisa caliza)



Y comienza la carrera.  Calculo que saldría sobre el puesto 75 más o menos. Dado que los últimos kilómetros de la prueba son cuesta arriba, que soy muy mal escalador, y que acostumbro a  tener problemas musculares  siempre que sobrepaso el km 15, decido tomarme el tramo inicial con mucha calma, al menos   hasta coronar el collado, para luego ir viendo como evoluciona la prueba, sin embargo nada más salir del pueblo la carrera marca descenso, y  sin darme cuenta la propia dinámica de la prueba me incita a acelerar el ritmo.


Bajada inicial de Peñalba, camino del paraje conocido como el "Molino"


El primer tramo de bajada es precioso, se superan varios riachuelos, algunos sobre puentes de madera y otros saltando sobre piedras, libramos  un tronco atravesado en la senda y finalmente llegamos  al paraje conocido como el Molino, donde finalmente  comenzamos la ascensión fuerte de la jornada, que transcurre por un sendero donde hay que ir en fila de a uno. 


Primer kilómetro de subida al picu


Aunque quieras bajar el ritmo, al ir por un sinuoso y estrecho sendero en fila de a uno, la propia inercia de la carrera te  hace seguir a corredor de delante, y no bajas el ritmo todo lo quizás fuese oportuno,  no obstante y como de costumbre si modero mi velocidad y me superan entre 15 y 20 corredores, entre los que reconozco a   Roberto de "interval" y  Bernardo del "León Corre".







Tramo intermedio de subida, por un sendero entre escobas. Con la cresta caliza de referencia al fondo

Vista panorámica del tramo final de subida con los picos nevados al fondo



Tras un tramo  intermedio de subida entre escobas floridas, enfilamos el último tramo de la subida, que no es ni excesivamente pendiente, ni tiene ninguna dificultad reseñable, no sin antes dejar a una nuestra izquierda una preciosa estampa de la montaña, con el precioso pueblo de Peñalba colgando de la ladera opuesta  del valle.


último tramo de subida antes de coronar, con Peñalba al Fondo


Finalmente corono el Collado  en 38 minutos y 10 segundos, y a partir de aquí entramos en  mi terreno predilecto. El primer tramo de bajada, sin ser excesivamente técnico, si tiene piedra suelta y es resbaladizo en algunos puntos. Si  subes mal los puertos, el problema que se te plantea es que tienes delante a muchos corredores, a los  que los tienes que superar bajando, pero si el sendero es estrecho, la sensación que tienes es similar a la que se plantea  en formula 1 cuando un coche rápido  tiene que adelantar a un coche más lento y no puede pasar  porque no encuentra huecos disponibles. En un par de ocasiones intento adelantar apartándome de la senda, pero me llevo un par de sustos y me limito a bajar al ritmo que se se puede hasta que encuentro zonas más favorables, que  vengo a disfrutar y no a romperme una pata por imprudente.


Tramo inicial de bajada, antes de llegar al pueblo de Montes


El primer avituallamiento  (km 8) esta situado en el pueblo de Montes de la Valdueza. Me detengo y con calma me hidrato y me alimento antes de  continuar la bajada ya por una  pista más cómoda , y tras unos 3 kilómetros adicionales de descenso  llegamos al único tramo realmente técnico de la prueba, unos 500-600 metros por monte muy pendiente, sin sendero y entre escobas, al final llegamos al punto más bajo de la carrera, cruzamos un arco y comenzamos la subida final.




En ese momento me encuentro con un corredor, que me dice que me recuerda del Alto Sil y que me hizo una foto en la prueba. Yo no me doy cuenta, pero el reafirma que me conoce por la camiseta. Como ya he comentado en ocasiones anteriores, el uniforme del Benavides es como un faro en la montaña. Sus palabras me hacen replantearme la responsabilidad que representa llevar esta camiseta, porque al no pasar  inadvertido, cualquier cosa positiva que haga redundará en la buena imagen del club y viceversa. Dicho corredor es un Ingles afincado en Ponferrada que se llama Simon Allen, y que resulto ser un tio majisimo y con el que compartí los siguientes 7 km de prueba.

Llegamos la segundo y último avituallamiento en el pueblo de Manzanedo, y como de costumbre me avituallo incluso en exceso. En este caso y por miedo a los temidos calambres,  me pongo morado a comer platanos (por eso del potasio). Cualquiera que me viera  en el  avituallamiento  podría  pensar 2 cosas: o  bien que no me dan de comer en casa o bien que alguien ha  dejado suelto  por los montes del Bierzo un gorila de montaña de esos que estudiaba Dian Fossey, con una camiseta de rallas blancas y rojas.

A la salida del pueblo, hago lo que nunca suelo hacer, y es pararme por un minuto a estirar gemelos, en  previsión de padecer problemas musculares en el tramo final.


Comienza la subida, que resulta no ser tan dura como esperaba, no obstante es una sucesión de repechos y falsos llanos con alguna bajada, que te impide coger ritmo y desgasta mucho. Pasamos por una zona de bosque quemado, y me pongo de mala leche, pensando lo triste que resulta que un desalmado con un mechero y una garrafa de gasolina  pueda prender fuego a bosques autóctonos centenarios, que seguramente tardaran 80 o 100 años en regenerarse y que no tenga apenas consecuencias de carácter penal. Viva la cultura del fuego en este país  En fin, hay que ver la cantidad de cosas que le pasan a uno por la cabeza en estas carreras.

Subida final, atravesando la zona de monte quemado.

A unos 2 kilómetros de meta,  abandonamos las sendas y acedemos a la empinada carretera  que lleva  al pueblo de Peñalba, en ese momento coincido con un corredor gallego con el que subo hablando y  me comenta que es la tercera vez que hace la Tebaida, pero que este año la prueba le parece más dura que las ediciones anteriores, que viene de hacer 2h:20 el año anterior y que este año no cree que haga ni 2h:30.  Llegando al pueblo, nos desvían por un a senda descendente en  dirección al rio, y una vez allí, y tras rodear la depuradora, nos encontramos con una pedazo de cuesta de unos 400-500 metros para llegar al pueblo. Menos mal que mi amigo Simon me había avisado de esto y había guardado fuerzas . Entramos en el pueblo, paso a un corredor a escasos 100 metros del final y llego a meta con muy buenas sensaciones..

Tramo final de la prueba: Se aprecia  pista de hormigón  que sube recta y que constituye la subida final al pueblo


El tiempo final para completar los 21.7 km de la prueba con un desnivel acumulado de 1980 metros (mitad positivo y mitad negativo) es de 2h:28:29" a (8,8 km/hora), llegando a 43 minutos y 18 segundos del ganador Manuel Merillas Moledo con un tiempo de 1h:45:11", quedando en puesto 68 de la general, sobre 238 corredores que tomaron la salida.


Al final metí las piernas en un barreño de agua fría  que me vino de miedo para soldar las microroturas musculares, un pequeño masaje y fin de la historia.




Para completar el día comimos en Ponferrada en frente del castillo, con una nutrida representación de los corredores y corredoras del León Corre. Una gente extraordinaria, que disfrutan de este deporte como nadie y que nos hicieron pasar una comida muy agradable.

Sin lugar a dudas, esta es una prueba que espero repetir en futuras ediciones. Desde aquí felicitar a los organizadores, a los voluntarios y las gentes de los 3 pueblos que pasamos en la prueba, por volcarse con los corredores.


martes, 17 de abril de 2012

III carrera de Santo Toribio

Mañana fría y ventosa la que nos encontramos los 400 corredores que disputamos la carrera de Santo Toribio en la noble villa de Astorga.

Como expliqué en mi anterior entrada, esta fue la primera carrera que disputé  el día uno de mayo del año pasado, por lo que al repetir el mismo recorrido, esta prueba me servía como referencia para poder calibrar mi evolución atlética. 

En la salida una amplia representación del Club Maratón Benavides, con muchas caras nuevas, lo que demuestra que desde el club siguen trabajando mucho y bien, y los resultados al final se hacen visibles.



Antes de comenzar, me fijé dos sencillos objetivos:
1.- Intentar rebajar el tiempo del año pasado en 5 minutos (47.33" en la edición anterior)
2.- Conseguir subir las 2 cuestas (km 2 y km 7) corriendo y no andando, como hago normalmente cada vez que la carrera pica para arriba.

La salida rápida, en este caso procuré salir más adelante que en otras ocasiones, para evitar el enbotellamiento de las primeras curvas por el centro urbano, para  dejarme ir paulatinamente hasta encontrar mi lugar en carrera. 

La primera vuelta se me paso muy rápido y con muy buenas sensaciones, incluso en el tramo de cuesta. Al pasar por meta el tiempo  fue de 20.10",  mucho mejor de lol esperado, lo que me hizo albergar la posibilidad de bajar de 40 minutos, sin embargo a partir del km 6 aprox. me quedé solo en carrera y eso que corriamos 400 corredores. Al no llevar la protección de otros corredores me tocó luchar en solitario contra el viento, que en algunos tramos soplaba con fuerza. 

La segunda cuesta  ya se me hizo más complicada que la primera, pero la subí integramente corriendo, consiguiendo sobreponerme al instinto de caminar cuando el camino se empina. Al pasar por encima de la muralla, ya noto que voy justo de piernas, por lo que  bajo el ritmo y pongo el piloto automático. El último kilometros y medio me tocó sufrir, pero conseguí llegar a meta en 40,45" y OBJETIVO CUMPLIDO.



Finalmente conseguí rebajar  el tiempo del año anterior en 6 minutos y 48 segundos, si bien el Garmin me marco 9.770 metros (en lugar de los 10.000 metros anunciados), en cualquier caso conseguí mi mejor marca para dicha distancia.

Acabé en el puesto 107 de la general (sobre 398 corredores en meta) a 9:32 del ganador Alejandro Martinez Menendez que invirtio 31.13". En categoria senior logré el puesto 67 (sobre 182 en meta), corriendo a un ritmo de 4:10"/km.

Y ahora a pensar en la Tebaida Berciana.

sábado, 14 de abril de 2012

a 24 hores de la carrera de Santu Toribiu

Falten menos de 24 hores para la carrera de Santu Toribiu en Estorga, una prueba que va servime de referencía pa valorar mi evolución deportiva n'esti caberu añu.

Equí entamé a correr el 1 de mayu del añu 2011. Con más o menos una  selmana de entrenamientu nes piernes  y 103 kg de pesu, planteme en la salida col únicu oxetivu de llegar a meta como fuera (aunque fuera a gates).   Tardé 47 minutos y 33 segundos, subí caleyando les dos cuestes de la carrera, nun corrí más de 7 km o 7,5 km y el final fízose llargu, pero llegamos a meta.




Mañana, repetiremos carrera 11 meses y medio después, con 10 kilos menos y unos 287 kilómetros de competición acumulaos nes piernes. Intentaremos baxar 5 minutos el tiempu fechu l'añu pasáu y con esu ya me doy por satisfechu.

Nos vemos corriendo per les caís d'Estorga, bonita  villa situada a los pies del Teleno (montaña sagrada para los antigüos astures) y que yera la capital de los Astures Augustanos.


jueves, 5 de abril de 2012

1000

Hoy al entrar en el blog, he constatado  que acababa de alcanzar la "mágica" cifra de 1000 visitas.

Al mismo tiempo que  comencé a correr en mayo del año pasado, también empecé a guardar todos lo datos de las carreras que disputaba en un hoja Excel.  Con el tiempo y siguiendo el ejemplo de otros muchos compañeros corredores, decidí avanzar un paso más y comenzar a plasmar mis impresiones, mis datos estadísticos y mis sensaciones en un blog que hablara de carreras,  coincidiendo con una fecha simbólica: 11.11.11 (11 de Noviembre de 2011).

Aunque para mucha gente, 1000 visitas seguramente será una cifra ridícula, lo cierto es que no pensaba alcanzar una cifra tan alta de visitas y para mi constituye un orgullo.
5 meses depués de su creación, este blog sigue sin albergar grandes pretensiones, no en vano, de vez en cuando sigo escribiendo artículos en Asturiano, como muestra de recuerdo y respeto a la lengua que hablaban mis abuelos, y  eso que no es precisamente un idioma excesivamente comercial, y que invite a pensar en grandes audiencias.

Quiero aprovechar para dar las gracias a todos los que os habéis molestado en entrar alguna vez en este blog, y muy especialmente a Luis Ángel y al blog de Media Maratón León. Sin lugar a dudas, ellos son los causantes de este dato, puesto que muy probablemente un 80% de las entradas, se lo deba al hecho de que mi blog aparezca colgado  en un lateral de su fantástico blog, el cual sirve como referencia para un elevado porcentaje de los corredores aficionados de León.

El siguiente hito será alcanzar las 10.000 entradas, pero para eso todavía faltan muchos kilómetros por recorrer, muchas crónicas que contar y deberan trascurrir unos cuantos años más.

Y sin más me despido, usando una ya casi mítica coletilla de Talo, NOS VEMOS CORRIENDO

sábado, 31 de marzo de 2012

Marzu 2012

Finamos el mes de marzu con bones sensaciones. Salvando la selmana posterior al altu Sil, que tuve que descansar porque tenía la rodiella izquierda inflamada, el restu del mes pude entrenar ensin complicaciones. Por precaución y col fin de descargar les piernes (y les rodielles) tres del altu Sil, camude entrenamientos a pie por km en bicicleta, no obstante, meyoré la velocidá de entrenamientu n'ambes modalidaes (CACOS y bici).

RESUMEN MENSUAL
A nivel de entrenamientu:
* A pie: 60 kilómetros de CACOS (caleyar-correr-caleyar) a 10,5 km/hora ( 5:44 min por km)
* En Bici: 106,5 kilómetros a 22,3 km/hora

A nivel de competición: 40,5 kilómetros competios, distribuidos en:
* Carretera: 10 kilómetros
* Carreres por Montaña: 30,5 kilómetros


Na planificación del prósimu mes, tan apuntaes 3 carreres: Astorga, Tebaida Berciana (montaña) y 10 km universitários de Llión, magar abril ye un mes de transición de cara a los siguientes oxetivos de la temporada: Media Maratón del Dulce (Benavides d'Orbigu) en mayu, y perriba de tou, la TRAVESÍA DE LOS MONTES AQUILIANOS en xunu.

domingo, 25 de marzo de 2012

Carrera de montaña del Alto Sil 2012

Sencillamente ESPECTACULAR.  No se me ocurre, ningún otro calificativo que pueda describir esta prueba de una manera más clara.

Por múltiples razones, esta carrera es la mejor prueba deportiva en la que haya participado en toda mi vida, y no me cansaré de recomendarla a todo aquel que me quiera escuchar.

Aquí os detallo algunas razones por las que la prueba, a mi modesto entender, merece dicho calificativo:
*  Una organización PERFECTA, que cuida todos los detalles y que tenía completamente balizados los 30 km de carrera, en un recorrido completamente nevado en sus 27 primeros kilómetros.
*  Los vecinos de Santa Cruz del Sil y de Páramo del Sil, que se vuelcan con la carrera y que consiguen que los participantes nos sintamos como en casa en todo momento.
*  Un grupo de voluntarios estupendos, que no solo hacen bien su trabajo en unas condiciones infernales, sino que además animan y apoyan a todos y cada uno de los participantes en los múltiples avituallamientos de la prueba.
*  Un recorrido precioso, combinando tramos técnicos, con otros más rápidos, pero siempre inmerso en un paisaje y un entorno idílico.
* Por último, hasta el "Nuberu" o "Renubeiru" como lo llaman por estas tierras, que se sumo a la fiesta, aportando unas condiciones metereológicas extremadamente adversas, con temperaturas por debajo de 0ºC la prueba, niebla y un hermoso manto nevado, que hicieron de esta prueba algo digno de recordar.

Pero comencemos con la crónica, que me temo que será larga, porque tengo muchas sensaciones que expresar y muchas cosas que contar, ya que en 30 km te da tiempo a correr, a disfrutar, a sufrir y a pensar en muchísimas cosas.


Tras una noche en la que los nervios no me dejaron descansar todo lo que me habría gustado,  llega la hora de organizar la expedición  y los cuatro mosqueteros con licencia de montaña del Cumbres de León : Javi "Yeti", Joaquín "Cañi" ,el nuevo fichaje Cesar "Rasta" y el que escribe ,  arrancamos camino de Santa Cruz del Sil   a eso de las 6:25 de la mañana.

Antes de llegar a Astorga, comenzamos a ver los primeros copos de nieve  y con ellos empiezan las cábalas sobre que condiciones metereológicas nos encontraremos en la prueba. A las 8:10 de la mañana más o menos llegamos a Santa Cruz y nos dirigimos al "prau" que hace las veces de aparcamiento. Nos lo encontramos completamente nevado y empezamos a ser conscientes de que la prueba amenaza con ser realmente dura.

"Prau" que hace las veces de aparcamiento a las 8.20 de la mañana


Recogemos el dorsal, intercambiamos impresiones con otros compañeros de prueba (hay que ver como nos gusta la vida social) y nos enfrentamos al primer dilema de la competición, en forma de elección de la equipación a usar durante  la prueba.

Teniendo en cuenta que las condiciones son completamente distintas a 600 y 1600 metros de altitud y que la prueba va a ser larga en tiempo y distancia,  acertar con la ropa (ni mucha, ni poca) es clave para un buen rendimiento en carrera.
 En mi caso y tras mucho dudar, finalmente decido prescindir del cortavientos, y me pongo 2 camisetas térmicas, la "sagrada" camiseta del Maratón Benavides (la de "donde esta Wally", que te hace visible a 500 metros en cualquier carrera de montaña), pantalón corto, medias de compresión, guantes...y a correr.

Tras solventar el problema,  nos dirigimos a la línea de salida, con apenas 10 minutos de margen sobre el horario de salida. Llegamos allí y nos encontramos con los otros 396 valientes que nos acompañaran en la gesta. Uno a uno vamos pasando el control de dorsales  y nos van metiendo en el "cercau",  en una ceremonia parecida al encierro de caballos previo a  la "Rapa das Bestas".
Nervios de última hora, frío y  un miembro de la organización que nos dice que en alto de la Campona hay 15 centímetros de nieve....¡¡¡ufff!!! esto pinta bien,  mejor imposible, cuando más duro mejor.

 .... y  comienza la cuenta atrás: 10,9,8....  sientes como te hierve la sangre : 4,3,2,1 ...SALIDA.  Llevo desde diciembre escuchando hablar al Yeti de las bondades de esta carrera  y tengo ganas de comprobar si todo lo que me ha contado es cierto..


Los 400 osados aventureros en la salida de la prueba


Salimos sin calentar  (como de costumbre), al fin y al cabo tenemos 30 km por delante para coger ritmo, y para empezar nos encontramos con la primera cuesta, que es bastante dura.
Miro a mi alrededor y no veo a nadie conocido, me doy cuenta de que he salido demasiado adelante (sobre el puesto 150), así que aproximadamente a los 200 metros bajo el ritmo por  inercia y comienzo a caminar.

el  "Bisonte del Carbayedo" con su inconfundible camiseta de Wally  en la primera rampa de la prueba

A 400 metros de la salida, salimos del pueblo y empezamos la primera ascensión de la prueba por pistas de tierra. Trato de encontrar alguna  referencia valida y la primera que tomo es el paso por el primer km, que hago en 10 minutos y 30 segundos. El ritmo es muy bajo, pero le tengo muchísimo respeto a la prueba y prefiero pecar por defecto que por exceso.

El paisaje que nos rodea es digno de una postal navideña. 


Ascensión al primero de los 3 picos de la prueba

Como subo andando y no excesivamente rápido, por mi lado empiezan a desfilar uno tras otro un montón de corredores que me van adelantando sin excesiva dificultad
Veo pasar a Cesar "Rasta", detrás a Balbino,  a Arienza...un poco más tarde el Yeti y finalmente el bueno de "Cañi".  Trás ellos un rosario de corredores y corredoras de todas las edades y condición física.

El motor me pide subir más deprisa, las piernas están llenas de energía, sin embargo  el ordenador de a bordo va con el limitador de velocidad encendido y solo me permite subir andando, con el fin de mantener un ritmo cómodo,  que  todavía quedan unos 29 km y esto va a ser muy duro.

Poco a poco nos acercamos a lo alto del primero de los 3 picos del día.  Como he subido andando más del 95% de esta ascensión, a penas me he desgastado nada muscularmente (que es con diferencia lo que más miedo me da). A unos 50 metros de la cima,  miró para atrás y veo que voy en una posición muy retrasada (probablemente sobre el puesto 350 de 400 participantes), pero lo importante es que estamos a punto de superar la primera dificultad y las fuerzas siguen intactas.

Llegando a la cima de la primera ascensión de la prueba (km 3 aproximadamente)

En el km 3 más o menos, tras superar unos 400 metros de desnivel positivo y a unos 1400 metros de altitud, se corona  el primer pico, y en mi caso lo consigo  en un tiempo de 30'15'' aprox. (se me ha parado el reloj en la primera subida por tener zarpas en lugar de manos y desde este momento las referencias temporales seran siempre aproximadas)....y  sin solución de continuidad, empieza la bajada.

Entramos en el terreno del "Bisonte del Carbayedo".  Beneficiándome de las leyes más elementales de la física, amplío zancada, y dejo que la gravedad haga el resto (a mayor peso, mayor aceleración). Me lanzo en la bajada y me encuentro con que hay oberbooking en la zona central de la pista, por lo que opto por  buscar  las zonas laterales del sendero  por donde no circulan corredores.. Aunque asumes el riesgo de pisar sobre una piedra oculta o un bache no visible, lo cierto es que al estar la nieve virgen, tienes mucha más tracción que por el sendero  ya pisado, así que bajo bastante más deprisa que el resto de mis compañeros, y poco a poco adelanto corredores y recupero posiciones, Arienza, Cañi. ... y llegamos al primer avituallamiento.

Desde aquí, abandonamos la pista y bajamos por un cortafuegos, en una bajada que se vuelve mucho más técnica, por causa  de la nieve y el barro (en caso contrario no presentaría ninguna dificultad)

  
Cortafuegos en la parte final de la bajada del primer pico


Después de una bajada sin contratiempos en la que adelanto a muchos corredores, entre ellos al maestro Yeti,   llegamos a las calles de Páramo del Sil, donde  nos encontramos con multitud de gente animando a los corredores. y llegamos al avituallamiento sólido del km 9 que casualmente esta a las puertas de la sucursal de Caja España, lo que me hace pensar si el año que viene por estas fechas tendré la suerte de seguir por las tierras del viejo reino de León, o si por el contrario tendré que hacer las maletas y empezar casi de cero en cualquier otro lugar  (probablemente y por desgracia, esto mismo piensa hoy en día media España).

Salimos del pueblo y comenzamos la segunda subida, que tras 6 kilómetros de ascensión  nos llevará a la Campona. En la primera hora y gracias a una bajada bastante rápida he conseguido recorrer  unos 9,1 km . 

Al comienzo de la subida  decido enchufarme  al MP3  para desconectar y hacer más llevadero el esfuerzo. Escuchar música, seguramente indignará a los puristas  de las carreras por montaña., pero a mi me funciona.  Al kilómetro  de subida más o menos  tropiezo con una rama tirada en el suelo y caigo de bruces, sin ningún contratiempo. No deja de ser sintomático, que baje como un loco sin contratiempos y me vaya a pegar la leche subiendo y en un tramo sin ninguna dificultad, pero a diferencía de las carreras por carretera, aquí se debe ir pendiente del suelo en todo momento, para evitar sustos innecesarios.

Acelero un poco el ritmo y alcanzo la cola de un  grupo de unos 6 o7 corredores, comandados por Luis Pablo Castellanos y donde transitan Cañi y Yeti.  A  los 2 km de subida más o menos Cañi me da un gel de absorción rápida (de esos que usan él y el Yeti y que no tengo tan claro que si te para la guardia civil en un control de estupefacientes no des positivo), pero lo cierto es que me sienta bien.

Continuamos la subida por un sendero que atraviesa un precioso bosque de robles y hayas completamente cubierto de nieve. La subida es larga, pero no es ni muy pendiente, ni muy técnica.

Ascensión a la Campona en grupo, con Luis Pablo castellanos en primer término,  Yeti y Cañi y yo detrás.

A unos 1500 metros de la cima me quedo solo y llega el que para mi ha sido uno de los mejores momentos de la prueba. Tras pararme a eliminar el exceso de líquido de mi organismo, me descuelgo del grupo y me quedo completamente  solo (Cañi que  tambien ha parado,  transita unos 100 metros por detras mía).

De repente me encuentro  subiendo en  solitario en un entorno totalmente nevado y con la niebla bajando  y cubriendolo todo, en un paisaje  más propio de los montes de Noruega, que del Bierzo.  Escuchando la canción "Woman in chains" de "tears for fears" en el MP3, y en un entorno como el descrito, uno se reconcilía con la naturaleza y con la vida en general, dejas de pensar en nada y te limitas a disfrutar de lo que haces, casi podría decir,  que por unos instantes te sientes parte de la montaña, te limitas a avanzar, sin preosuparte de ninguna otra cosa. Es un momento mágico y una sensación dificilmente explicable con palabras.

Corredor entre la niebla, llegando al alto de La Campona



Continuo ascendiendo en compañía de Cañi, que me acaba de alcanzar, con 30-40 cm de nieve bajo nuestros pies, y  de repente,  en mitad de la nada,    divisamos a lo lejos y entre la niebla un inmenso arco de Interspor, que indica el paso por el Alto de la Campona. Es otra imagen preciosa que se te queda clavada en la retina. Es un paisaje más  propio de la trilogía del señor de los anillos, que de una prueba atlética
.

Visión del arco que señala el alto de la Campona, con una baliza de señalización roja en primer término

Uno a uno pasamos por debajo del arco  y seguimos por el llano hasta llegar a una pequeña cabaña que como por arte de magia tambien emerge de la nada  entre la niebla.

Es momento de hacer números. Mi  tiempo oficial de paso es  2horas, 08 minutos y 9 segundos para 16 km de carrera (pasando  en el puesto 244 de la general). A estas alturas no se si seré capaz de bajar de las  4 horas, que era el objetivo que me había planteado en la salida.


Corredores pasando por debajo del arco de la Campona a 1620 metros de altitud. 

Al entrar en la cabaña, nos encontramos con un corredor calentándose en la chimenea (para él la carrera se había acabado por  problemas en los pies), otro compañero  está estirando contra una pared, y un tercero se está cambiando de calcetines y equipación, algo ciertamente surrealista teniendo en cuenta que estamos a más de 1600 metros de altura...... pero estos son los pequeños detalles que hacen de esta prueba algo especial.
Como un trocín de tortilla que me sabe a gloria, bebo abundantemente y me preparo para la segunda bajada.  He superado la mitad de la prueba y me encuentro muy entero físicamente y muy bien muscularmente, lo que me da un plus de confianza adicional.

Bajada del segundo pico, con Nicolas de las Heras en primer término

Me lanzo  para bajo como un loco (una vez más entramos en territorio del Bisonte)  y a los 2 km de bajada me encuentro con Yeti, le animo a seguirme, pero él opta por bajar más tranquilo.

Corredores entrando en el tramo de bosque de la segunda bajada, camino de Primout

Poco a poco avanzo, consiguiendo adelantar no sin dificultad  a 3 o 4 corredores y entramos en la que para mi es una de las zonas más complejas del recorrido. En un sendero angosto y resbaladizo, con zonas con mucho barro, debemos atravesar  un bosque con ramas a no más de 1,40  o 1,50 metros  de altura sobre el nivel del suelo, por lo que teniendo en cuenta que mido 1.92, me obliga a pasar casi en cuclillas.

Corredores superando el tramo de bosque camino de Primout


Alcanzo un grupeto de 6 corredores y decido no arriesgar más y tirar  detrás de ellos  hasta  llegar al precioso pueblo abandonado de  Primout.

Vista de Primout, desde el sendero de bajada


Accedemos al pueblo por una cancilla abierta y tras callejear entre casas llegamos al avituallamiento. En este punto,  solo me falta sacar los cubiertos y el mantel y sentarme a comer sentado con los organizadores. Plátano, naranja, chocolate, y otros alimentos sólidos .... me pongo literalmente morado y adicionalmente bebo más de medio  litro de bebida isotónica  (por miedo a acabar con pájara la prueba).
 Todavía  quedan unos 10 km a meta, y por lo que me han contado son los más complicados de la prueba, con un tramo que se pasa por dentro del rio (en realidad es  un sendero adyacente al río que suele estar anegado por la crecida del mismo) y para acabar, la tercera y terrorífica subida de la prueba. 

Saludo al Yeti que acaba de llegar al avituallamiento  y arranco ya por el terreno de falso llano descendente, camino de la Braña de Santa Cruz.


Vista del recorrido en el tramo de falso llano descendente (km 18)

Comenzamos un tramo donde las fuerzas son básicas, Sin embargo,  el primer km tras el avituallamiento no me siento cómodo, creo que me he pasado comiendo, y no voy nada fácil.  Me acoplo a un pequeño grupo de 5 corredores que va unos 25 metros por delante. Poco a poco recupero sensaciones y elevo de nuevo el ritmo en la medida de mis posibilidades. Sigo yendo bien de fuerzas y las piernas, aunque ya castigadas, siguen sin protestar.


Tramo de recorrido  situado entre Primout y La Braña de Santa Cruz


 Finalmente entramos en el sendero paralelo  al río, con zonas en las que te hundes en agua y barro por encima de los tobillos y con un firme extremadamente irregular y resbaladizo,  hay que ir con mucho cuidado  a la hora de pisar, pero el entorno es tan espectacular que disfruto como un enano. Llegamos al penúltimo avituallamiento y toca cruzar corriendo el río. Llevo 2horas 40 minutos de prueba y acabo de pasar el km 22, en ese momento soy totalmente consciente de que salvo catástrofe de última hora, seré capaz de bajar de 4 horas (80 minutos para 8 km es un ritmo de 6km/hora), totalmente asumible incluso aunque hiciese todo lo que me queda de recorrido  andando.

Al cruzar el río el agua esta muy fría, pero a estas alturas, ya ni te inmutas.

Panorámica del sendero que discurre paralelo al rio, donde se aprecian las zonas anegadas y el suelo irregular


y comenzamos la tercera y última subida (la que más miedo me da) con unos 23 km ya acumulados en las piernas. Comienzo la subida andando,  pero a buen ritmo, sin embargo cuando no llevo ni 500 metros de subida  me paro a apretar los cordones y me comienzan a dar pinchazos  en los bíceps femorales y aparece la amenaza de calambre en los gemelos ...¡¡¡ ya la hemos fastidiado¡¡¡

El ganador Marco de Gasperi en la ascensión al Collado (tercera ascensión)


Esto era lo que más miedo me daba de toda la carrera, porque ya lo había vivido antes  en carrera de montaña de la Peña del Tren, solo que en aquella  ocasión acabe tirado en un corfuegaos con los gemelos subidos hasta casi la rodilla.
^
Afortunadamente y como la experiencia es un grado, decido acompasar el ritmo y subir andando a un ritmo mucho  bajo y tratando de impulsar de gemelo lo menos posible.
La sensación que se tiene  en este caso , supongo que se puede asimilar a la  de un piloto que se queda sin neumáticos en mitad de un gran premio. Tienes que avanzar pero con cuidado, mimando extremadamente las piernas, porque si se te suben los gemelos , la carrera habrá acabado para tí.

En el MP3  suena "Crazy" de "Seal", otra paradoja del destino, no se me ocurre un tema más apropiado a estas alturas.

Finalmente corono el alto de La collada (km 25 de la prueba) y llego al ultimo avituallamiento del día, pero en vez de parar a beber, me paro a estirar. Alli esta Cesar "Rasta" al que no había visto desde el km 1 de la prueba.  Nos saludamos  y me lanzo para abajo por un sendero estrecho  y resbaladizo, que desciende por un bosque de  robles y hayas, y que desemboca en otro sendero menos pendiente y menos técnico. Finalmente  las piernas empiezan a darme muchísima  guerra, ya estoy muy, muy cascao, así que  apago la musica, me concentro en el esfuerzo  y me preparo para sufrir.
 Llevo 27 km disfrutando y ahora llega la la hora de la épica, pero a 3 km de meta no me puedo quedar  tirado.

último tramo de bajada ya sin nieve, camino de Santa Cruz


Con las piernas estiradas y procurando doblar lo menos posibles las rodillas para no forzar bíceps femorales,  ni gemelos,  desciendo  por un sendero de nieve  y a falta de un kilómetro y medio  para meta , me encuentro a Balbino de la Iglesia. Como experimentado corredor de montaña que es, y como buen conocedor de la prueba, me anima y me canta el kilómetro final, avisándome de los repechos (especialmente el durisimo muro final en la entrada del pueblo). Incluso se para y me espera, para llegar juntos a meta.  Balbino, desde aquí, te expreso mi gratitud por tu  ayuda compañero.

Corriendo  con Balbino y con David a la entrada de Santa Cruz.

Finalmente alcanzo la meta  en un tiempo de 3 horas: 43 minutos y 32 segundos, finalizando en el puesto 204 de la general (sobre 400 participantes). He entrado a 1 hora 23 minutos y 30 segundos  del ganador Marco  de Gasperi (campeón italiano del km vertical), pero he conseguido bajar de 4 horas y  la satisfacción por lo logrado es inmensa. He conseguido adelantar a 40 corredores desde la Campona a meta, así que, solo puedo estar satisfecho con lo realizado, a pesar del titánico desgaste final.

Detrás mía y con escaso margen de tiempo entran por este orden: Cesar "Rasta", Cañi , Francisco Javier Chico Badeso (el otro titán del Club Maratón Benavides, que prefirió el Alto Sil, antes que la media de León)  y el maestro  Yeti.


Al final salieron 30,5 km y con un desnivel acumulado de 3100 metros  (1550 positivos y 1550 negativos), consiguiendo un ritmo de 8,15 km/hora.

Para acabar, la organización nos bajá  a ducharnos a las instalaciones del grupo minero Santa Cruz. Para un asturiano, que le tiene un especial cariño a todo lo que tiene que ver con la mina y los mineros, por lo que han supuesto para la historia y la economía de mi tierra, y que ademas  toma orgulloso  su pseudonimo "Ochobre 34" en memoria de aquellos que dieron su vida, defendiendo nuestros derechos en  la revolución minera del año 1934, poder disfrutar de estas instalaciones ahora que la mina, por desgracia enfila sus últimos estertores de vida,  es un auténtico honor. Así que es otra de las cosas que se me han quedado grabadas.
Finalmente para cerrar un día maravilloso, una paella entre amigos, acompañada de chorizos a la sidra  y un buen vino del Bierzo.

Jornada inolvidable. El próximo año la organización quiere que la prueba entre a formar parte de la copa del mundo y en esas condiciones, evidentemente no tendré nivel para disputarla, pero en cualquier otro caso, aquí estaremos, porque ya estoy contando los días que faltan para la próxima edición.

Perfil de la Carrera de montaña Alto Sil 2012